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Coco Gauff avanza en el US Open; Madison Keys se hunde

En Nueva York, la jornada dejó un mensaje claro: Coco Gauff sigue marcando el paso en casa, mientras otras grandes esperanzas estadounidenses se quedaron por el camino.

La campeona del US Open 2023 se abrió paso a la segunda semana del torneo con una victoria trabajada ante la española Cristina Bucsa por 6-3 y 6-4. No fue un paseo. Gauff arrancó por detrás, 1-3 en el primer set, incómoda, algo acelerada, pero reaccionó con la autoridad de una jugadora que ya sabe lo que es cargar con la etiqueta de favorita en Flushing Meadows. Encadenó cinco juegos seguidos, apretó con el resto y se adueñó de la pista.

En el segundo parcial, Bucsa le devolvió el golpe con un break en blanco. La respuesta de Gauff fue inmediata. Ajustó el saque, subió un punto la agresividad en los intercambios y volvió a romper para cerrar un triunfo que dice más de su madurez que del marcador en sí.

La estadounidense, de 22 años, se instala por quinta edición consecutiva en la segunda semana del US Open. Desde aquel título histórico, cuando se convirtió en la primera campeona adolescente estadounidense en Nueva York desde Serena Williams en 1999, su relación con este torneo ha cambiado de escala. Llega a octavos como la jugadora más en forma del circuito femenino, respaldada por una racha de ocho victorias seguidas en dos sets a nivel WTA Tour, impulsada por su reciente título en Roland Garros 2025.

Ella misma reconoce que la presión ya no pesa igual: se siente “acostumbrada” a llegar a la segunda semana, hasta el punto de despertarse y pensar que “ya” está en tercera ronda. El contraste con el año pasado es evidente. Entonces confesó que se vio superada por las expectativas. Ahora insiste en que disfruta más la experiencia, sin dejar de asumir que, siendo estadounidense, el listón siempre se coloca más alto ante su público.

Queda por ver si rompe el techo que la frenó en las dos últimas ediciones, donde cayó precisamente en octavos. Pero esta vez llega con más recursos, más confianza y un historial reciente que la sitúa como referencia del cuadro.

La noche negra de Madison Keys

Mientras Gauff avanzaba con paso firme, Madison Keys vivió una de esas derrotas que dejan cicatriz. Tenía el partido en la mano. Mandaba 5-0 en el tercer set ante Zheng Qinwen, campeona olímpica y ganadora del Abierto de Australia 2025. Disponía de bola de partido. El estadio ya olía a regreso a los octavos del US Open por primera vez desde 2023.

Y, de repente, se quedó sin juego.

Zheng remontó con frialdad quirúrgica y se llevó los siete últimos juegos para sellar un 1-6, 7-6 (7-3) y 7-5 que enmudeció a gran parte del público. Keys, finalista aquí en 2017, no encontraba explicación sobre la pista. Después, sí encontró palabras: habló de miedo, de sentirse bloqueada, de no poder ni “swingear” la raqueta. Como si, de golpe, el partido hubiera dejado de ser solo un partido de tenis.

La estadounidense, de 31 años, arrastra sensaciones complicadas desde hace tiempo. Este año ya se había quedado en cuarta ronda en los otros tres grandes, pero lo de Nueva York golpea distinto. Es su Slam, su escenario, el lugar donde una vez rozó el título. Esta derrota, con un 5-0 desperdiciado y una bola de partido perdida, puede marcar un antes y un después. Ella misma admite que necesita cambios y que ya no puede seguir posponiéndolos.

Anisimova, de finalista a eliminación temprana

La otra gran decepción local llegó con Amanda Anisimova. Finalista el año pasado ante Aryna Sabalenka, esta vez no encontró su tenis y cayó en dos mangas ante la austríaca de origen ruso Anastasia Potapova, 24ª cabeza de serie.

Anisimova, de 25 años, nunca se sintió cómoda. Perdió dos veces el saque en el primer set y hasta en cuatro ocasiones en un segundo parcial caótico, lleno de altibajos y gestos de frustración. El contraste con la solidez que mostró hace un año en este mismo escenario fue brutal.

Un cuadro aún muy estadounidense

Pese a los tropiezos de Keys y Anisimova, el torneo todavía puede teñirse de barras y estrellas. Gauff ya está en octavos y espera compañía. Iva Jovic busca sumarse a la nómina que ya integran Jessica Pegula, Taylor Townsend y Emma Navarro en cuarta ronda.

El impulso local no se limita al cuadro femenino. Entre los hombres, Ben Shelton, Frances Tiafoe, Tommy Paul y Alex Michelsen ya han asegurado su plaza en octavos, mientras Learner Tien y Michael Zheng aún tienen que disputar sus partidos. Existe la posibilidad real de que seis de los ocho duelos de cuarta ronda masculinos tengan presencia estadounidense.

La pregunta es quién, entre todos ellos, será capaz de sostener el peso de la expectativa hasta el final. De momento, la que mejor lo maneja es la que ya sabe lo que es levantar el trofeo. Coco Gauff vuelve a mirar de frente a Nueva York. Y esta vez parece dispuesta a quedarse más allá de la cuarta ronda.