FIA defiende independencia de jueces ante acusaciones de Briatore
La máxima instancia judicial de la FIA ha salido al cruce de Flavio Briatore con un mensaje tan directo como inusual en el paddock: no se cuestiona la independencia de sus jueces.
El organismo respondió con firmeza a las acusaciones del responsable de Alpine, que el viernes insinuó un conflicto de intereses en el Tribunal de Apelación por supuestos vínculos de uno de sus jueces con McLaren, en el caso que terminó restaurando la sanción a Pierre Gasly en el Gran Premio de Mónaco.
La respuesta de la FIA: cerrar filas en torno a sus jueces
En un comunicado contundente, la FIA recordó que los jueces del Tribunal de Apelación están “sujetos a los requisitos de independencia y confidencialidad contenidos en las normas judiciales y disciplinarias de la FIA, realizan declaraciones anuales de intereses ante el responsable de cumplimiento de la FIA y firman una declaración específica de independencia para cada caso, teniendo en cuenta la cuestión en juego y las partes implicadas”.
El mensaje no se quedó ahí. El tribunal subrayó que las partes del procedimiento fueron invitadas, antes y después de la vista, “a plantear cualquier cuestión relativa al procedimiento o a la composición del tribunal. Ninguna lo hizo”.
Y remarcó otro punto clave: “No se planteó ninguna objeción durante la audiencia en relación con la forma en que el tribunal interrogó al testigo o dirigió el procedimiento”.
La corte admitió que cualquier decisión puede generar debate jurídico, pero defendió el proceso: “Una decisión de un tribunal puede dejar margen a diversas interpretaciones y comentarios sobre sus méritos legales; eso es legítimo y aceptado por todos los jueces. El tribunal confía en la solidez del procedimiento y en la integridad de los jueces”.
El cierre del comunicado apuntó al corazón del reproche de Briatore: la FIA insistió en que sus tribunales “siguen comprometidos con la independencia e imparcialidad de sus jueces y con la integridad del proceso judicial”, y recordó que el Tribunal de Apelación “opera de manera independiente” del resto de la organización.
La acusación de Briatore: un juez “muy vinculado” a McLaren
Briatore había encendido la mecha en una rueda de prensa el viernes. “Uno de los jueces actuó como un fiscal. Esto no es un gran problema. El problema es que está muy vinculado con la compañía McLaren”, lanzó el italiano de 76 años.
Su argumento se apoyaba en un episodio de 2018: una subasta benéfica en California a la que asistió el juez en cuestión y a la que, según Briatore, “McLaren dio dos, tres coches McLaren”.
“Esto fue bastante injusto”, añadió. “Uno de los jueces estaba vinculado con un equipo que estaba protestando contra nosotros”.
Preguntado por qué Alpine no había planteado objeciones durante la audiencia, Briatore se escudó en el calendario de los hechos: “Lo descubrimos después de la reunión, lógicamente, no antes. Descubrimos que este tipo estaba vinculado con el equipo McLaren. Esto es lo que pienso”.
En ningún momento mencionó a Red Bull, pese a que la estructura energética también figuraba como parte recurrente en el caso.
El caso Gasly: sanción restaurada y baile de posiciones
El origen del conflicto está en las dos sanciones por exceso de velocidad en el pit lane que inicialmente se retiraron a Pierre Gasly en Mónaco. McLaren y Red Bull llevaron la decisión ante el Tribunal de Apelación, que terminó dando la vuelta al veredicto.
El resultado fue inmediato en la clasificación: Gasly cayó de nuevo al séptimo puesto, mientras que tres pilotos de la órbita Red Bull y uno de McLaren escalaron posiciones.
- Isack Hadjar, de Red Bull, recuperó el tercer lugar;
- Oscar Piastri, de McLaren, subió al cuarto;
- y los pilotos de Racing Bulls, Liam Lawson y Arvid Lindblad, avanzaron a quinto y sexto, respectivamente.
Un cambio que tocó directamente los intereses deportivos de Alpine y que, en el relato de Briatore, alimenta sus sospechas sobre el juez.
La furia de McLaren: “Bastante insultante”
En Woking las palabras de Briatore no sentaron nada bien. Internamente, el equipo rechaza de plano las acusaciones y está molesto porque, a su juicio, se haya dado altavoz público a lo que consideran afirmaciones infundadas.
Andrea Stella, director de McLaren, compartía mesa con Briatore en la misma conferencia de prensa en la que el italiano lanzó sus dardos. Y no se quedó callado.
“Me parece que esta rueda de prensa, yendo en esta dirección, es bastante insultante para McLaren, para la reputación de un equipo que merece mucho respeto”, respondió Stella.
Y dejó una advertencia clara: “Si alguien hace este tipo de acusaciones –que parecen bastante serias– va a tener que asumir la responsabilidad de lo que está diciendo en un foro público”.
El ingeniero italiano defendió también el trabajo del Tribunal de Apelación: “La audiencia, todo el International Court of Appeal, se llevó a cabo con los más altos estándares y no deberíamos cuestionar esta fase como se ha hecho”.
La batalla, por ahora, se libra con palabras y comunicados. Pero el eco de este choque entre un histórico del paddock, un gigante como McLaren y la propia estructura judicial de la FIA deja una pregunta flotando sobre el campeonato: hasta dónde están dispuestos a llegar los equipos cuando sienten que la balanza no cae de su lado.






