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Gasly logra su primera pole en F1 en Monza

En el templo de la velocidad, donde los errores se pagan en décimas y las leyendas se escriben a 350 km/h, Pierre Gasly firmó la vuelta de su vida. Pole position en Monza. Primera de su carrera en F1. Primera para un piloto francés desde Jean Alesi con Benetton en 1997, en este mismo escenario. Y primera para Alpine desde que el equipo dejó de llamarse Renault hace cinco años.

No fue una pole cómoda ni controlada. Fue un golpe sobre la mesa. Gasly batió a George Russell por menos de una décima, al límite, aprovechando cada centímetro de asfalto en un circuito que desnuda cualquier debilidad. En Monza no hay escondite. El francés, esta vez, no necesitó ninguno.

Russell acecha, Piastri se mete en la pelea

Russell se quedó a un suspiro. El piloto de Mercedes rozó el mejor tiempo, pero se topó con un Gasly desatado en el último sector. Detrás, Oscar Piastri se encargó de recordar que McLaren no ha venido a pasear por Italia: tercer mejor registro y sensación constante de peligro para los de delante.

Charles Leclerc, ídolo local, sólo pudo ser cuarto. Lewis Hamilton cerró el top cinco, en una clasificación que dejó más tensión de la esperada en el box de Ferrari y en el de Mercedes.

Ferrari y Mercedes coquetean con el desastre en Q2

El susto serio llegó en Q2. Ferrari jugó con fuego y casi se quema. Leclerc se salvó por ocho milésimas frente a Gabriel Bortoleto, que cayó en la P11 rozando el pase. Hamilton, aún más al límite: apenas un milisegundo le separó de la eliminación.

Durante unos segundos, el silencio en las gradas de los tifosi fue casi tan estruendoso como los V6. Pero los dos campeones del mundo encontraron lo justo para seguir con vida. Por muy poco.

Tsunoda, frenado por la fiabilidad

El regreso de Yuki Tsunoda a la parrilla, en su segundo fin de semana de vuelta tras la lesión de muñeca de Isack Hadjar y el efecto dominó que provocó, se torció desde el inicio. Un problema de fuga de combustible en su Racing Bulls arruinó el arranque de la sesión y le dejó sin margen para reaccionar.

Resultado: eliminación en Q1 y una sensación amarga. Cuando apenas estás volviendo a coger ritmo, lo último que necesitas es que el coche te deje tirado.

Lawson, tráfico, sanción al fondo de la parrilla… y un Verstappen sin rebufo

Liam Lawson, al volante del Red Bull, también salió perdiendo en la lotería de la clasificación. El neozelandés se encontró tráfico en su última vuelta de Q2 y se quedó fuera antes de tiempo. En su caso, el golpe deportivo es menor: ya estaba condenado a salir desde el fondo por cambios de componentes en la unidad de potencia de su RB22.

Sin embargo, su eliminación tuvo una consecuencia táctica importante. Lawson no pudo ofrecer rebufo a Max Verstappen en la parte final de la clasificación, una herramienta clave en Monza para exprimir la velocidad punta.

El piloto señalado en ese incidente fue Piastri. El australiano podría haber entorpecido la vuelta de Lawson y los comisarios lo investigarán. Si consideran que hubo obstáculo injustificado, Piastri se arriesga a una penalización en parrilla que alteraría el orden de salida.

Aston Martin, atrapado en su propia tormenta

Mientras delante se peleaban por centésimas, Aston Martin siguió atrapado en su temporada más áspera. Ni las últimas mejoras de chasis ni las actualizaciones de la unidad de potencia de Honda cambiaron el guion: Fernando Alonso y Lance Stroll se quedaron a más de medio segundo de los Cadillac.

La distancia duele. No es una mala tarde aislada, es una tendencia que se alarga y que empieza a cuestionar el rumbo del proyecto. Monza debía ofrecer respuestas. De momento, sólo ha dejado más preguntas para Aston Martin y una certeza para todos los demás: con Gasly en la pole, el Gran Premio de Italia se ha encendido antes de apagarse el primer semáforo.