Headington Family Tennis Center y Gregg Wadley Pavilion reciben premio USTA 2026
En Norman, el tenis universitario tiene nueva vitrina. El Headington Family Tennis Center y el Gregg Wadley Indoor Tennis Pavilion de la University of Oklahoma han sido distinguidos con el USTA Outstanding Facility Award 2026, un reconocimiento que los coloca en la élite nacional de instalaciones de este deporte.
El anuncio llegó desde Nueva York, en pleno U.S. Open, escenario elegido por la United States Tennis Association para entregar unos premios que marcan estándar. No es un galardón más: el complejo de Oklahoma figura entre solo 12 instituciones educativas premiadas en todo el país y apenas seis ubicadas en campus universitarios o de college.
Audra Cohen, entrenadora en jefe del equipo femenino de Oklahoma, no escondió el orgullo por un escenario que ya es parte de la identidad del programa. Para ella, el Headington Family Tennis Center no es solo un lugar de entrenamiento, sino una experiencia completa para las jugadoras y para cualquiera que cruce sus puertas. Cohen subraya la figura de Dawna Johnston, directora del club de tenis, como pieza clave en la construcción de esa excelencia diaria, por su dedicación y años de servicio a OU Tennis.
Del lado masculino, Nick Crowell, entrenador en jefe, pone el acento en la transformación reciente del complejo. Habla de un cambio visible, impulsado por donantes y por el respaldo constante del departamento atlético. Para Crowell, las mejoras y renovaciones han elevado el centro a la categoría de mejor instalación de tenis universitario del país. No lo presenta como un eslogan, sino como una realidad que se ve cada vez que el equipo cruza la puerta.
El reconocimiento de la USTA no llega por casualidad. Las instalaciones se someten a un examen minucioso: diseño general y adaptación al terreno, calidad de la superficie y de la iluminación, facilidad de mantenimiento, comodidades para jugadores, aficionados y prensa, estética, señalética y paisajismo, además de servicios complementarios como áreas de descanso, oferta de comida y espacios sociales. Pesa también el compromiso con el desarrollo de base, con programas que acerquen el tenis a nuevas generaciones.
Los candidatos compiten en categorías bien definidas: “Public Courts” —centros pequeños de 2 a 11 pistas o grandes con 12 o más—, “Private Facilities” con programación USTA y abierta al público, instituciones educativas de todos los niveles y un apartado de “Innovation” para los proyectos más creativos en la forma de ofrecer tenis. Los ganadores de 2026 recibirán una placa mural y un letrero resistente a la intemperie que identificará, desde la entrada, el sello de excelencia USTA.
En el caso de Oklahoma, el premio se apoya en una infraestructura que sostiene a diario a los programas masculino y femenino. El Headington Family Tennis Center y el Gregg Wadley Indoor Tennis Pavilion ofrecen 12 pistas al aire libre, graderíos para aficionados, iluminación y superficie de nivel campeonato, sistema de sonido, marcadores electrónicos y bancos en cada cancha. Las pistas exteriores se organizan en cuatro cuadrantes de tres canchas, un diseño que facilita el acceso y mejora la visibilidad para el público.
El complejo completo, sumando la parte cubierta, alcanza las 18 pistas. Incluye vestuarios para equipos locales y visitantes, áreas de almacenamiento para el personal médico y de equipamiento, y espacios interiores pensados también para la comodidad del aficionado cuando el clima obliga a refugiarse bajo techo.
No se trata solo de un escenario bonito; es un recinto acostumbrado a la presión de los grandes días. El Headington Family Tennis Center ha albergado numerosas citas de alto nivel, entre ellas rondas iniciales del campeonato de la NCAA en 15 ocasiones: 2003, 2004, de 2010 a 2014, de 2016 a 2018 y, más recientemente, de 2022 a 2026. Un calendario que habla de continuidad y confianza.
El nombre del centro rinde homenaje a Timothy C. Headington, graduado en 1972 de la University of Oklahoma y extenista de la institución. Su legado, ahora visible en cemento, vidrio y luz, se proyecta cada vez que una nueva generación de jugadores pisa la pista con el escudo de Oklahoma en el pecho. Y con este premio de la USTA, ese legado queda ya grabado también en la historia de las grandes casas del tenis universitario en Estados Unidos.






