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Honda cambia líder de motor F1 tras inicio decepcionante

Honda ha dejado de mirar la clasificación con resignación y ha decidido actuar. Tras un arranque de temporada muy por debajo de las expectativas en su regreso como motorista de fábrica, la marca japonesa ha cambiado al responsable de su programa de unidades de potencia de Fórmula 1.

La decisión llega en un contexto incómodo: después de haber encadenado títulos mundiales junto a Red Bull y Max Verstappen entre 2021 y 2024, Honda se prepara para una nueva era con Aston Martin como socio oficial a partir de 2026. Sobre el papel, un proyecto de élite. En la pista, de momento, otra cosa.

Aston Martin y Honda ocupan el décimo puesto de 11 equipos en el campeonato de constructores, con un mejor resultado de apenas un noveno puesto de Fernando Alonso en el Gran Premio de los Países Bajos. Demasiado poco para una estructura que aspira a pelear arriba y para un motorista que hasta hace nada dominaba el Mundial.

El movimiento en la cúpula técnica ha llegado este lunes. Yoichiro Fukao, hasta ahora número dos del programa, asume el cargo de Large Project Leader del proyecto de F1. Toma el relevo de Tetsushi Kakuda, responsable del desarrollo de la unidad de potencia durante esta temporada.

Honda ha enmarcado el relevo como un paso estratégico, no como una reacción improvisada. En su comunicado, la compañía habla de “un cambio organizativo” concebido para garantizar una transferencia sólida de conocimiento técnico hacia la nueva generación de ingenieros. El objetivo es claro: construir cuanto antes una estructura capaz de responder al enorme desafío reglamentario que se avecina.

Enfoque en 2026

La marca apunta directamente a 2026, año en el que entrará en vigor el nuevo reglamento de motores, y a las modificaciones adicionales previstas desde 2027. Honda quiere llegar a esa ventana con un marco de desarrollo robusto y una unidad de potencia “altamente competitiva”, y entiende que el momento de ajustar el organigrama es ahora, no cuando las nuevas reglas ya estén en marcha.

Intentos de reacción

En pista, los primeros intentos de reacción ya han llegado. Honda introdujo su primera actualización de motor de la temporada en el Gran Premio de los Países Bajos. Shintaro Orihara, responsable general de operaciones en pista, habló de un “paso adelante” en sus métricas internas. El problema es que ese paso ha sido corto. Más corto de lo que Aston Martin esperaba.

El déficit de rendimiento del motor Honda se cifra, internamente, en al menos un segundo por vuelta. No se trata de un único área: la pérdida se reparte entre la potencia del motor de combustión interna y la gestión del sistema eléctrico. En la Fórmula 1 actual, ese peaje es inasumible. En la de 2026, podría ser letal.

El nuevo reglamento de unidades de potencia marcará un reparto casi al 50-50 entre la energía procedente del motor térmico y la parte eléctrica. La eficiencia en la recuperación y despliegue de energía será el corazón del rendimiento. Las baterías trabajarán al límite, descargándose y recargándose prácticamente varias veces por vuelta. Quien falle ahí, quedará descolgado sin remedio.

Los síntomas ya se ven. En el último Gran Premio de España, Fernando Alonso cayó eliminado en la Q1, a 2,2 segundos del mejor tiempo de la sesión. Para un piloto de su calibre y un equipo con la inversión de Aston Martin, la imagen resulta dura. Y vuelve a apuntar, de forma directa, a la unidad de potencia.

El relevo de Kakuda por Fukao no arreglará nada de un día para otro. Pero marca una línea. Honda asume que el margen de error hasta 2026 es mínimo y que cada decisión pesa. El futuro de su alianza con Aston Martin, y su regreso estable a la élite de la Fórmula 1, se jugará precisamente en los despachos y bancos de pruebas que hoy empiezan a cambiar de manos.