ILT20 Temporada 5: subasta en Dubái y presupuesto de franquicias
La Temporada 5 de la ILT20 empieza, de verdad, el 1 de octubre. No con un primer partido, sino bajo techo, en el indoor de la ICC Academy en Dubái, donde se decidirá el esqueleto de las seis franquicias para el próximo curso. Hubo dudas con la fecha, idas y venidas en los calendarios, pero los organizadores ya han puesto el sello definitivo: la subasta será el 1 de octubre.
Más de 800 jugadores de 20 países se han registrado. Una avalancha de nombres para un tablero con espacio limitado. Ahora, el trabajo silencioso está en los despachos: de esa lista mastodóntica quedarán unos 200 candidatos cuando empiece el juego de los cheques, las pujas y las estrategias.
Un presupuesto ajustado… y obligatorio
Cada franquicia llegará a la subasta con una bolsa fija de 1.300.000 dólares, a la que se sumará cualquier cantidad que no haya utilizado de los 700.000 dólares disponibles para fichajes directos y renovaciones previas.
No se trata solo de gastar, sino de cómo y cuánto. Al final de la subasta, cada equipo deberá haber invertido como mínimo 1,5 millones de dólares y no podrá superar los 2 millones. Ese límite no incluye a un posible jugador Wildcard que se pueda añadir después, un último golpe de efecto para cerrar el plantel.
El margen parece amplio, pero las reglas de composición de plantilla aprietan:
- Entre 18 y 23 jugadores por franquicia.
- Al menos 11 jugadores de países Full Member de la ICC, con una condición clave dentro de esa cifra: mínimo cuatro deben ser de Afganistán y al menos uno de Irlanda.
- Un mínimo de cuatro jugadores de Emiratos Árabes Unidos.
- Al menos un jugador de Kuwait.
- Al menos un jugador de Arabia Saudí.
- Y, además, al menos otro jugador de un país Associate de la ICC, distinto de Emiratos, Kuwait y Arabia Saudí.
La subasta no solo arma equipos. Marca un mapa político y deportivo: da espacio a potencias consolidadas y, a la vez, obliga a mirar a mercados emergentes.
Precios base y mercado: nadie baja de los 10.000
La puerta de entrada al listado tenía un precio claro. El valor base mínimo para cualquier jugador es de 10.000 dólares. Algunos han decidido colocarse más arriba, con bases de 40.000 o 80.000 dólares, una declaración de confianza en su propio cartel.
El registro se cerró entre julio y el 12 de septiembre. A partir de ahí, silencio público y cálculo interno. Los equipos ya saben qué pueden gastar, ahora deben decidir en quién.
El arma secreta: los Rights to Match
No todo será una pelea abierta por nuevos nombres. Las franquicias contarán con una herramienta decisiva para retener talento conocido: cuatro Rights to Match cada una.
Ese derecho les permite igualar la puja ganadora por ciertos jugadores que ya vistieron sus colores en la Temporada 4. No es un detalle menor; puede cambiar el ritmo de la subasta en cuestión de segundos.
Cada equipo dispondrá de:
- Un Right to Match para un jugador de un país Full Member (incluidos Afganistán e Irlanda) que jugó para esa franquicia en la Temporada 4.
- Uno para un jugador de un país Associate que también haya estado en el equipo en la Temporada 4.
- Uno para un jugador de Emiratos que jugó la Temporada 4 con la franquicia o formó parte de su Development Squad en el ILT20 Development Tournament 2026.
- Uno para un jugador de Kuwait o Arabia Saudí que haya defendido sus colores en la Temporada 4.
En otras palabras: los equipos tendrán cuatro balas para no dejar escapar a piezas que consideran estructurales. El ritmo de la subasta puede parecer claro… hasta que alguien levante la mano y active un Right to Match.
Lesiones, llamadas internacionales y el plan B
Una temporada de liga no se escribe en una sola noche. Las lesiones, las convocatorias internacionales y los problemas con los NOC pueden vaciar un vestuario en cuestión de días. La ILT20 lo contempla.
Si un jugador se lesiona, recibe una llamada de su selección o no obtiene el NOC, la franquicia podrá reemplazarlo en cualquier momento hasta el final de la fase de liga de la Temporada 5. Una vez que comience el periodo oficial de soporte del torneo, cada sustitución deberá contar con la aprobación del Comité Técnico de la ILT20.
Hay una condición clave: los reemplazos de jugadores “obligatorios” —los de Emiratos, Arabia Saudí, Kuwait, Afganistán o Irlanda— deberán salir del mismo grupo de jugadores que se registraron para la subasta. Para el resto de nacionalidades, el margen es mayor: el sustituto no necesita haber pasado por el registro previo.
El mensaje es claro. La noche del 1 de octubre no solo definirá quién se sienta en la mesa de salida. También marcará el universo de opciones disponibles cuando la temporada se tuerza, cuando falte un lanzador clave o cuando un bateador titular vuele con su selección.
La subasta decidirá plantillas, pero también dejará ver qué franquicia entiende mejor el nuevo tablero global del cricket de franquicias. Y en Dubái, esa lectura puede valer mucho más que un millón de dólares.






