logo

Iraola incluye a Ekitike y deja fuera a Chiesa y Endo en Champions

Andoni Iraola ha trazado una línea clara en la arena europea. Liverpool ha inscrito a Hugo Ekitike en su lista para la Champions League, pero el técnico ha dejado fuera a dos nombres de peso: Federico Chiesa y Wataru Endo.

Una decisión que habla tanto del futuro como del presente de la plantilla.

La gran apuesta: Ekitike

Ekitike no juega desde abril, cuando sufrió la rotura del tendón de Aquiles. Una lesión que suele borrar temporadas enteras y que obliga a los clubes a ser prudentes. El delantero francés pasó por el quirófano con éxito y se encuentra en plena fase de recuperación, todavía sin fecha oficial de regreso, según comunicó la web del club el 3 de septiembre.

Y, sin embargo, ahí está su nombre en la lista de 25 para la Champions. Iraola ha decidido reservarle un sitio. No por cortesía. Por convicción.

Liverpool cerrará la Fase de Liga de la Champions ante RC Lens en Anfield el 27 de enero. La inclusión de Ekitike apunta directamente a ese horizonte: el técnico confía en que, para entonces, el francés pueda estar listo para aportar. Aunque el club no marque plazos públicamente, la convocatoria europea sugiere que en el cuerpo técnico manejan un escenario optimista.

No es habitual que un jugador con una lesión tan grave y sin fecha de vuelta asegurada entre en una lista tan limitada. Iraola, sin embargo, prefiere guardar una bala en la recámara antes que renunciar de antemano al talento de un delantero que, si llega a tiempo, puede cambiar partidos.

Chiesa y Endo, los sacrificados

El contraste está en los ausentes. Federico Chiesa se queda fuera, igual que Wataru Endo.

En el caso del italiano, la explicación inmediata es física: está lesionado. Se espera que vuelva a los entrenamientos después del parón internacional de septiembre, un plazo relativamente corto. Aun así, Iraola ha optado por no reservarle hueco en la lista de Champions. Un mensaje claro sobre prioridades y jerarquías actuales en el vestuario.

Con Endo, la lectura es todavía más contundente. El mediocentro está en plena forma, disponible, sin problemas físicos. Pero no entra en los planes del técnico para Europa. No es una cuestión de salud, sino de gusto futbolístico. Iraola no le ve como pieza clave en su engranaje, al menos no por delante de otras opciones en la medular.

La consecuencia es dura: tanto Chiesa como Endo apuntan a un papel muy secundario también en las competiciones domésticas. Si no cuentan para la Champions, y apenas se les intuye hueco en Premier y copas, su horizonte en Anfield se oscurece.

Carragher ya lo había avisado

La decisión del entrenador llega, además, después de unas declaraciones especialmente crudas de Jamie Carragher. El exdefensa del Liverpool, en The Overlap, fue directo al señalar que el club tiene “dos jugadores en la plantilla que no van a jugar nunca”, en referencia precisamente a Chiesa y Endo.

Carragher recordó las limitaciones de cupos —solo 17 jugadores sin formación local— y remató con una frase que ha quedado flotando en el ambiente: “Es como si nunca fueran a tocar el balón. Endo debería haber sido traspasado. Lo ha hecho muy bien, un poco héroe de culto”.

Las palabras del exjugador, que podían sonar exageradas en su momento, encajan ahora con la realidad de la lista europea. Iraola ha hecho una criba y los nombres coinciden con los señalados por una de las voces más influyentes del entorno del club.

Un vestuario con mensajes muy claros

La configuración de la lista de Champions deja varias lecturas internas. Para Ekitike, confianza y paciencia: el club le espera, el entrenador le guarda sitio y le proyecta en el tramo decisivo de la fase de grupos. Para Chiesa, una advertencia: ni siquiera una vuelta relativamente cercana le asegura un rol importante. Para Endo, casi una sentencia deportiva: está sano, pero fuera.

Liverpool se planta en Europa con una apuesta fuerte por el futuro inmediato de un delantero lesionado y con dos veteranos de primer nivel empujados hacia el margen. La temporada apenas empieza, pero la dirección de viaje para varios jugadores ya ha quedado marcada. Y en un club como este, cuando la puerta se empieza a entreabrir hacia la salida, suele tardar poco en abrirse del todo.