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Islam Makhachev busca defender su título antes del Ramadán

Islam Makhachev salió de UFC 330 con la historia bajo el brazo y la cara marcada. El daguestaní no solo defendió su cinturón del peso wélter ante un Ian Garry desatado, también encadenó 17 victorias consecutivas en el Octágono y dejó atrás el legendario registro de Anderson Silva. Números de era. Pelea de desgaste.

Las cartulinas (49-46, 49-46 y 48-47) hablaron de control. Las heridas en el rostro del campeón contaron otra historia: Garry lo llevó a una de las noches más duras de su carrera, al nivel de aquella guerra en UFC 284 frente a Alexander Volkanovski. El cinturón no se movió, pero el campeón tuvo que pasar por el infierno para retenerlo.

Un récord, sangre y resonancias

Makhachev terminó la pelea abierto, castigado y con la sensación de haber sobrevivido a un examen feroz. Nada más salir de la tormenta, tocó pasar por la máquina: tres resonancias magnéticas, revisión completa de la columna y un parte médico que encendió alguna alarma… pero no las sirenas.

“Después de la pelea me hice tres resonancias y me revisaron toda la columna”, explicó en una entrevista con Match TV. El diagnóstico le da margen: “Hay algunos pequeños problemas, así que estoy trabajando en ellos. No es nada serio. Solo estoy fortaleciendo mi columna”.

El campeón se marcha de UFC 330 con el récord en la mano, pero también con un plan claro en la cabeza. No quiere que la historia se quede en una foto fija.

Calendario apretado antes del Ramadán

Makhachev no es de los que se pierden en discursos. Su hoja de ruta es simple: volver cuanto antes, sin jugar con los tiempos religiosos que marcan su vida. “Esperaremos a que llame UFC. Creo que el escenario ideal sería pelear antes del Ramadán. El Ramadán empieza para nosotros en febrero. Una fecha antes del Ramadán sería ideal”, apuntó.

El Ramadán de 2027 está previsto alrededor del 8 de febrero, pendiente de la luna. Eso deja una ventana clara para la empresa: de noviembre de 2026 a enero de 2027. Tres meses, quizá menos, para encajar al campeón wélter en otra defensa de título.

Y pretendientes no faltan.

Carlos Prates levanta la mano

Carlos Prates ya se ha colocado en primera fila. El brasileño ha confirmado que firmó recientemente un nuevo contrato con UFC con una garantía sobre la mesa: su siguiente paso será un combate por el título contra Makhachev.

Con esa promesa, Prates no ha tardado en lanzar su propuesta: quiere al campeón en UFC 334, programado para el 14 de noviembre en el Madison Square Garden. El escenario perfecto, la fecha perfecta para su narrativa.

Si esa cita no cuadra con la recuperación de Makhachev, aparece otra opción lógica: UFC 335, el 12 de diciembre en Las Vegas. Un mes más de margen para que el daguestaní termine su trabajo de fortalecimiento físico y reciba el visto bueno médico. Si está limpio, el cinturón podría ponerse en juego allí.

Mientras tanto, en la categoría ya se menciona también a Michael Morales como otro aspirante que espera turno. La fila en el peso wélter empieza a compactarse.

Un campeón que no quiere frenar

Hay un detalle que condiciona todo: la edad. Makhachev ya ha dejado caer en otras ocasiones que piensa en el tramo final de su carrera. No está al borde del retiro, pero sabe que no puede regalar años ni dejar que el tiempo marque el ritmo.

En los últimos tiempos ha peleado, por norma, dos veces al año. Si UFC consigue meterle una defensa antes del Ramadán, el calendario se abre de par en par: podría volver a aparecer en verano tardío o en otoño de 2027 y mantener ese patrón de actividad que tanto le ha funcionado.

Una defensa temprana, otra en la segunda mitad del año. Dos cheques, dos noches grandes, dos pasos más en una racha histórica que ya ha dejado atrás a Anderson Silva.

La prioridad inmediata, sin embargo, es menos glamourosa: curar golpes, reforzar la espalda, asegurarse de que esas “pequeñas molestias” no se convierten en algo mayor. El récord ya está. Lo que viene ahora es decidir quién será el próximo en intentar romper la dinastía del rey de las 170 libras… y en qué ciudad se escribirá el siguiente capítulo.