Joshua Dürksen logra el doblete en Monza y sacude el campeonato de F2
Joshua Dürksen convirtió un fin de semana perfecto en Monza. Tras imponerse en la Sprint Race, el paraguayo remató la obra con una victoria de peso en la Feature Race del Gran Premio de Italia de F2, resistiendo hasta el último metro el asedio de su compañero en Invicta Racing, Rafael Camara. Noel Leon cerró el podio en una carrera tensa, estratégica y con consecuencias claras en la lucha por el título.
Salida fallida de Camara, regalo para Dürksen
La historia del domingo empezó en la parrilla. Desde la pole, el talento de Ferrari, Rafael Camara, tenía el escenario ideal: Monza, aire limpio y un coche competitivo. Pero el semáforo apagado le jugó una mala pasada. Mala arrancada, bloqueo en la frenada de la primera curva y excursión por la escapatoria de la chicane.
Ese error abrió la puerta a Dürksen, que no dudó. El paraguayo se colocó al frente y marcó el tono de la carrera desde el primer giro. Camara, obligado a corregir sobre la marcha, cedió la cabeza y tuvo que recomponer su plan en cuestión de segundos.
A partir de la vuelta 4, los dos coches de Invicta convirtieron la recta principal en su propio tablero táctico. Intercambio de posiciones en la frenada de la primera variante, rebufos, cambios de trazada. El pulso duró apenas unos giros, porque Dürksen fue el primero en mover ficha en boxes: parada al final de la vuelta 6.
Camara estiró un poco más su relevo y entró en la vuelta 8. El margen era mínimo. Al reincorporarse, el brasileño regresó justo por detrás de su compañero, con Dunne pegado a su alerón trasero, dispuesto a incomodar.
Safety Car, nervios y un podio que se decide al límite
La carrera parecía estabilizarse hasta que, en la vuelta 12, todo se comprimió. Colton Herta acabó en la grava en la Parabolica y el coche de seguridad salió a pista. Reagrupamiento general y nuevo escenario para la fase decisiva.
En el reinicio, Dürksen se mantuvo frío. Relanzó con autoridad, defendió la trazada y conservó el liderato sin titubeos. Camara, en cambio, tuvo que mirar más por los espejos que hacia delante: Dunne le presionó con fuerza y el irlandés llegó a forzar tanto en la chicane de la Roggia que terminó cortando por fuera y perdiendo posición frente a Noel Leon, que olió la oportunidad y se aseguró un lugar en el podio.
Por delante, el duelo volvió a ser cosa de dos. Vuelta a vuelta, Camara reducía centímetros, buscando el rebufo, estirando frenadas, tratando de forzar el error de Dürksen. El brasileño sabía que el botín deportivo iba más allá de una simple victoria: sus puntos eran oro para recortar distancia en la clasificación frente a Nikola Tsolov, discreto séptimo en Monza.
El desenlace llegó en la última vuelta. Camara se lanzó a por todas, pegado al alerón trasero del coche de su compañero, aprovechando cada metro de recta y cada hueco de rebufo. Pero Dürksen no se inmutó. Sin fallos, sin una sola rueda fuera de sitio, llevó el coche hasta la bandera a cuadros en primera posición, completando un fin de semana impecable en el templo de la velocidad.
Camara cruzó segundo, con Leon consolidando el tercer escalón del podio tras una carrera inteligente y sin estridencias.
Golpe moral y herida local
En clave de campeonato, el resultado deja un matiz claro: Camara recorta puntos a Tsolov y aprieta la zona alta de la tabla. El búlgaro, vinculado a Red Bull, solo pudo ser séptimo, un resultado que le permite salvar el día, pero que no evita que su ventaja se vea recortada.
No todos encontraron motivos para sonreír en Monza. Gabriele Mini, con el apoyo de la grada y el peso de correr en casa con MP Motorsport, se marchó sin puntos en su Gran Premio local. Un golpe duro en un fin de semana en el que la pista italiana estaba preparada para celebrar a uno de los suyos.
Dürksen, en cambio, se marcha de Monza con algo más que un doblete. Se lleva un mensaje claro al resto de la parrilla: cuando el semáforo se apaga y la presión aprieta, él está preparado para ganar dos veces en el mismo escenario. Y en un campeonato tan apretado como la F2, ese tipo de fines de semana marcan temporadas.






