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Joshua Van defiende su título de peso mosca ante Pantoja

Joshua Van salió de la Crypto.com Arena con el cinturón aún en la cintura y la cara marcada como prueba. Cinco asaltos brutales ante un Alexandre Pantoja que esta vez no se rompió, no se lesionó, no se rindió. Pero tampoco pudo con el campeón.

El monarca nacido en Myanmar se impuso por decisión unánime (49-46, 49-47, 50-45) en una pelea que tuvo de todo: ritmo infernal, polémica, sangre y un último asalto que selló la diferencia entre un campeón consolidado y un retador exhausto.

Un arranque de Pantoja, una respuesta de campeón

Pantoja arrancó como si quisiera borrar la historia reciente. En el duelo anterior, una lesión temprana lo dejó sin respuestas. Esta vez, salió a morder. Conectó manos limpias, mezcló bien las combinaciones con derribos y marcó el tono del primer asalto. Van, fiel a su costumbre, comenzó frío, calculando, leyendo.

La pelea cambió de temperatura en el segundo asalto. Pantoja cazó al campeón con un derechazo duro al rostro. Van tambaleó. En el intercambio, las cabezas chocaron de forma accidental. Pantoja explotó, reclamó a Herb Dean una deducción de punto, pero el árbitro mantuvo la calma: choque accidental, sin sanción.

Ese momento encendió a ambos. Pantoja insistió con el juego de derribos, intentando asfixiar desde la lucha. Van respondió donde mejor sabe: en el golpeo. Empezó a encontrar el ritmo, a soltar combinaciones pesadas, precisas, que fueron abriendo cortes en el rostro del brasileño. Cada intercambio dejaba una marca nueva en Pantoja. Y en las tarjetas.

El quinto asalto que separa a los buenos de los campeones

Con el paso de los minutos, el combate se convirtió en una clásica pelea de campeonato: uno empujando con corazón, el otro imponiendo calidad cuando más duele. Pantoja, curtido en guerras, siguió adelante, pero el desgaste era evidente. Van, en cambio, parecía encontrar un segundo aire.

En el quinto, la diferencia se hizo enorme. El aspirante llegó fundido. El campeón, no. Van apretó el acelerador, derribó a Pantoja con un golpe limpio y se lanzó a por la finalización. Encajó un keylock que pareció estar muy cerca del final. Pantoja sobrevivió a pura resistencia, pero dejó el último aliento ahí.

Van cerró la pelea golpeando, dominando, imponiendo su ritmo hasta la bocina final. Segunda defensa del cinturón, victoria clara, y la sensación de que el peso mosca tiene un campeón para rato.

Tsarukyan reclama su oportunidad con un nocaut brutal

Arman Tsarukyan no necesitó cinco asaltos para enviar su mensaje. Le bastaron cuatro minutos y cincuenta y seis segundos. Un asalto. Dos codos. Un rival inconsciente.

En la antesala, la ecuación era simple: el ganador de Tsarukyan contra Mauricio Ruffy quedaría con un título al alcance de la mano. El combate estaba pactado a cinco asaltos, pero nunca olió al segundo.

Tsarukyan salió a buscar el derribo, su zona de confort. Ruffy, bien trabajado en defensa de lucha, logró mantener la pelea de pie durante buena parte del asalto inicial. Parecía encontrar pequeñas respuestas, pequeños momentos.

La ilusión duró poco. Cuando Tsarukyan ajustó la distancia, el brasileño dejó huecos. El armenio cambió de marcha, se hizo dueño del octágono y, en los últimos segundos del asalto, desató dos codazos violentos que apagaron las luces de Ruffy a falta de cuatro segundos para la campana.

No hubo dudas, ni necesidad de adornos. El interrogante ahora es formal, no deportivo: ¿le dan por fin la pelea por el título? Deportivamente, la respuesta ya está escrita.

Patricio Pitbull irrumpe en UFC como si nunca se hubiera ido

El viejo Patricio Pitbull, el de las grandes noches en Bellator, apareció por fin en UFC. Y lo hizo con un final contundente. El brasileño firmó su segunda victoria en la compañía y su primera definición antes de la decisión, sometiendo a un favorito como DooHo Choi con una actuación de veterano peligroso.

Pitbull salió sin concesiones. Presión alta desde el primer segundo, manos pesadas, ritmo incómodo. Choi nunca encontró su distancia. Cada intento de respuesta chocaba con la agresividad del brasileño.

El desenlace fue tan simple como brutal: Pitbull conectó un bombazo directo a la barbilla de Choi, lo mandó al suelo y no lo dejó respirar. Ground-and-pound contundente hasta que el árbitro intervino. Primera finalización de Pitbull dentro del Octágono, y un aviso claro: su nombre sigue pesando.

Sharaf silencia a todos con un nocaut de 12 segundos

Sean Sharaf entró al octágono como víctima anunciada. Salió como autor de una de las sorpresas más grandes del año. Doce segundos. Un puño perfecto. Un gigante derribado.

Gable Steveson llegaba como el gran proyecto de los pesos pesados, el nombre llamado a dominar la división en el futuro cercano. Las apuestas, las expectativas, todo apuntaba a un trámite.

Sharaf no leyó ese guion. Lo reescribió de un golpe. Encontró la mano, mandó a Steveson a la lona y lo remató con ground-and-pound para forzar la detención. Primera victoria en tres peleas en UFC, y probablemente la más improbable de toda su carrera.

Marlon Vera se niega a caer del mapa

Marlon Vera peleaba contra Charles Jourdain, pero también contra algo más pesado: una racha de cuatro derrotas que amenazaba con sacarlo del top 15 del peso gallo. Era el no hay mañana. Y respondió como lo hacen los que no aceptan desaparecer en silencio.

Entró como underdog ante un Jourdain que venía en alza con tres triunfos seguidos. En el octágono, esa narrativa duró poco. Vera se mostró más rápido, más preciso y, sobre todo, más decidido.

Castigó a Jourdain una y otra vez. Lo derribó con las manos en tres ocasiones. Después del tercer knockdown, el canadiense se levantó, miró al árbitro y prácticamente pidió el final. TKO a los 2:02 del tercer asalto. Vera conserva su lugar en el top 15 y, al menos por ahora, se compra tiempo para reconstruirse.

Casey O’Neill convierte una defensa en una trampa perfecta

En las preliminares tempranas, Casey O’Neill firmó uno de esos finales que cambian una pelea en un suspiro. La escocesa, en racha de tres victorias, se midió a Eduarda Moura en un duelo que, al principio, parecía inclinarse claramente hacia la brasileña.

Moura salió a lo suyo: derribo inmediato y control desde arriba. Dominó la mayor parte del asalto, amenazó seriamente con un d’arce choke que pareció estar cerca del cierre. O’Neill aguantó, se giró, sobrevivió.

Y entonces llegó el giro. Poco después del minuto tres, desde la posición inferior, O’Neill buscó escapar, elevó a Moura en el aire y, en el mismo movimiento de voltear, cazó un brazo. Armbar encajado. Moura reaccionó tarde: el dolor la obligó a rendirse casi al instante.

Una sumisión fulminante, un cambio de guion en segundos y una victoria que refuerza el nombre de O’Neill en la división mosca.

Resultados completos de UFC 331

Cartelera principal

  • Joshua Van derrotó a Alexandre Pantoja por decisión unánime (49-46, 49-47, 50-45).
  • Arman Tsarukyan derrotó a Mauricio Ruffy por nocaut (codos) – R1, 4:56.
  • Patricio Pitbull derrotó a DooHo Choi por nocaut (golpes) – R1, 3:28.
  • Sean Sharaf derrotó a Gable Steveson por nocaut (golpes) – R1, 0:12.
  • Alonzo Menifield derrotó a Iwo Baraniewski por decisión dividida (28-29, 29-28, 29-28).

Cartelera preliminar

  • Marlon Vera derrotó a Charles Jourdain por TKO (golpe) – R3, 2:02.
  • Robelis Despaigne derrotó a Tai Tuivasa por decisión dividida (29-28, 28-29, 29-28).
  • Michael Aswell Jr. derrotó a JooSang Yoo por decisión dividida (28-29, 29-28, 29-28).
  • Ryan Gandra derrotó a Ozzy Diaz por TKO (golpes) – R1, 2:04.

Cartelera preliminar temprana

  • Edmen Shahbazyan derrotó a Brunno Ferreira por decisión unánime (30-27, 29-28, 29-28).
  • Casey O’Neill derrotó a Eduarda Moura por sumisión (armbar) – R1, 3:22.
  • Joanderson Brito derrotó a Giga Chikadze por nocaut (golpes) – R1, 1:57.

Una noche de campeones que resisten, aspirantes que golpean la puerta del título y desconocidos que, en 12 segundos, cambian por completo el mapa de una división. La pregunta ya no es quién tiene el cinturón, sino quién se atreve a quitárselo.