Pedro de la Rosa defiende a Lance Stroll: puede igualar a Fernando Alonso
Pedro de la Rosa rompe una lanza por Lance Stroll: “Puede ser tan rápido como Fernando Alonso”
Pedro de la Rosa no se anda con rodeos cuando habla de Lance Stroll. El embajador de Aston Martin en Fórmula 1, analítico hasta la obsesión con los datos, ve en el canadiense algo que las estadísticas brutas no reflejan: una velocidad pura capaz de igualar a Fernando Alonso cuando todo encaja.
Sobre el papel, la comparación es demoledora. Desde que comparten garaje en 2023, Alonso ha aplastado a Stroll en clasificación por 89-15 y le ha sacado 335 puntos a 131 en carrera. Incluso con el paso del tiempo, con un Alonso ya en los 45 años y un Stroll más maduro y experimentado, la brecha se mantiene: el español ha sido, de media, tres décimas más rápido a una vuelta en 2026.
Y, sin embargo, De la Rosa mira más allá del marcador.
“Lance es súper rápido”, explica el ex piloto.
Él vive en el mundo de las telemetrías, de las comparativas curva a curva. Y ahí, dice, la historia cambia. En muchos circuitos, en muchas curvas, Stroll aparece como “imbatible”. No hay un reparto cómodo de roles del tipo “Lance va mejor en alta velocidad, Fernando en baja”. Según De la Rosa, están “muy igualados”.
La clave, para él, no es la velocidad. Es el empaquetado del fin de semana.
Stroll, sostiene, es “extremadamente rápido en todo tipo de curvas”, pero se enreda en los momentos decisivos del sábado: pequeños errores, detalles en clasificación que le dejan fuera de posición y arruinan el domingo antes de empezar. Cuando no se coloca arriba en parrilla, todo el plan se viene abajo. Ahí está el déficit. No en el ritmo, sino en la ejecución perfecta de la vuelta buena.
Cuando sí la clava, el relato cambia. De la Rosa recuerda que en ocasiones Stroll ha batido a Alonso en clasificación. Y no lo dice como una anécdota ligera: lo subraya. “Estamos hablando de Fernando Alonso”, remarca, consciente del peso que tiene superar a un dos veces campeón del mundo a una vuelta con el mismo coche.
En carrera, el análisis es igual de elogioso. Destaca su ritmo, su capacidad para gestionar neumáticos, su constancia cuando el coche le permite trabajar dentro de una ventana cómoda. No ve a un piloto errático, sino a alguien que sabe leer el gran premio cuando el material acompaña.
Ahí aparece el gran matiz. El “si” que condiciona todo.
De la Rosa lo deja claro: para ver a Stroll al nivel de Alonso, el Aston Martin tiene que funcionar. No sólo el chasis, también el motor, la manejabilidad general del conjunto. Habla de un monoplaza “muy difícil” por varias razones, y de la necesidad de hacerlo “más amigable para el piloto”. Cuando el coche entra en esa zona dulce, asegura, “es tan rápido como Fernando. No hay ninguna duda”.
En un equipo que gira inevitablemente en torno al aura de Alonso y al escrutinio constante sobre el rendimiento de Stroll, las palabras de De la Rosa no son un simple cumplido interno. Son una declaración de fe en el talento del canadiense, pero también una presión indirecta sobre la estructura: si el coche da el salto de calidad y consistencia que prometen, ya no habrá excusas.
Entonces, la pregunta dejará de ser si Lance puede ser tan rápido como Fernando.
La cuestión será si es capaz de demostrarlo todos los sábados y todos los domingos, cuando la Fórmula 1 no perdona ni una sola décima.






