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Race Of Champions 2027: La realeza del motor llega a Wellington

Wellington se prepara para algo que nunca ha visto. En enero de 2027, la capital neozelandesa se convertirá en el epicentro del automovilismo mundial con la primera edición del Race Of Champions organizada en el país. No será una exhibición más: será un desfile de campeones sobre asfalto, dentro del mítico “Cake Tin”.

Sebastian Vettel, cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1, encabezará el cartel. A su lado, el piloto de F1 de Cadillac, Valtteri Bottas. Y como estandarte local, el ídolo de los tramos, Hayden Paddon. Un trío que por sí solo justificaría el viaje, pero que será solo el inicio de una parrilla plagada de estrellas.

El “Cake Tin” se transforma

El Hnry Stadium será el corazón del evento los días 9 y 10 de enero de 2027. Allí se construirá un circuito de asfalto específico dentro del estadio, una pista hecha a medida para el formato explosivo y directo del Race Of Champions, donde las grandes figuras se enfrentan cara a cara en duelos cortos y sin margen de error.

La transformación comenzará justo después del partido de A-League entre Wellington Phoenix y Newcastle Jets, programado para el 2 de enero. En cuanto suene el pitido final, entrarán las máquinas: el fútbol dejará paso a las curvas, chicanes y rectas que definirán al campeón de campeones.

Vettel, enamorado de Nueva Zelanda

Vettel no ocultó su entusiasmo por regresar al país. El alemán recordó su breve visita antes del ROC de Sídney y cómo esa experiencia marcó el inicio de esta historia. Quedó impresionado por la belleza de Nueva Zelanda y, casi en tono de broma, pidió a los organizadores que llevaran allí la siguiente edición. Años después, aquella sugerencia se ha convertido en realidad.

Ahora, el tetracampeón se prepara para medirse a otros grandes nombres del automovilismo mundial en Wellington y, de paso, aprovechar la ocasión para conocer más rincones del país que le cautivó a primera vista.

Paddon, orgullo de casa

Para Hayden Paddon, la cita tiene un significado especial. No es solo otro evento en el calendario: es el Race Of Champions en su propia casa. El piloto kiwi lo define como un honor enorme y una oportunidad histórica para su país.

Paddon subraya el momento que vive el automovilismo neozelandés, una auténtica edad dorada repartida en múltiples disciplinas. Traer a Nueva Zelanda uno de los eventos más espectaculares del mundo, capaz de reunir a tantas estrellas globales, se siente como la celebración perfecta de ese auge. Y él estará en la pista, representando a los aficionados locales.

Aún falta por conocer quién será su compañero en el equipo de Nueva Zelanda, un detalle que alimenta la expectación.

Un abanico de estrellas en el horizonte

Los organizadores manejan una lista de nombres que haría temblar cualquier parrilla. Entre las opciones para acompañar a Paddon se encuentran Liam Lawson, el as del NASCAR Shane van Gisbergen y las figuras de IndyCar Scott Dixon y Scott McLaughlin. Ninguno está confirmado todavía, pero el simple hecho de que estén sobre la mesa habla del nivel que busca el evento.

Y eso sin contar los otros campeones internacionales que se irán anunciando a medida que se acerque la fecha. El Race Of Champions rara vez decepciona en ese aspecto.

Wellington, escaparate mundial

El impacto no será solo deportivo. La ministra de Turismo y Hostelería, Louise Upston, dejó claro que se trata de una oportunidad única para la ciudad. Un evento de un solo fin de semana, pero con capacidad para atraer aficionados de todo el país y reforzar la imagen de Wellington como sede de grandes citas que dejan huella.

La ciudad se venderá al mundo a través del rugido de los motores, las gradas llenas y la imagen inusual de un estadio de fútbol convertido en circuito de carreras.

Entradas, precios y cuenta atrás

Las entradas ya marcan el ritmo de la previa. Los pases diarios arrancan en 49 dólares, mientras que los abonos de fin de semana parten desde 74. El registro para la preventa ya está abierto, con acceso anticipado desde el lunes 21 de septiembre y venta general a partir del martes 22.

Los números son claros. El escenario está elegido. El asfalto, listo para dibujarse sobre el “Cake Tin”. Falta por conocer el resto de la parrilla y, sobre todo, quién saldrá de Wellington con el título simbólico de campeón de campeones.

La pregunta ya resuena entre los aficionados neozelandeses: ¿están a punto de vivir el evento que marque un antes y un después en la historia del motor del país?