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Russell lidera en Monza y desafía a Hamilton y Verstappen

George Russell cerró los Libres 3 del Gran Premio de Italia con un golpe de autoridad. Mejor tiempo, ritmo sólido y una sensación clara: el Mercedes está muy vivo en Monza. Su 1:22.219 no solo le mantuvo al frente tras dominar el viernes, también le colocó por delante de Lewis Hamilton y de Max Verstappen en una sesión tan caótica como reveladora.

Arranque tranquilo, tormenta asegurada

La última hora de preparación antes de la clasificación arrancó con calma. Semáforo en verde a las 12:30 y solo los Audi de Gabriel Bortoleto y Nico Hulkenberg se atrevieron a salir de inmediato, rodando prácticamente solos hasta que los Alpine se sumaron al tráfico.

Mientras tanto, primeras preocupaciones en Williams: Alex Albon avisaba por radio de un problema con el volante y el equipo se veía obligado a empujar el coche de vuelta al garaje. Parecía un mal presagio. No lo fue. Pasados unos minutos, el tailandés regresó a pista con el problema aparentemente resuelto, justo cuando el asfalto empezaba a llenarse.

Pierre Gasly marcó la pauta en el primer cuarto de hora, con varios de los favoritos aún sin registrar tiempos. Ferrari esperó unos minutos más para soltar a Charles Leclerc y Hamilton, ambos con neumático blando, provocando el primer rugido serio de los tifosi en las gradas.

Antonelli se luce… pese a la condena en parrilla

El primer gran aviso llegó de Kimi Antonelli. El italiano de Mercedes firmó un 1:23.032 y se colocó en cabeza en un fin de semana en el que, paradójicamente, saldrá desde el fondo de la parrilla por una penalización de motor programada. Ritmo de punta, sanción garantizada: contraste cruel, pero muy ilustrativo de su nivel.

Los comisarios sacaron brevemente bandera amarilla cuando Liam Lawson trompeó en la primera chicane. El piloto de Red Bull se quejó de problemas con “la parte trasera en baja velocidad”. Albon, por su parte, recibía una advertencia por no seguir las indicaciones del Director de Carrera sobre la vía de escape.

A mitad de sesión, Antonelli seguía mandando, dos décimas por delante de Leclerc, con Gasly tercero. No todos estaban igual de satisfechos. Oscar Piastri se veía obligado a irse recto por la vía de escape tras un bloqueo en la primera curva y soltaba por radio un irónico “genial” que resumía bien su frustración.

Russell aprieta, el tráfico muerde

Entonces apareció Russell. El británico encadenó una vuelta limpia y clavó un 1:22.697, tres décimas más rápido que su compañero Antonelli. Aviso serio. Pero Monza no perdona el tráfico: poco después se vio atrapado en un grupo de coches y lo dejó claro por radio, resignado, sin margen para hacer nada mejor en ese momento.

Entrados en los últimos 15 minutos, la sesión explotó. Antonelli, Russell y Verstappen montaron neumáticos blandos nuevos y abrieron el baile final de tiempos. Cada vuelta rápida encontraba un coche lento en el peor punto. Cada sector morado se jugaba entre rebufos y banderas amarillas.

Williams decidió jugar con el rebufo de forma descarada. Albon, que como Antonelli arrastrará penalización de motor y saldrá desde atrás, sirvió de remolque a Carlos Sainz, una maniobra pensada claramente para afinar el plan de clasificación. La apuesta puede ser clave más tarde. Aunque no todo fue tan limpio: se confirmó que ambos pilotos serán investigados tras la sesión por una posible infracción bajo bandera amarilla.

Verstappen tampoco se libró del caos. El neerlandés se quejó por radio de que un Ferrari estaba “siempre en medio” en plena vorágine de tráfico. Russell fue señalado por un posible estorbo a Piastri, pero los comisarios revisaron la acción y decidieron no abrir investigación.

Chispa entre viejos rivales

El momento más tenso del entrenamiento no vino de los cronómetros, sino del orgullo. Hamilton adelantó a Verstappen y los dos se emparejaron en la recta principal, llegando a la frenada de la curva 2 en un gesto que recordó viejas batallas por el título. Ninguno levantó más de lo justo. Ninguno quedó contento.

Ambos protestaron por radio. Los comisarios tomaron nota del incidente, aunque finalmente optaron por no investigarlo. Un simple apunte en el acta, pero un recordatorio de que la rivalidad sigue latente, incluso en una simple sesión de Libres 3.

Russell manda, Hamilton y Verstappen acechan

Entre rebufos, bloqueos y quejas por radio, el tiempo de Russell resistió. Nadie pudo bajar su 1:22.219. Hamilton se quedó a dos décimas, suficiente para completar un doblete de Mercedes en la tabla y enviar un mensaje claro antes de la clasificación. Verstappen terminó tercero, sin vuelta perfecta pero siempre en la zona alta.

Antonelli, pese a su castigo en parrilla, firmó un meritorio cuarto lugar. Lando Norris situó al McLaren en quinta posición y Leclerc cerró el grupo de los seis primeros, con los Ferrari aún buscando ese último ajuste que los acerque a la pelea por la pole ante su público.

El top 10 lo completaron Arvid Lindblad con el Racing Bulls, Piastri, Gasly y el Alpine de Franco Colapinto. Justo detrás, Hulkenberg fue 11.º, seguido por Lawson, Bortoleto, el Haas de Ollie Bearman, Yuki Tsunoda con el otro Racing Bulls, Sainz, el segundo Haas de Esteban Ocon y Albon.

En la parte baja, los Aston Martin sufrieron: Fernando Alonso solo pudo ser 19.º y Lance Stroll cerró la tabla en la 22.ª plaza, con los Cadillac de Valtteri Bottas y Sergio Pérez intercalados entre ambos.

La última vuelta ya está dada. El ensayo general ha terminado. A las 16:00, en Monza, la clasificación pondrá a prueba si el dominio de Russell en los entrenamientos se traduce en una pole… o si Hamilton, Verstappen y Ferrari tienen todavía una respuesta guardada para el momento decisivo.