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Russell domina en Monza y calienta la batalla con Hamilton y Verstappen

George Russell no afloja. En el Templo de la Velocidad, el británico volvió a marcar territorio y cerró la tercera sesión de libres del Gran Premio de Italia al frente de la tabla, con autoridad y sin aparentes sobresaltos. Más de dos décimas le sacó a Lewis Hamilton en una mañana que refuerza la sensación de que llega a la clasificación con la mano caliente.

Detrás, Max Verstappen completó el trío de referencia, con Kimi Antonelli y Lando Norris cerrando un top 5 que mezcla experiencia, juventud y dos proyectos muy distintos de futuro inmediato.

Russell se escapa, el resto se aprieta

El ritmo de Russell fue un aviso serio. Vuelta tras vuelta, el británico marcó tiempos consistentes y dejó la impresión de tener un margen cómodo antes de jugarse la pole. Con su compañero penalizado y destinado a ayudarle en clasificación, el escenario se inclina claramente hacia él.

La historia cambia a partir del segundo puesto. Del lugar de Hamilton hasta el octavo apenas hay tres décimas. Un suspiro. Cualquier error en la vuelta buena, un rebufo mal calculado o un coche mal colocado en la chicane puede mandar a un favorito al tráfico de la zona media.

La sesión, en términos de incidentes, fue discreta. Monza enseñó los dientes solo a ratos.

Lawson, Piastri y la batalla por el rebufo

Uno de esos momentos llegó con Liam Lawson, que protagonizó una de las pocas imágenes llamativas al hacer un trompo en la primera chicane. Sin daños, pero con el recordatorio de que el margen en ese punto es mínimo.

Más intenso fue el día para Oscar Piastri. El australiano pasó buena parte de la sesión quejándose por radio: tráfico, dificultades para encontrar un rebufo útil en las simulaciones de clasificación y la sensación constante de no poder cuadrar una vuelta limpia. Para rematar, Russell le arruinó su penúltimo intento. El de McLaren terminó octavo, metido de lleno en ese grupo comprimido que separan solo unas décimas.

Chispa final entre Verstappen y Hamilton

El cierre de la sesión dejó una escena con historia detrás. Verstappen y Hamilton volvieron a cruzarse en pista y el ambiente se tensó en los instantes finales. Tras una maniobra pícara del británico, que se coló delante en la última curva antes de su último intento, el neerlandés respondió con un ataque agresivo en la frenada de la curva 1. Un auténtico “dive-bomb” que arruinó la vuelta de ambos.

Los comisarios tomaron nota del episodio, lo revisaron y decidieron no aplicar sanciones. Ninguna acción adicional, solo otro capítulo añadido a una rivalidad que no necesita demasiada gasolina para arder.

Williams, bajo la lupa

La otra nota disciplinaria de la sesión la firmó Williams. Tanto Alex Albon como su compañero están bajo investigación por posibles infracciones bajo bandera amarilla. Albon, además, recibió un aviso por utilizar de forma incorrecta una vía de escape.

En un circuito en el que una décima puede significar cinco posiciones en la parrilla, cada detalle cuenta. Russell ya ha marcado el ritmo. La pregunta es quién se atreverá a romperle el guion cuando llegue la hora de la verdad en Monza.