Sabalenka avanza en el US Open entre olor a cannabis
Aryna Sabalenka sigue firme en el US Open, pero su victoria de tercera ronda dejó algo más que un marcador contundente. En el Louis Armstrong Stadium, la número uno del cuadro femenino se impuso a Kamilla Rakhimova por 6:3 y 6:4, sin conceder una sola bola de break, pero con un rival inesperado en el ambiente: un fuerte olor a cannabis que la obligó a detener el juego y a quejarse ante la jueza de silla.
La bielorrusa, dominante de principio a fin, se acercó al puesto arbitral para señalar el problema. Acepta que la gente quiera relajarse en Nueva York, pero pidió algo básico para poder competir: que no fumen cerca de las pistas, porque el olor le dificulta la concentración en pleno partido.
El contraste es evidente. En el recinto del US Open está prohibido fumar, mientras que el consumo recreativo de cannabis es legal en el estado de Nueva York. El complejo de Flushing Meadows está rodeado por Flushing Meadows–Corona Park, y el humo que se genera en el parque puede colarse fácilmente en las gradas y llegar a la pista, como ocurrió durante el encuentro de Sabalenka.
Nada de eso, sin embargo, alteró su hoja de servicios. Saque pesado, golpes planos y una autoridad absoluta en los momentos clave. Rakhimova nunca dispuso de una opción real de romper el servicio de la favorita. El marcador refleja la diferencia, pero la sensación en la pista fue aún más rotunda.
Próxima Ronda
En la siguiente ronda, Sabalenka se medirá a la estadounidense Taylor Townsend, que necesitó tres sets para doblegar a Diana Shnaider: 6:2, 6:7 (3:7), 6:3. Un duelo con sabor local y un estilo de contraste, frente a una jugadora zurda, agresiva y con mucho carisma ante el público neoyorquino.
En el cuadro masculino, Carlos Alcaraz defendió su corona con una autoridad que borró de un plumazo cuatro meses de dudas. El español venció al chino Wu Yibing por 6:3, 6:4 y 6:1, en un partido que le sirvió tanto para avanzar como para comprobar hasta dónde ha llegado su recuperación de la lesión de muñeca.
Llegaba a Nueva York tras más de cuatro meses sin competir por ese problema físico. Ahora, partido a partido, reconoce que se siente mejor, sorprendido incluso por la velocidad de su propia recuperación. Ante Wu, la combinación de agresividad desde el fondo, cambios de ritmo y lectura del juego recordó al Alcaraz que levantó el trofeo en este mismo escenario.
Próximo Examen
Su próximo examen será de altura: Tommy Paul, cabeza de serie número 20. Un jugador incómodo, rápido, que conoce bien las pistas duras estadounidenses y que ya ha demostrado que puede incomodar a los grandes. El campeón entra en territorio de riesgo real.
Triunfos Contundentes
La jornada trajo también triunfos contundentes para otros aspirantes serios. Daniil Medvedev superó al francés Arthur Rinderknech con una precisión casi quirúrgica: 6:4, 6:4, 6:4. Tres sets calcados, sin concesiones, con ese tenis plano y profundo que asfixia a cualquiera en pista dura.
Frances Tiafoe, undécimo cabeza de serie y uno de los favoritos del público local, resolvió con autoridad ante Valentin Vacherot: 6:4, 6:2, 6:4. Energía, espectáculo y una sensación constante de control que alimentan la idea de que puede volver a meterse en las rondas decisivas en Nueva York.
Ben Shelton, una de las grandes apuestas del futuro del tenis estadounidense, necesitó cuatro sets para dejar fuera a Denis Shapovalov: 7:6 (7:3), 6:7 (5:7), 6:3, 6:4. Partido intenso, con ráfagas de talento por ambos lados, pero el zurdo canadiense se fue desinflando a medida que Shelton ajustaba el servicio y tomaba la iniciativa en los intercambios largos.
Contrastes Ucranianos
En el cuadro femenino, Marta Kostyuk firmó una de las victorias más sólidas del día. La ucraniana, undécima cabeza de serie, dominó a Ekaterina Alexandrova por 6:3 y 6:2, apoyada en un juego agresivo y una gran claridad táctica. Ahora le espera un reto mayúsculo: Linda Noskova, reciente campeona de Wimbledon, un duelo que promete ritmo alto y golpes ganadores a raudales.
Para Elina Svitolina, en cambio, el US Open terminó antes de lo deseado. Cayó ante Anna Kalinskaya en tres sets: 3:6, 6:2, 3:6. Reacción en el segundo parcial, pero sin continuidad en el tercero, donde Kalinskaya retomó el mando y cerró el partido con más determinación en los puntos importantes.
Nueva York, fiel a su estilo, mezcla el ruido de la ciudad, el eco de las gradas y, ahora, hasta el olor del parque vecino. Entre todo ese caos, los grandes nombres siguen avanzando. La pregunta es quién llegará con más aire cuando el humo, literal y figurado, empiece a despejarse en la segunda semana.






