Somerset vence a Glamorgan y se acerca al título del County Championship
La lluvia apenas retrasó cinco minutos el inicio. El vendaval, en cambio, duró dos días y medio y llevó el nombre de Somerset.
En el Cooper Associates County Ground de Taunton, el equipo local cerró una victoria demoledora por una entrada y 64 carreras frente a Glamorgan, apoyado en una actuación coral de su ataque: Jack Leach, Craig Overton y Lewis Gregory se repartieron nueve de los diez wickets en la segunda entrada visitante. El triunfo, acompañado de 23 puntos vitales, dispara sus opciones de conquistar por primera vez el título del County Championship.
Un asedio sin respiro
Glamorgan arrancó el tercer día en 30-1, todavía 217 carreras por detrás tras los 441 de Somerset, construidos sobre todo alrededor de los 95 de Tom Lammonby y el 4-95 de Mason Crane. La misión era sobrevivir. Acabó siendo una lenta agonía.
Con solo 12 carreras añadidas al marcador, Kiran Carlson intentó un defensa adelantada frente a Migael Pretorius. Un ligero desvío, un guante seguro de James Rew y el capitán se marchó sin anotar. Un símbolo temprano de lo que esperaba a los galeses.
El marcador se desmoronaba: 65-3 cuando Ben Kellaway, en seis, enganchó un borde más grueso de lo que quería ante Overton y encontró a Gregory a la altura de la cintura en el tercer slip. Cada error, castigado. Cada indecisión, expuesta.
Colin Ingram tuvo una vida extra cuando Jack Leach falló un intento de run-out desde mid-on con el bateador corto de su terreno. Parecía una rendija de esperanza. Fue solo una pausa antes del siguiente golpe.
Desde el River End, Leach encontró el giro que había estado buscando. Una pelota que se fue lo justo, el borde de Asa Tribe y un Overton impecable en el primer slip. El opener se marchó por 49 tras 108 bolas y ocho fours, el único que había conseguido plantar algo de resistencia prolongada.
Ingram cayó poco después, apenas rozando un golpe defensivo ante Overton para que Rew completara otra captura limpia. A 81-5, Glamorgan necesitaba todavía 166 carreras solo para evitar la derrota por una entrada. El partido ya no parecía una batalla, sino una cuenta atrás.
Dickson y Cooke, la última barricada
Quedaba una sociedad con pasado y experiencia para intentar frenar la marea: Sean Dickson, ex de Somerset, y Chris Cooke. Se aferraron al crease, se hablaron, se tomaron su tiempo. Para el descanso de comida, habían añadido 30 valiosas carreras. Dickson, firme en 20; Cooke, en nueve. Leach empezaba a sacar giro de manera constante, pero Glamorgan, al menos, respiraba.
La tarde ofreció un breve cambio de tono. Dickson se soltó. Recurrió al reverse sweep para mandar un boundary ante Leach y, en el mismo over, castigó con un pull otro envío corto. La asociación superó el medio centenar. Por primera vez en la jornada, Somerset tuvo que pensar.
La respuesta llegó desde la velocidad. Cooke, que había trabajado 20 carreras en 46 bolas, no resistió la tentación de un corto de Overton. Se lanzó al hook, pero el golpe salió más en dirección que en potencia. Josh Thomas esperó en fine leg, manos seguras, y el 143-6 devolvió el control a los locales.
Cinco carreras después, Dan Douthwaite apenas tuvo tiempo de asentarse. Primera bola, Leach alrededor del wicket, la pelota que pica en leg stump y gira con veneno. Lbw. Otro duck. Glamorgan se desangraba.
Dickson, que había resistido 74 bolas, intentó cortar una pelota ancha de Gregory. No era mala opción, pero Tom Abell reaccionó de forma brillante en el segundo slip, tomando el balón con las dos manos por encima de la cabeza. 150-8. Somerset ya podía oler la victoria.
Gregory cierra la trampa
Con la cola expuesta, Gregory afinó la puntería. Connor O'Riordan fue el siguiente en caer, batido por un envío que atravesó sus defensas para convertirse en el tercer duck de la entrada. La escena estaba lista para el final.
A las 14:40, hora local, todo terminó. Timm van der Gugten conectó, pero no lo suficiente: otro golpe de Gregory, otra captura en cover. Glamorgan, 183 all out. Somerset, ganador por una entrada y 64 carreras, con Leach en 3-46, Overton en 3-29 y Gregory en 3-68, reflejo perfecto de un ataque que funcionó como una máquina bien engrasada.
Asa Tribe, con 49, y Sean Dickson, con 47, fueron los únicos que rozaron el medio siglo en un conjunto claramente superado “en todas las facetas”, como reconoció su entrenador, Richard Dawson, al término del encuentro. Glamorgan se marcha con solo tres puntos y la sensación de que su intento de pelear el campeonato se diluye.
Somerset, en cambio, mira hacia arriba. La victoria les mete de lleno en una recta final que promete ser la más vibrante en años, con Nottinghamshire y Warwickshire sintiendo ya el aliento de Taunton en la nuca. La pregunta no es si Somerset está en la pelea. Es si alguien será capaz de sacarlos de ella.






