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Tai Tuivasa toca fondo en UFC 331: derrota y récord amargo

En una noche que pedía redención, Tai Tuivasa salió de Crypto.com Arena con una losa histórica sobre los hombros. El australiano cayó por decisión dividida ante Robelis Despaigne en las preliminares de UFC 331 y, con ello, igualó un récord que nadie quiere tener: ocho derrotas consecutivas en el octágono, la misma racha negativa que arrastra Tony Ferguson.

Las tarjetas dijeron 29-28, 28-29 y 29-28 para Despaigne, que arrancó así su segunda etapa en la promotora con una victoria trabajada, poco vistosa, pero crucial para su futuro inmediato.

Un arranque de locura… y un golpe que cambió el tono

El combate comenzó con violencia pura. El primer puño claro de Despaigne derribó a Tuivasa de inmediato. El australiano se levantó casi por instinto, sin tiempo para lamentarse, y respondió a su manera: intercambiando bombazos, a cara descubierta, en un primer minuto tan salvaje como caótico.

El ritmo, sin embargo, no podía sostenerse. El duelo se fue ensuciando, más táctico, más pesado. En un clinch, Tuivasa terminó abajo en el suelo, obligado a sobrevivir a la montada completa de Despaigne. Aguantó, se revolvió y logró ponerse de pie. Volvieron los puños amplios, sin demasiado cálculo, y esta vez fue Tuivasa quien consiguió el derribo y cerró el asalto buscando una estrangulación de cabeza y brazo que no llegó a cristalizar antes de la bocina.

Tuivasa aprieta, Despaigne responde con control

En el segundo asalto, Tuivasa salió decidido a imponer su pegada. Conectó un par de manos claras y forzó el clinch, intentando acortar distancias para castigar por dentro. Despaigne, más frío, esperó su momento. Tras una separación, metió una rodilla limpia y, en el siguiente enganche, ejecutó un elegante derribo de cadera que llevó la pelea nuevamente al suelo.

El cubano trabajó desde arriba, sin arriesgar demasiado. El ritmo se congeló. Cuando la acción se estancó, el árbitro decidió ponerlos de pie, y el asalto se consumió sin grandes sobresaltos, con la sensación de que los jueces tendrían trabajo fino para puntuar.

Cinco minutos para cambiar la historia… y una oportunidad que se esfumó

Con solo un asalto por delante, Tuivasa necesitaba algo contundente. No se lanzó a lo loco, pero tampoco especuló. Atacó con una fuerte patada interior a la pierna que desestabilizó a Despaigne y, de inmediato, se abalanzó al clinch para buscar el derribo. La urgencia estaba ahí, pero también el cansancio.

Despaigne encontró aire en la corta distancia. Se separó lo justo para soltar golpes nítidos, que abrieron una herida en la nariz de Tuivasa. La sangre empezó a marcar el rostro del australiano, símbolo de un combate que se le escapaba entre las manos. Otro derribo de cadera del cubano sirvió para arañar segundos al reloj. Cuando Tuivasa logró levantarse de nuevo, apenas quedaban diez segundos. Demasiado tarde para cambiar el guion.

El veredicto dividió a los jueces, pero no al destino de Tuivasa: otra derrota, otra noche sin celebración.

Un récord que pesa y una carrera en la encrucijada

Con este resultado, Tuivasa se instala en una zona oscura de la historia de la empresa: ocho derrotas consecutivas, la misma cifra que arrastra Tony Ferguson. Su última victoria queda ya lejana, un nocaut en el segundo asalto ante Derrick Lewis en UFC 271, en febrero de 2022. Desde entonces, solo tropiezos, castigo y dudas.

Despaigne, por su parte, encuentra oxígeno. Su primera etapa en la compañía fue tan fulgurante como irregular: debut con un nocaut en 18 segundos sobre Josh Parisian en 2024, seguido de dos derrotas por decisión ante Waldo Cortes-Acosta y Austen Lane que frenaron en seco el entusiasmo inicial. Esta vez no hubo fuegos artificiales, pero sí un triunfo maduro, basado en el control, los derribos puntuales y los momentos de daño justo cuando más los necesitaba.

La cartelera preliminar de UFC 331 dejó además otros resultados ajustados y definiciones rápidas: Robelis Despaigne se impuso a Tai Tuivasa por decisión dividida (29-28, 28-29, 29-28); Michael Aswell Jr. venció a JooSang Yoo también por decisión dividida; Ryan Gandra noqueó a Ozzy Diaz en el primer asalto; Edmen Shahbazyan superó por decisión unánime a Brunno Ferreira; Casey O’Neill sometió a Eduarda Moura con un armbar en el primer asalto; y Joanderson Brito fulminó a Giga Chikadze con nocaut en menos de dos minutos.

Para Despaigne, la victoria en Los Ángeles puede ser el inicio real de su historia en la élite. Para Tuivasa, en cambio, la pregunta ya no es solo contra quién peleará después, sino cuánto tiempo más podrá resistir en la cima con un récord que empieza a pesar más que cualquier golpe.