Terremoto en Pakistán: cambios drásticos en la selección de cricket
La selección de Pakistán vive una auténtica sacudida en plena serie de Test en Inglaterra. En una decisión tan drástica como inesperada, la dirección del equipo ha liberado a tres jugadores de peso del plantel que disputa la gira: el ex capitán de white-ball Salman Agha, Mohammad Rizwan e Imam-ul-Haq.
No es un simple retoque. Es una purga deportiva en toda regla.
Un equipo al límite
El contexto ayuda a entender el golpe de timón. Pakistán pierde 0-2 la serie de Test en Inglaterra y arrastra una racha preocupante: cinco derrotas en los últimos seis partidos de Test, con solo un triunfo, ante West Indies, a comienzos de mes. El equipo ya está fuera de la lucha por un puesto en la final del actual ciclo de la WTC, y la sensación es de derrumbe competitivo.
Desde el entorno de la selección en Inglaterra se apunta a un mensaje claro: nadie tiene el puesto garantizado. Las razones que se manejan van desde el bajo rendimiento y la falta de forma hasta cuestiones de disciplina y estado físico. Los tres liberados han estado muy por debajo del nivel esperado en esta serie, clave dentro del calendario de la WTC.
La decisión, tomada por el cuerpo técnico en consulta directa con la Pakistan Cricket Board (PCB), rompe con la tradicional paciencia que el sistema paquistaní suele tener con sus figuras. Esta vez, el margen se ha agotado.
Nuevas caras, reloj en contra
Con el tercer Test programado para el 9 de septiembre en Birmingham, la reacción ha sido inmediata. El cuerpo técnico ha cursado llamadas a Saim Ayub y Abdullah Fazal para que se incorporen al equipo para ese encuentro.
El plan no se queda ahí. Si los visados para el Reino Unido llegan a tiempo, otros cuatro jugadores se sumarán a la expedición: los pacers Razaullah Khan y Mohammad Imran, el spinner zurdo Arafat Minhas y el wicketkeeper Rohail Nazir. Un bloque casi completo de refuerzos, una señal inequívoca de que nadie en el vestuario puede sentirse intocable.
El mensaje es duro, pero transparente: el rendimiento manda.
Giro en el banquillo: Hesson toma el mando
La revolución también alcanza al cuerpo técnico. Mike Hesson, hasta ahora responsable del equipo de white-ball, ha sido designado para hacerse cargo del combinado de Test. El técnico neozelandés ya se encuentra en Inglaterra y se espera que se una al grupo en breve.
Hesson dirigirá al equipo de red ball en lo que resta del ciclo actual de la WTC: dos Test en Sri Lanka en noviembre y otros dos en New Zealand a comienzos del próximo año. Un tramo de calendario exigente, en condiciones muy distintas, que servirá como examen inmediato a su propuesta.
Mientras tanto, el actual entrenador de Test, Sarfaraz Ahmed, y el bowling coach Umar Gul han sido apartados de sus funciones, aunque seguirán viajando con el equipo. Una situación incómoda, casi de transición forzada, que refleja la urgencia de la PCB por cambiar el rumbo sin desatar una ruptura total dentro del grupo.
Un punto de no retorno
Pakistán no solo se juega el resultado del tercer Test en Birmingham. Se juega algo más profundo: credibilidad, autoridad, futuro. La liberación de tres nombres consolidados, la irrupción de jóvenes llamados a última hora y el cambio de mando en el banquillo dibujan un escenario de todo o nada.
El equipo ya sabe que no estará en la final de la WTC. La verdadera pregunta es otra: ¿aprovechará este terremoto para reconstruirse o quedará como otro capítulo más en la larga lista de crisis del cricket paquistaní?






