logo

UFC 331: Van-Pantoja II y peleas decisivas en Los Ángeles

La noche del sábado en Los Ángeles no es una velada más de UFC. UFC 331 llega con un cinturón en disputa, egos heridos y carreras que pueden cambiar de rumbo en 25 minutos… o en un par de segundos.

En el combate estelar, Joshua Van defenderá el título de peso mosca ante el hombre al que se lo arrebató: Alexandre Pantoja. Sobre el papel es una revancha. En la cabeza de ambos, es algo mucho más personal.

Van–Pantoja II: el campeón que aún tiene que convencer

El primer duelo entre Van y Pantoja duró menos de medio minuto. Una acción temprana, un mal gesto, el codo de Pantoja se dislocó y el cinturón cambió de manos. No hubo resolución deportiva, solo un campeón nuevo y un exmonarca con la sensación de que le arrancaron el trono sin juicio.

Van, 24 años, llega con la misión de demostrar que no es un campeón por accidente. En mayo, en su primera defensa, sobrevivió a una guerra de cinco asaltos ante Tatsuro Taira, supo ajustar a mitad de combate y terminó imponiéndose por finalización. Esa noche dejó claro que no solo es talento joven: también sabe sufrir, corregir y cerrar peleas grandes.

Frente a él, un Pantoja de 36 años que se presenta con algo que siempre pesa en un octágono: memoria y orgullo. Perdió el título por una lesión a los 26 segundos. Entra a la revancha como no favorito en las apuestas, algo que solo alimenta el fuego de un veterano que ya demostró que podía reinventarse cuando conquistó el cinturón en la parte final de su carrera en UFC.

Los analistas de CBS Sports se dividen. Brian Campbell ve al brasileño soportando la tormenta inicial de Van y usando su experiencia y arsenal completo para iniciar un segundo reinado, incluso pronosticando una sumisión en el cuarto asalto. Otros, como Brent Brookhouse, se inclinan por la juventud y el ritmo del campeón, convencidos de que Pantoja no podrá seguirle el paso en pie y que la edad y la reciente lesión jugarán en su contra.

Hay un punto de coincidencia: si Pantoja va a vencer a este Van, tiene que ser ahora, antes de que el campeón termine de pulir todas sus armas. No habrá muchas más ventanas como esta para el brasileño.

Tsarukyan vuelve por lo que dejó pendiente

El combate coestelar tiene aroma de eliminatoria titular. Arman Tsarukyan regresa al octágono con una idea fija: recuperar el billete al título que perdió fuera de la jaula.

El peso ligero armenio-ruso tenía pactado un combate por el cinturón ante Islam Makhachev en enero de 2025, también en Los Ángeles. Una lesión durante el corte de peso lo dejó fuera y congeló su ascenso. Más de 20 meses después, Tsarukyan se juega el todo por el todo ante Mauricio Ruffy, uno de los nombres emergentes de la división.

Ruffy llega con dos victorias vibrantes este año, un peligro constante en el intercambio, pero con una mancha reciente: la derrota de 2025 ante Benoit Saint Denis, que expuso sus carencias en la lucha. Ahí es donde Tsarukyan huele sangre.

Campbell y compañía ven un patrón claro: el grappling. Tsarukyan ha derribado a todos sus rivales en UFC —incluido Makhachev en su debut— salvo a los que noquearon en un asalto. Ruffy, amante de las patadas y del intercambio abierto, ofrece oportunidades: cada pierna al aire puede convertirse en una entrada a las caderas.

La mayoría de los expertos coincide en el guion: Tsarukyan imponiendo presión desde arriba, desgastando, probando el cardio de Ruffy y encontrando el final en la segunda mitad de la pelea. No esperan una sumisión relámpago al estilo Saint Denis, sino una erosión lenta hasta el TKO.

Para Tsarukyan, no se trata solo de ganar. Se trata de ganar con autoridad para que no quede duda de que el siguiente paso tiene que ser el oro.

Choi vs. Pitbull: gasolina, chispas y un reloj biológico

En peso pluma, el choque entre Dooho Choi y Patricio Pitbull promete violencia sin frenos. “All gas, no brakes”, como lo define Campbell. Y no suena a exageración.

Choi llega encendido: tres victorias seguidas, las tres por TKO, y un renacer que pocos veían venir después de una racha de tres derrotas que parecía haber cortado en seco su proyección. Ahora, el “Korean Superboy” vuelve a lucir como aquel talento desbordante que se ganó un lugar en los highlights permanentes de la división.

En la esquina opuesta, uno de los grandes nombres de la historia de Bellator MMA. Patricio Pitbull, doble campeón en esa promotora, aterriza en UFC con un legado intacto, pero con 39 años y mucho castigo acumulado. Sus credenciales técnicas siguen ahí, especialmente en el grappling, quizá su única ventaja clara sobre Choi. Lo que ya no está tan claro es cuánto le queda al cuerpo para sostener el tipo de guerra que este combate insinúa.

Los pronósticos se inclinan hacia Choi. Lo ven sobreviviendo a los mejores momentos del brasileño y, con el paso de los asaltos, imponiendo su presión y potencia hasta forzar una detención, probablemente en el tercer round. Incluso quienes reconocen que Pitbull puede verse bien por tramos, quizás llevarse algún asalto, dudan de que pueda resistir el ritmo del surcoreano a estas alturas de su carrera.

Si hay un duelo para no parpadear en toda la cartelera, es este.

Gable Steveson, el proyecto olímpico que acelera

En los pesos pesados, la atención se detiene inevitablemente en Gable Steveson. Campeón olímpico de lucha, uno de los proyectos más mediáticos en cruzar al MMA en los últimos años, llega a UFC 331 con la misión de convertir credenciales en realidad frente a Sean Sharaf.

Las casas de apuestas lo dejan claro: Steveson parte como favorito abrumador. Todos los analistas de CBS Sports lo ven ganando por detención temprana, ya sea por sumisión o por golpes en el primer o segundo asalto. El libreto parece escrito: derribo rápido, control aplastante y un Sharaf obligado a sobrevivir bajo un nivel de lucha que probablemente nunca ha sentido.

Es el siguiente peldaño en una escalera que UFC quiere construir con cuidado, pero sin frenar. Cada actuación dominante de Steveson no solo suma victorias: alimenta la narrativa de un futuro aspirante al título en la categoría más impredecible del deporte.

Baraniewski vs. Menifield: promesa de caos en semipesados

La cartelera principal se abre con un choque de dinamita en peso semipesado: Iwo Baraniewski contra Alonzo Menifield. Todo apunta a que los jueces tendrán poco trabajo.

Los cinco expertos de CBS Sports coinciden en el mismo resultado: victoria de Baraniewski por KO o TKO en el primer asalto. Menifield siempre ofrece peligro con las manos, pero la lectura es clara: Iwo llega con más recursos, más precisión y suficiente pegada para imponer su ley temprano.

Si el objetivo es encender al público desde el primer segundo de la cartelera principal, este emparejamiento cumple con creces.

Una noche cargada de decisiones… y de consecuencias

Más allá de los nombres grandes, UFC 331 presenta una cartelera profunda: Charles Jourdain frente a Marlon Vera en peso gallo, Robelis Despaigne contra Tai Tuivasa en pesados, Casey O’Neill ante Eduarda Moura en moscas femeninos, y duelos interesantes como Joanderson Brito vs. Giga Chikadze o Edmen Shahbazyan vs. Brunno Ferreira, entre otros.

Pero todo gravita alrededor de dos preguntas centrales.

¿Confirmará Joshua Van que el cinturón mosca ya tiene nuevo dueño legítimo, o verá cómo un veterano herido como Pantoja reclama lo que considera suyo?

¿Volverá Arman Tsarukyan a la fila del título ligero con una actuación que UFC no pueda ignorar?

En Los Ángeles, las respuestas no llegarán con palabras. Llegarán con golpes, ajustes, errores y decisiones en fracciones de segundo. Y para más de uno, marcarán el rumbo de toda una carrera.