Andoni Iraola aclara dudas sobre Barcola y Gakpo antes del partido contra Fulham
El calendario no da tregua, y Liverpool tampoco quiere hacerlo. Invicto en el arranque de la Premier League, el equipo de Andoni Iraola se prepara para recibir a un Fulham aún sin victorias en Anfield, el sábado a las 15:00, con dos nombres propios en el centro de la conversación: Bradley Barcola y Cody Gakpo.
Barcola, solo un susto
El miércoles, ante Atletico Madrid, el corazón de Anfield se encogió durante unos segundos. Barcola, fichaje de 123 millones de libras y uno de los grandes focos del proyecto, pidió el cambio alrededor de la hora de partido en la remontada por 2-1 en la UEFA Champions League. Mano en la pierna, gesto de molestia. Salto inmediato a la alarma.
Iraola, sin embargo, apagó el incendio con rapidez en la previa del duelo ante Fulham. Nada de lesión grave. Ni siquiera lesión.
“Barcola solo tuvo calambres, terminó el partido muy cansado, así que tenemos que evaluarlo pero no hay lesión. Debería estar disponible si todo va normal”, explicó el técnico en rueda de prensa.
Un matiz importante: cansancio, no problema muscular. El francés llega de un esfuerzo enorme en Europa, pero todo apunta a que podrá formar parte de la convocatoria y mantener el impacto que ya ha empezado a mostrar en el frente ofensivo de los Reds.
Gakpo, la gran incógnita
La situación de Cody Gakpo es distinta. El neerlandés ni siquiera se vistió de corto ante Atletico Madrid. Arrastra un problema en el aductor desde el duelo frente a Ipswich Town de la semana pasada y su presencia ante Fulham pende de un hilo.
“Cody, ya veremos. No se entrenó ayer, así que hoy probaremos con él y veremos si está listo para mañana o si tenemos que esperar al siguiente partido”, detalló Iraola.
La posible baja dolería. Mucho. Gakpo ha arrancado la temporada con la autoridad de un líder silencioso: un gol y tres asistencias en las tres primeras jornadas de liga. Produce, conecta líneas, fija centrales y da aire al equipo cuando el ritmo se acelera. Perderlo, aunque sea solo para un partido, obligaría a Iraola a ajustar piezas en un ataque que funciona, pero que todavía se está conociendo.
El duelo ante un Fulham necesitado, pero herido, no es el escenario ideal para experimentar demasiado. De ahí que el entrenamiento de este viernes se convierta, en la práctica, en un examen final para el delantero.
Ekitike, un horizonte lejano
En el otro extremo del parte médico aparece Hugo Ekitike. Ahí no hay margen para el optimismo inmediato. El delantero continúa su largo proceso de recuperación tras la rotura del tendón de Aquiles sufrida en abril. Iraola fue claro: queda camino.
“Con Hugo es difícil con estas lesiones de larga duración. Sigue lejos”, admitió el entrenador.
El club, no obstante, ya mira más allá. Cuerpo técnico y departamento médico se han sentado para perfilar la lista de la competición europea y han abierto una pequeña rendija a la esperanza: existe una opción, mínima pero real, de que Ekitike pueda participar en los dos últimos partidos de la fase de grupos.
Es solo una posibilidad, todavía muy verde, pero lo bastante seria como para incluir su nombre en los planes de invierno. “Si decidimos ponerlo ahí es porque hay esperanza y una opción realista de que pueda ayudarnos en enero”, remató Iraola.
Anfield espera respuestas
Con Fulham en el horizonte y la racha invicta en juego, Liverpool se mueve entre certezas y dudas. Barcola apunta a estar listo tras un simple aviso del cuerpo. Gakpo, en cambio, se juega su participación en un entrenamiento. Ekitike mira a enero desde la distancia.
Anfield, mientras tanto, aguarda. Porque en un equipo que quiere pelear por todo, cada pieza cuenta. Y cada decisión médica, también.






