Arsenal y su interés por William Pacho: un desafío salarial
El mercado de fichajes ya está cerrado, pero en el norte de Londres nadie baja la guardia. Arsenal, reforzado y ambicioso, sigue mirando de reojo a París. El nombre marcado en rojo es el de William Pacho, central de Paris Saint-Germain, que podría estudiar un cambio a la Premier League por la oferta adecuada, según apuntan desde Sudamérica.
El ecuatoriano acaba de renovar en el Parc des Princes, no es un jugador en escaparate ni mucho menos. Aun así, su perfil sigue teniendo mercado y se ha colado en los planes de dos gigantes ingleses: Arsenal y Manchester City. El mensaje es claro: si alguien quiere sacarlo de París, tendrá que convencerlo con un salario de élite.
Un Arsenal reforzado… pero aún inconformista
El verano del conjunto de Mikel Arteta fue potente, pero selectivo. Nada de acumulación de nombres, sino golpes quirúrgicos: Illan Meslier llegó libre desde Leeds, Piero Hincapié aterrizó desde Bayer Leverkusen por 34,5 millones de libras, Christos Tzolis costó 34,12 millones procedente de Club Brugge, Bruno Guimarães se convirtió en fichaje estrella desde Newcastle por 75 millones y Ezri Konsa dejó Aston Villa por 51 millones.
Calidad antes que cantidad. Esa fue la línea marcada por Arteta y por el director deportivo Andrea Berta hasta el cierre del mercado el 1 de septiembre. El plan incluía también la llegada de otra pieza ofensiva, un último golpe arriba para completar la plantilla.
Los objetivos estaban claros: Morgan Rogers, Vinicius Junior y Julián Álvarez figuraban en lo más alto de la lista. Pero el mercado se puso duro, las cifras se dispararon y en el Emirates optaron por una decisión poco habitual en este contexto: mejor quedarse con lo que hay que pagar de más por una segunda opción.
En defensa, sobre el papel, el equipo parece blindado. A las incorporaciones de Hincapié y Konsa se suman William Saliba, Cristhian Mosquera, Ben White, Gabriel Magalhães, Jurriën Timber, Riccardo Calafiori y el joven Myles Lewis-Skelly. Una batería de centrales y laterales que le permite a Arteta rotar, ajustar y cambiar de sistema sin perder nivel.
Y aun así, el nombre de Pacho sigue sobre la mesa.
Pacho, un lujo caro para la zaga ‘gunner’
El medio Bolavip revela que Arsenal mantiene vivo su interés por el central de PSG. No se trata de una operación sencilla. Pacho cobra 11 millones de euros anuales en París, una cifra que marca de inmediato el terreno de juego: quien quiera seducirlo tendrá que superar ese salario.
El informe es contundente: Arsenal está abierto a moverse por el ecuatoriano, y tanto el club londinense como Manchester City estarían dispuestos a poner sobre la mesa un sueldo muy lucrativo para convencer al ex defensa de Eintracht Frankfurt.
Ahí aparece la primera gran diferencia entre los dos pretendientes. Para el City, esas cantidades “no serían un problema”. Para Arsenal, el escenario es más delicado. No por falta de dinero, sino por estructura salarial. En el Emirates no suelen romper el molde por un defensa.
El caso de William Saliba marca el techo actual: el francés es el zaguero mejor pagado de la plantilla con 14 millones de euros al año. Solo cinco jugadores del equipo superan los 11 millones. Para Pacho, el club tendría que ir más allá de lo que hoy considera su norma en la línea defensiva.
La pregunta, interna y externa, es evidente: ¿vale el ecuatoriano un cambio de paradigma salarial en la zaga?
El otro debate: el hueco en la banda izquierda
Mientras se analiza si merece la pena apretar por otro central, en Inglaterra aún resuena otro reproche hacia la planificación del Arsenal. No viene de cualquiera. Jamie Carragher, histórico del Liverpool, se mostró sorprendido de que los ‘gunners’ no entrasen con fuerza en la pelea por Bradley Barcola, finalmente fichado por el club de Anfield desde PSG.
En su intervención en el programa The Overlap, el ex defensor fue directo: para él, la banda izquierda del Arsenal siempre ha parecido un peldaño por debajo del nivel de Bukayo Saka, Martin Ødegaard y Kai Havertz. Un punto débil dentro de un equipo que quiere competir por todo.
Carragher reconoció el buen inicio del “nuevo chico”, Christos Tzolis, pero no pudo evitar la sensación de oportunidad perdida. A medida que avanzaba la operación Barcola, y viendo que Arsenal se quedaba sin Vinicius Junior ni Julián Álvarez, la duda crecía: ¿no era Barcola el movimiento que faltaba?
Ian Wright, leyenda del Arsenal, coincidió. Para él, Barcola era exactamente el perfil que el equipo necesitaba. Un futbolista que llega de un PSG brillante, acostumbrado a convivir con estrellas, y que ahora aterriza en un Liverpool donde se le ve como figura llamada a elevar el nivel de los que le rodean. Justo lo que Wright cree que le faltó a los de Arteta.
El ex delantero incluso abrió la puerta a una apuesta algo menor, como Morgan Rogers, pero insistió en la misma idea de fondo: el talento estaba disponible. Y Arsenal lo dejó pasar.
¿Otro central o el precio de la ambición?
Entre la solidez defensiva ya construida, la obsesión por no romper la escala salarial y el recuerdo fresco de oportunidades perdidas en ataque, la posible ofensiva por William Pacho se convierte en algo más que un simple rumor de mercado. Es un termómetro de hasta dónde está dispuesto a llegar Arsenal para dar el salto definitivo.
City puede pagar sin pestañear. Arsenal, no tanto. O mejor dicho: puede, pero elige no hacerlo con cualquiera.
Si el ecuatoriano termina en Londres o en Manchester dirá mucho del poder de seducción de cada proyecto. Y, sobre todo, de qué club está preparado para asumir el siguiente riesgo en su camino hacia la cima.






