Bernie Ecclestone aclara su retención en Portugal por una escopeta
Bernie Ecclestone, histórico exmandatario de la Fórmula 1, ha salido al paso de las informaciones que aseguraban que había sido arrestado en Portugal por portar una escopeta en un aeropuerto. A sus 95 años, el británico admite que fue retenido y preguntado por las autoridades, pero rechaza tajantemente que llegara a estar detenido.
El episodio ocurrió el lunes en el aeródromo de Tires, en Cascais, a donde Ecclestone llegó en un vuelo procedente de Suiza. Nada más aterrizar, cuatro agentes de policía y funcionarios de aduanas le interceptaron para inspeccionar el arma con la que viajaba, una escopeta destinada, según su versión, a una competición de tiro al plato en Portugal.
El propio Ecclestone explicó a la agencia Press Association que tuvo que entregar la escopeta porque no disponía de la documentación necesaria para importarla correctamente al país. No hubo esposas, ni calabozos, ni imputación formal. Solo un trámite incómodo que se alargó alrededor de una hora.
“Fui a ver a la policía y les dije: ‘¿Qué puedo hacer por ustedes?’ Y me respondieron: ‘Queremos algo de información sobre esta arma que ha traído’”, relató.
El británico insistió en que los agentes fueron “muy serviciales” y que la situación nunca pasó del terreno administrativo.
Ecclestone aseguró además que ya había transportado esa misma escopeta desde Inglaterra a Suiza sin contratiempos, y que esperaba un viaje igual de rutinario. Confiaba, dijo, en que el personal del aeropuerto lo conocía “muy bien” y no surgirían complicaciones. Esta vez, sin embargo, la falta de los papeles adecuados cambió el guion.
La policía portuguesa le pidió explicaciones, revisó la documentación y, al comprobar que no cumplía los requisitos para la entrada del arma en el país, le exigió que la entregara. Ecclestone accedió y se marchó sin el arma, pero sin cargos.
El hombre que dirigió la Fórmula 1 durante casi cuatro décadas, hasta 2017, vuelve así a ocupar titulares, no por una maniobra de despacho ni por un movimiento en los circuitos, sino por un contratiempo en un pequeño aeródromo y una escopeta que no cruzó la frontera en regla.






