Bohemians logra una remontada épica en Galway
En Eamonn Deacy Park, cuando el reloj marcaba el minuto 74, Galway United ganaba 2-0, defendía con orden y acariciaba una noche perfecta: seguir invicto en liga, tumbar a un rival directo y mandar un mensaje antes de verse las caras de nuevo en las semifinales de la FAI Cup. Quince minutos después, el estadio era un mar de incredulidad. Bohemians se marchaba con un 2-3 imposible de explicar solo con estadísticas.
Fue una remontada de carácter, de insistencia y de talento desde el banquillo. Y un golpe directo en la pelea por seguir el ritmo del líder, Shamrock Rovers.
Un plan de Galway que funcionaba… hasta que dejó de hacerlo
El arranque fue cerrado, casi de ajedrez. Bohemians, bajo la batuta de Alan Reynolds, se adueñó del balón desde el inicio, moviéndolo con paciencia, tratando de encontrar grietas en la línea de tres centrales de John Caulfield: Wasiri Williams, Gianfranco Facchineri y Anthony O’Connor. Durante buena parte de la primera mitad, no las hubo.
Galway United esperaba, compacto, y salía con veneno cuando recuperaba. Stephen Walsh y Kris Twardek trabajaban sin descanso, fijaban, chocaban, estiraban al equipo. A mitad del primer tiempo, Twardek casi caza un balón largo por encima de la defensa, pero Paul Walters salió rápido y abortó el peligro.
El conjunto local empezó a crecer. Aaron Bolger se encontró con una ocasión magnífica en la frontal, arruinada por el bloqueo involuntario de un compañero. Poco después, Jimmy Keohane logró girarse y sacar un disparo que se quedó sin fuerza. Bohemians respondió con un aviso: un disparo lejano de Harry Vaughan que se marchó rozando el poste.
Entonces, el partido se encendió.
La chilena para el recuerdo de Walsh
Minuto 31. Banda izquierda. Al-Amin Kazeem arma el centro hacia el corazón del área. Parecía una jugada más, hasta que Walsh decidió que no.
En su aparición número 403 con la camiseta de Galway United, el delantero se elevó de espaldas a portería y conectó una chilena tan atrevida como perfecta. El balón golpeó la parte inferior del larguero y botó dentro. Gol. Su primer tanto ante Bohemians. Uno de esos que se quedan grabados en la memoria y que entrará, sin duda, en la conversación por el gol de la temporada.
El estadio estalló. Jugadores y aficionados locales se alimentaron de esa energía. Bohemians, no. El equipo de Reynolds no se descompuso, pero le costó transformar su dominio en ocasiones claras.
Antes del descanso, Darragh Power rozó el empate con una volea que se fue por encima del travesaño, y Ross Tierney se topó con Hugo da Cunha en un mano a mano dentro del área. Galway se marchó al vestuario con una ventaja mínima, pero con la sensación de tener el partido donde quería.
El 2-0 que parecía sentencia
Reynolds pidió un paso adelante tras el descanso y Bohemians respondió. Tierney probó de nuevo a da Cunha en el primer palo en los compases iniciales del segundo tiempo. El gol parecía más cerca del lado visitante.
Y, sin embargo, cayó del lado contrario.
En el minuto 53, un enredo entre Walters y el ex de Galway Patrick Hickey abrió la puerta al desastre defensivo. Twardek, atento, olió el error, se adelantó a todos y empujó el balón a puerta vacía. 2-0. Gol “contra pronóstico”, pero perfectamente alineado con el plan de Caulfield: resistir, castigar cualquier fallo y cerrar espacios.
Con dos tantos de ventaja, Galway United se replegó aún más. El bloque se hundió unos metros, los centrales se pegaron a su área y los locales apostaron por proteger el botín. Bohemians, obligado por la situación, empezó a atacar en oleadas.
La entrada de Whelan cambia el guion
El punto de inflexión llegó desde el banquillo. Colm Whelan saltó al campo en el minuto 66 y, poco a poco, el partido giró a su alrededor. Bohemians ganó presencia en zonas de remate, apretó la salida de balón de Galway y convirtió el encuentro en un asedio.
El premio llegó en el 74. Whelan recibió y conectó un disparo soberbio que se coló en la portería de da Cunha. Un golazo que no solo recortaba distancias, también cambiaba la atmósfera. De repente, Galway ya no manejaba el partido; lo sufría.
Bohemians olió la sangre. Tierney empezó a encontrar espacios entre líneas, los laterales se instalaron en campo rival y cada balón dividido caía del lado visitante.
Empate, acoso y estallido final
Ocho minutos después, el empate. Minuto 82. Tras una larga secuencia de pases, sin precipitación, Bohemians movió a la defensa local de lado a lado hasta que apareció el hueco. El balón le llegó a Tierney, que definió raso, con calma, cruzado, lejos del alcance de da Cunha. 2-2. La grada visitante enloquecía. El once de Caulfield, en cambio, retrocedía un paso más, casi sobre su propia área.
El 2-2 no frenó a Bohemians, lo desató. Tierney volvió a obligar a intervenir a da Cunha, que mantenía con vida a los suyos como podía. Pero la sensación era clara: el partido se inclinaba sin remedio hacia un solo lado.
El golpe definitivo cayó en el 89. Whelan, otra vez él, arrancó desde la frontal, se coló entre defensores con una conducción llena de determinación y se plantó en el área. Ajustó el cuerpo y sacó un disparo raso que se coló junto al poste. Da Cunha tocó, pero no lo suficiente. 2-3. Remontada consumada. La hinchada visitante se desató en un estallido que sonó a algo más que tres puntos.
En apenas 25 minutos sobre el césped, Whelan firmó dos goles y se convirtió en el héroe absoluto de una noche que puede marcar la temporada de Bohemians.
Lo que deja la noche en Eamonn Deacy Park
Para Galway United, la derrota duele por la forma. Tenía el partido controlado, contaba con una obra de arte de Walsh y un 2-0 que parecía definitivo. Acabó desbordado, demasiado hundido atrás y sin respuesta cuando el ritmo se disparó.
Para Bohemians, el mensaje es claro: este equipo no se rinde, ni con dos goles en contra, ni lejos de casa, ni ante un rival que le espera también en una semifinal de copa. Siguen vivos en la persecución de Shamrock Rovers y llegan al tramo decisivo del año con una inyección de confianza difícil de igualar.
La próxima vez que estos dos se vean las caras, con un billete a la final de la FAI Cup en juego, ¿quién se atreverá a dar por muerto a Bohemians antes del minuto 90?
Alineaciones
Galway United: Da Cunha; Kazeem (Thiam 90), Keohane, Williams (Lomboto 80), Facchineri, O’Connor; Bolger (Hurley 80), Barratt, Devitt; Twardek (Connolly 88), Walsh (Pierrot 80).
Bohemians: Walters; Mullen (Whelan 66), Byrne, Hickey, Power; Flores, Devoy, Vaughan (Myers 67), Parsons (McDonnell 90); Tierney, James-Taylor (Madden 75).






