logo

Caroline Dubois busca ser campeona indiscutida en el peso ligero

Caroline Dubois no quiere esperar. La campeona unificada del peso ligero, dueña de los cinturones WBC y WBO en las 135 libras, ha fijado el horizonte en un objetivo muy claro: convertirse en campeona indiscutida y, de paso, zanjar cuentas con su gran rival estadounidense, Alycia Baumgardner.

El plan tiene varias paradas. La primera no pasa directamente por Baumgardner.

La estadounidense peleará contra Elif Nur Turhan por el título mundial IBF del peso ligero, en un combate que se disputará en la madrugada del lunes 9 de noviembre y que será decisivo para ordenar el mapa de la división. Dubois, mientras tanto, se niega a quedarse sentada esperando a que se resuelva ese cruce. Quiere más oro, más pronto.

Su siguiente objetivo tiene nombre y apellido: Stephanie Han, campeona WBA del peso ligero.

“Quiero ser indiscutida y quiero estar en peleas relevantes. Unificar la división es mi sueño ahora mismo. La única otra campeona disponible es Han y tendremos que ver si puedo hacer esa pelea antes de final de año. Si no, tendremos que ir a principios del próximo”, explicó Dubois en declaraciones a Sky Sports.

La hoja de ruta es simple, pero ambiciosa: sumar el cinturón WBA ante Han, esperar a la ganadora del Turhan–Baumgardner por el título IBF y, entonces sí, disputar el trono absoluto de las 135 libras.

“Con suerte seremos campeona unificada para finales de este año o principios del siguiente. A un cinturón de ser indiscutida”, remató, dejando claro el calendario que tiene en mente.

Guerra fría con Baumgardner

La rivalidad con Alycia Baumgardner ya se cocina a fuego alto, incluso antes de que exista una fecha sobre la mesa.

Dubois viene de defender con éxito sus títulos ante Amelia Moore en Birmingham el mes pasado. No hubo respiro tras el veredicto: apenas bajó del ring, se enzarzó en un cruce de palabras encendido con Baumgardner, que dejó claro que entre ambas no hay espacio para la cordialidad.

“Ella está, definitivamente, intimidada por mí. Está asustada de lo que llevo a la mesa. Cuando me mira, sé que ve a alguien más joven, mejor, más fuerte, más talentosa, más todo que ella. Todo lo que hago es mejor que lo que hace ella. Siento que se siente amenazada por eso”, lanzó Dubois, sin una pizca de duda.

El discurso no se quedó ahí. La británica fue más allá, atacando el camino recorrido por su futura oponente.

“Todo lo que ella ha tenido que trabajar tan duro para conseguir, yo lo he tenido y lo he logrado en tan rápida sucesión. Está amenazada, está celosa. Está sintiendo muchas emociones y lo único que puedo decir es que espero que pueda centrarse, ganar [a Turhan] y que podamos descubrir quién es la mejor”.

No hay disimulo: Dubois quiere a Baumgardner en la esquina opuesta. Pero, paradójicamente, primero necesita que la estadounidense gane.

“Espero que gane la pelea. Me voy a enfadar de verdad si no gana, porque necesito demostrarle algo”, admitió, dejando claro que la motivación va más allá de los cinturones.

Un camino claro… pero todavía largo

Mientras Elif Turhan defiende su condición de campeona IBF frente a la aspirante Baumgardner, Dubois observa desde la distancia, pero con una idea fija: quiere a la vencedora, sin rodeos.

“Elif Turhan, la campeona, contra Alycia Baumgardner, la aspirante, va a ser una pelea increíble. Quiero a la ganadora. Lo he dejado muy claro. Siento que he sido muy vocal con el hecho de que quiero ser indiscutida”, insistió.

La británica ve el tablero despejado, casi diseñado para su asalto final.

“El camino se me ha revelado. El camino se ha vuelto claro ahora… Tan cerca, pero tan lejos”.

Esa es la sensación: la cima está a un solo cinturón, pero requiere que todo encaje. Que Han acepte el reto. Que Turhan y Baumgardner definan a la dueña del título IBF. Que las promotoras se sienten y cierren el gran combate por la corona absoluta.

Dubois, por su parte, ya ha elegido su papel en esta historia: no quiere ser espectadora. Quiere ser el punto final de la era del peso ligero. Y el reloj, para ella, ya ha empezado a correr.