Cliff arruina el sueño de título de Somerset en Headingley
Yorkshire firmó una de esas actuaciones que dejan cicatriz. Cuatro días de cricket en Headingley, pero la última mañana apenas necesitó 82 minutos para dinamitar la candidatura de Somerset al título de la Rothesay County Championship, Division One. Un triunfo por 185 carreras, contundente, sin matices, que reordena la parte alta de la tabla y devuelve a Warwickshire al mando.
Somerset arrancó el día cuatro en 73-3, persiguiendo 287. Un objetivo exigente, sí, pero no imposible. En menos de media hora, la ilusión se desintegró: 79-6. Poco antes del mediodía, todo había terminado en 101.
Cliff firma un partido para la historia
El guion lo escribió Ben Cliff con la nueva bola, respaldado por la precisión quirúrgica de Ben Coad. Entre ambos, con apenas cinco entregas de diferencia, arrancaron de raíz cualquier esperanza visitante.
Cliff cerró el encuentro con cifras de partido de 11-105, el 13º mejor análisis en la historia de Yorkshire en el cricket de primera clase. Ocho wickets en la primera entrada, tres más en la segunda para rematar. Un rendimiento que lo eleva de promesa a protagonista absoluto.
Coad no se quedó atrás: 4-33 en esta segunda entrada, golpes constantes, siempre al cuello de Somerset. Entre los dos marcaron el tono de una mañana en la que cada error, cada duda del bateador, se pagó al contado.
Lammonby y Abell, las primeras piezas en caer
Yorkshire sabía exactamente dónde apuntar al comenzar la jornada: Tom Lammonby y Tom Abell, ambos no out al cierre del día tres. El margen era cómodo, pero esos dos wickets eran la llave del partido.
Cliff fue el primero en abrir la puerta. Lammonby, que había resistido hasta 32, quedó completamente descolocado, “squared up”, y solo pudo desviar la bola hacia detrás, atrapado con seguridad. Tres carreras después, Abell cayó ante Coad, un golpe que dijo mucho del dominio del lanzador: la bola se levantó, tocó el hombro del bate y salió bombeada hacia point.
Somerset se vio de golpe en 76-5. El marcador no solo mostraba números; reflejaba nervios, indecisión, una persecución que se escapaba entre los dedos.
Coad volvió a golpear al final del over 39. James Rew, buscando un drive firme, encontró solo el guante del segundo slip. Otro bateador clave fuera, otra señal de que la mañana iba a ser corta.
La revancha con Overton y el hundimiento definitivo
Entre los objetivos emocionales de Yorkshire había uno muy claro: Craig Overton. En julio, en este mismo escenario, había destrozado a los locales con un 79 no out de solo 30 bolas en un Vitality Blast de pesadilla para la White Rose. Esa herida seguía abierta.
Cliff se encargó de cerrarla. Overton, tratando de avanzar con decisión, empujó hacia delante en el over 42 y solo consiguió una ligera desviación hacia el wicketkeeper. Cinco carreras y fuera. Tres bolas más tarde, Lewis Gregory cayó lbw ante el mismo Cliff. De 88-6 a 88-8. El partido, prácticamente sellado bajo un cielo gris que reflejaba a la perfección el ánimo de Somerset.
Esos dos wickets completaban la colección de Cliff: el décimo y el undécimo del partido, un registro que entra directo en los libros del condado.
Sin escapatoria para Somerset
Migael Pretorius, que había firmado un cincuenta en la primera entrada, era una de las pocas amenazas que podían alargar el drama. George Hill lo frenó en seco, provocando una nueva captura detrás del wicket y dejando a Somerset en 92-9.
Quedaba solo el trámite. Matthew Revis lo resolvió sin concesiones, con un yorker pleno que derribó a Jake Ball y puso punto final a la persecución en 101.
Yorkshire, que ya había ganado en Taunton en mayo, suma así su quinta victoria en 13 partidos y se instala cómodamente en mitad de tabla, pero con un rol muy claro en este tramo final: juez y verdugo de aspirantes.
La tabla se mueve y el título se aprieta
Para Somerset, el golpe es enorme. Tercera derrota de la temporada, segunda ante el mismo rival, y un liderazgo que se esfuma. Warwickshire pasa ahora al frente de la Division One con 11 puntos de ventaja sobre un equipo de Taunton que, pese a su historia, nunca ha conquistado este título.
Nottinghamshire también entra en la ecuación de la última jornada, incluso si acaba cediendo ante Sussex más tarde este viernes. El margen es tan estrecho que cada punto, cada sesión, puede cambiar el desenlace.
Yorkshire se lleva 19 puntos, Somerset apenas 3. Una diferencia que se siente casi tanto como el marcador de 185 carreras.
El cierre promete tensión: Somerset recibirá a Surrey en el Cooper Associates County Ground de Taunton a partir del jueves, con la obligación de ganar y esperar favores ajenos. Yorkshire, mientras tanto, viaja a Trent Bridge para medirse a Nottinghamshire, encantado con su papel de aguafiestas.
Después de lo visto en Headingley, una pregunta queda flotando sobre la temporada: ¿ha sido este el día en que el sueño de título de Somerset se rompió definitivamente?






