Coco Gauff avanza a cuartos de final del US Open
En una noche cálida de Labour Day en Flushing Meadows, Coco Gauff dejó claro que su defensa del título va muy en serio. La estadounidense de 22 años se impuso con autoridad a la adolescente Iva Jovic por 6-1, 6-4 y selló su billete para los cuartos de final del US Open sin haber cedido todavía un solo set en el torneo.
El duelo tenía aroma de relevo generacional. Pero Gauff no está lista para ceder el trono.
Del susto inicial al rodillo
El partido arrancó con una sacudida inesperada. Gauff, campeona en 2023, arrancó nerviosa y regaló un break en el primer juego con una doble falta. Un guiño al pasado, a aquella Coco adolescente que también se tambaleaba en las grandes noches.
El problema para Jovic fue que sus propios nervios aparecieron enseguida.
La joven de 18 años no pudo sostener la ventaja. Gauff ajustó, aceleró y encadenó seis juegos consecutivos para cerrar un primer set demoledor, 6-1, que dejó el duelo claramente inclinado. Desde el fondo, la campeona empezó a mandar con su derecha pesada, a leer mejor los ángulos y a castigar cada segundo saque de su rival.
Jovic consiguió por fin mantener el servicio al inicio del segundo parcial. Parecía asentarse, respirar, entrar por fin en el partido. Pero el pulso no duró demasiado.
La intensidad de Gauff marca la diferencia
Con 2-2, Gauff firmó tres puntos de pura resistencia convertida en ataque. Tres carreras imposibles, tres defensas desesperadas que terminaron en golpes ganadores. Ese juego, un resumen perfecto de su identidad competitiva, le dio el break para el 3-2.
Jovic respondió con carácter y recuperó de inmediato la ruptura. No se rindió, no se escondió. Sin embargo, cuando parecía que el set podía abrirse, Gauff pisó el acelerador de nuevo: break en blanco, dominio total del intercambio y control absoluto del marcador.
Desde ahí, ya no soltó la presa. Cerró el partido al servicio tras 1 hora y 33 minutos, sin titubeos, manteniendo la línea de un torneo en el que todavía nadie ha logrado arrebatarle una manga.
El consejo de una campeona a una futura amenaza
Más allá del marcador, Gauff quiso dejar un mensaje para Jovic, consciente de que al otro lado de la red había algo más que una rival circunstancial.
“Iva es una jugadora increíble, un talento increíble, juega por encima de su edad. Estoy acostumbrada a ser yo la joven estadounidense”, recordó, subrayando el cambio de rol que vive ahora en el circuito.
Reconoció que el primer set fue de “altísimo nivel” y que Jovic elevó claramente su juego en el segundo. También admitió que tuvo opciones de romper antes, pero valoró sobre todo la manera en que fue capaz de cerrar el último juego, un aspecto que siempre pesa en las grandes campeonas.
Gauff habló desde la experiencia de quien también explotó muy pronto: recordó cómo, a los 18 años, cada derrota se sentía como un abismo y cada victoria como una cima. Insistió en que las lecciones más valiosas suelen llegar en las derrotas y destacó la madurez de Jovic para su edad, convencida de que la joven volverá a estas rondas y sabrá aprovechar mejor esas oportunidades.
Mirra Andreeva, un viejo duelo con sabor nuevo
El triunfo coloca ahora a Gauff frente a un desafío conocido pero con matices distintos: Mirra Andreeva, vigente campeona de Roland Garros. Se verán las caras en cuartos de final con un dato contundente sobre la mesa: la estadounidense ha ganado los cinco enfrentamientos previos entre ambas.
El contexto, sin embargo, ya no es el mismo. Andreeva llega como campeona de Grand Slam, instalada en la élite y con otra mentalidad. Gauff lo sabe y no se engaña: espera un partido diferente, más duro, con una rival que ya no juega para sorprender, sino para confirmar que pertenece a la cima.
Con su victoria, el cuadro femenino de cuartos de final queda definido: Aryna Sabalenka se medirá a Linda Noskova, Jessica Pegula chocará con Emma Navarro, Gauff se enfrentará a Andreeva y Qinwen Zheng buscará las semifinales ante Elena Rybakina.
Gauff avanza, firme, sin ceder terreno ni sets. Flushing Meadows vuelve a vibrar con su tenis y con su madurez. La pregunta, a estas alturas, ya no es si puede repetir corona, sino quién se atreverá a detenerla en Nueva York.






