Eddie Hearn reafirma: Fury vs. Joshua debe ser en el Reino Unido
Eddie Hearn no se mueve un milímetro. Tyson Fury vs. Anthony Joshua, el combate que todo el mundo lleva años esperando, tiene que disputarse en suelo británico. Y nada de lo que diga Dana White va a cambiarlo.
El presidente de UFC ha acusado públicamente a Hearn de frenar la pelea, calificando la situación como “la cosa más rara de la historia” y señalando al promotor británico como el gran obstáculo en las negociaciones. El punto clave: dónde se subirá el ring. Reino Unido, la casa de Fury y Joshua, o un gran escenario en Estados Unidos.
Para Hearn, el debate está cerrado. No hay más negociación, solo una exigencia: que se respete el acuerdo original.
“Dana White dice que somos los únicos que estamos estropeando esta pelea”, declaró Hearn a iFL TV.
Según su versión, White ha intentado entrar en una operación que no le corresponde, presionando para que se rompa un contrato ya firmado y se abandone la idea de una noche histórica en suelo británico para llevarla a Estados Unidos. Hearn insiste en que su postura no se ha movido: “Hemos firmado nuestro contrato. Solo queremos que se respete”.
El corazón por encima del cheque
El centro del pulso está en Anthony Joshua. Hearn asegura que su boxeador ha rechazado “muchos millones más” por hacer la pelea en Estados Unidos. Y no por capricho económico, sino por convicción.
Joshua, afirma su promotor, quiere que el combate más grande de su carrera sea en casa. Que la pelea que marcará una era en el peso pesado se viva en un estadio británico, ante su gente, como símbolo de algo más grande que una bolsa récord. Según Hearn, Joshua “no es un vendido” y no está dispuesto a “bailar al son” del dinero fácil.
Mientras tanto, tanto Fury como Joshua han cumplido en el ring. El primero superó a Mariusz Wach, el segundo hizo lo propio ante Kristian Prenga. Ambos mantienen viva la ruta hacia el choque anunciado por Ring Magazine para finales de 2026. Pero, a día de hoy, no hay fecha ni sede confirmadas.
Hearn señala directamente a White como responsable del retraso en el anuncio. Asegura que desde el entorno del estadounidense se ha puesto sobre la mesa más dinero para llevar la pelea a Estados Unidos, oferta que Joshua ha rechazado.
Choque de modelos, choque de egos
Hearn se defiende de las críticas que lo señalan como un promotor obsesionado con el dinero, recordando que si Joshua ganara más por pelear en Estados Unidos, él también se beneficiaría. Y, aun así, sostiene la opción británica. A su juicio, eso desmonta el relato de que se trata de “patriotismo falso”.
La presión de la afición británica en redes ha sido clave. Tanto Hearn como Joshua han percibido la respuesta masiva a favor de un Fury vs. Joshua en casa. Y eso, reconoce el promotor, les ha hecho “pelear un poco más” por mantener la sede en el Reino Unido.
En paralelo, Hearn describe el otro lado del tablero: un entorno molesto, casi dolido, por no poder controlar el evento. Apunta a Dana White y a quienes, según él, se han pasado semanas vendiendo que sabían dónde se iba a celebrar la pelea y que acabaría en Estados Unidos. Ahora, con Joshua firme en su decisión, el discurso se tambalea.
Conversaciones con Netflix y Sela
El contrato, insiste Hearn, ya está firmado. Lo que hay ahora no son negociaciones, sino “conversaciones” con Netflix y Sela para encajar todos los detalles del proyecto. El nombre clave en la sombra sigue siendo Turki Alalshikh, responsable de hacer oficial el anuncio definitivo.
Hearn se muestra optimista: confía en que en cuestión de días pueda llegar la confirmación de un Fury vs. Joshua en territorio británico. Si eso ocurre, pronostica una reacción descomunal en el país. Llega incluso a bromear con que Joshua “debería ser nombrado caballero” por mantenerse firme en su postura.
Cardiff o Wembley, el último gran debate
Sobre la mesa aparecen dos escenarios icónicos. Hearn reconoce que Principality Stadium, en Cardiff, es su opción preferida. Techo retráctil, atmósfera cerrada, rugido contenido. Una caldera perfecta para una noche de peso pesado.
Pero sabe que Wembley Stadium, en Londres, tiene otro peso a nivel global. El símbolo, la capacidad, la imagen que proyecta al mundo. El dilema no es menor: intimidad rugiente en Cardiff o magnitud planetaria en Wembley.
En cualquier caso, Hearn deja claro que la voz que más cuenta no es la suya.
La última palabra es de Joshua
El promotor lo repite: actúa bajo una orden directa de Anthony Joshua. “Asegúrate de que esta pelea sea en el Reino Unido”. Esa es la instrucción. Y ahí se ha atrincherado todo su equipo.
Hearn subraya el papel de la afición británica, el ruido en redes, la sensación de orgullo nacional alrededor de este combate. Asegura que Turki Alalshikh también ha percibido esa ola y que ahora está “ilusionado” con la idea de llevar el evento al Reino Unido.
Señala de nuevo a Dana White y a Nick Khan como las figuras que han empujado con más fuerza para que Fury vs. Joshua cruce el Atlántico. Pero, al mismo tiempo, sostiene que la resistencia del bando británico ha terminado por evidenciar una realidad: el combate, en el Reino Unido, es un fenómeno cultural, no solo deportivo.
Si finalmente se cierra el acuerdo para que Fury y Joshua se miren a los ojos bajo el cielo británico, Hearn no duda: puede ser el mayor evento deportivo en la historia del país. Y, desde luego, la pelea más grande que haya conocido el boxeo británico.






