Guenther Steiner asegura que Max Verstappen no ganará en 2026
Guenther Steiner no se anda con rodeos. El ex jefe de Haas cree que la era dominante de Max Verstappen ha terminado… al menos en 2026. Según su lectura, el neerlandés completará toda la temporada sin una sola victoria porque el paquete de Red Bull no está a la altura de Mercedes y McLaren.
Un pronóstico que, dicho por cualquiera, sonaría a provocación gratuita. Dicho por alguien que ha vivido la F1 desde dentro, suena a advertencia seria.
Un tricampeón atrapado en la zona media alta
La clasificación lo refleja con crudeza. Verstappen es sexto del campeonato con 145 puntos, a 147 del líder Kimi Antonelli. Muy lejos de la versión imparable que acostumbró a triturar récords.
Su techo este año: tres segundos puestos, en Austria, Hungría y España. Ni una victoria. Ni siquiera una sensación clara de que esté a punto de caer.
En el podcast The Red Flags, Steiner fue invitado a la sección “Gas or Brake” y le lanzaron la pregunta sin anestesia: ¿acabará Verstappen 2026 sin ganar un gran premio?
Su respuesta fue tajante:
“Gas, no ganará. Mercedes y McLaren son demasiado fuertes, y es solo el coche. Él no es lo suficientemente bueno. Será Super Max, estará en el podio, pero creo que ese es el límite. Ese es el límite de ese coche”.
Sin matices. Podios sí, triunfos no.
Madrid, síntoma de un problema mayor
El último capítulo de esta nueva realidad llegó en Madrid. Verstappen salió beneficiado cuando Lando Norris, autor de la pole, perdió la carrera en los detalles: un Virtual Safety Car inoportuno y una parada lenta lo dejaron a contrapié.
En un circuito nuevo, estrecho, con pocas zonas claras de adelantamiento, el neerlandés hizo lo que siempre ha hecho bien: controlar pista y ritmo. Se aferró a la posición y cruzó la meta segundo, por delante de Norris, más rápido pero atrapado.
La imagen fue elocuente. Red Bull ya no domina, sobrevive.
Verstappen admite el déficit
Ante los micrófonos de Sky Sports tras el Gran Premio de España, Verstappen no maquilló la realidad. Asumió que el coche no está donde debería.
“Solo hay que mirar los tiempos por vuelta, todavía estamos bastante por detrás”, explicó. “Es una mezcla de muchas cosas, seguro que quizá un poco de despliegue, pero también el propio coche, que aún tenemos que mejorar, porque cuando Lando estaba detrás de mí volaba. Era mucho más rápido, pero por la naturaleza del circuito no podía pasar”.
El neerlandés se defendió con oficio, pero la frase clave quedó flotando: “todavía estamos bastante por detrás”.
Eso, en boca de alguien que ha vivido tres años de superioridad casi insultante, pesa.
Mercedes y McLaren cambian el tablero
La sentencia de Steiner se apoya en una percepción extendida en el paddock: Mercedes y McLaren han dado el salto que Red Bull no ha sabido responder con la misma contundencia.
Los rivales han encontrado velocidad, consistencia y herramientas para marcar la diferencia en clasificación y carrera. Red Bull, en cambio, parece atrapado en un coche competitivo… pero no dominante. Lo suficiente para pelear podios, no lo bastante para imponer ley en todos los escenarios.
De ahí la predicción: un Verstappen todavía brillante, todavía capaz de extraer más de lo que ofrece el monoplaza, pero limitado por un techo técnico que no depende de su talento.
Podios, sí. Himnos, quizá no.
Baku en el horizonte y una temporada incómoda
La temporada avanza hacia su 15ª cita: el Gran Premio de Azerbaiyán, del 24 al 26 de septiembre en el Baku City Circuit. Un trazado de rectas eternas, muros cercanos y caos recurrente.
En otro tiempo, un escenario perfecto para que Verstappen castigara cualquier error ajeno. Hoy, una prueba más para medir si Red Bull puede romper esta dinámica o si el pronóstico de Steiner empieza a tomar forma de realidad.
Si el tricampeón sale también de Bakú sin victoria, la pregunta dejará de ser si Steiner exagera y pasará a ser otra mucho más incómoda: ¿cuánto tiempo puede un piloto del calibre de Verstappen aceptar vivir lejos del primer escalón del podio?






