Irfan Pathan y su dardo tras la victoria de India sobre Pakistán
Ni siquiera habían terminado de apagarse los ecos de la victoria cuando Irfan Pathan ya había lanzado su mensaje. Cuatro palabras bastaron para encender las redes tras otra exhibición de India frente a Pakistán en la Women’s Asia Cup 2026.
“Aaj Sunday hai kya?”, escribió en X el ex all‑rounder indio, reabriendo un capítulo que la afición pakistaní conoce demasiado bien. El guiño no era casual: recordaba directamente a su burla viral del año pasado, cuando India derrotó a la selección masculina de Pakistán en tres T20I disputados en domingos consecutivos y Pathan preguntó, una y otra vez, “Sunday kaisa raha padosiyo”. Aquella frase se convirtió en muletilla. Hoy vuelve como estribillo de un dominio que no se detiene.
Colapso histórico de Pakistán
El contexto del dardo era demoledor. India acababa de arrollar a Pakistán por siete wickets en un duelo de grupo que apenas tuvo pulso. El marcador de las paquistaníes habla por sí solo: 55 todo out en 18.1 overs, su total más bajo de siempre en T20.
Y, sin embargo, el inicio no presagiaba el desastre. Muneeba Ali y Shawaal Zulfiqar arrancaron con soltura, llevando el 0/27 en poco más de cuatro overs. Parecía un arranque sobrio, sin alardes pero sin sobresaltos.
Entonces Harmanpreet Kaur leyó el terreno. Vio giro. Llamó a sus spinners. El partido cambió de tono en cuestión de minutos.
La joven Shree Charani, 22 años, brazo izquierdo ortodoxo, entró en acción y no soltó la presa: 3/7 en cuatro overs, una tarjeta que en un torneo continental pesa como una declaración de intenciones. A su lado, la leg‑spinner de 24 años Prema Rawat respondió con la misma fiereza: 3/9 en sus cuatro overs.
El efecto fue devastador. De 27 sin perder wicket a 36/6 en el over 10. Seis wickets por apenas nueve carreras. No fue una simple caída, fue un derrumbe.
Shafali Verma aportó 1/10 en tres overs, y Deepti Sharma cerró el círculo con 2/5 en 3.1 overs. Entre todas, produjeron 78 dot balls. Setenta y ocho entregas en las que Pakistán no sumó ni una carrera. Un asedio. Un ahogo.
El marcador final de Pakistán no solo reflejó un mal día; quedó como cifra histórica, la más baja en T20 para el equipo, y como símbolo de la diferencia actual entre ambas selecciones.
La noche de Harmanpreet: récord y golpe final
El duelo, sin embargo, no fue solo una cuestión de números. Llevaba la firma de Harmanpreet Kaur desde el primer hasta el último acto.
La capitana se convirtió en la primera jugadora —hombre o mujer— en liderar a India en 150 T20I internacionales. Un hito mayor en un formato que exige constancia, lectura rápida y nervios de acero. En su partido 150 al mando, India no dejó espacio a la duda.
Tras la exhibición de sus spinners, tocaba rematar. El objetivo era mínimo, pero India no se permitió relajaciones gratuitas. Shafali Verma se fue por 12, Smriti Mandhana cayó por 9 y Pratika Rawal por 4. Tres wickets, sí, pero nunca sensación de peligro.
El marcador avanzaba con paso firme y sin urgencias. El reloj jugaba a favor de India, el run rate también. Al frente, Harmanpreet, serena, dueña del escenario en una noche que ya le pertenecía por derecho propio.
Terminó invicta con 18 carreras. A su lado, Deepti Sharma cerró con 12 not out. El triunfo llegó en apenas 8.4 overs, una caza tan rápida como contundente, coronada por un seis de Harmanpreet por el centro del campo. Un final directo, casi simbólico: la capitana que hace historia firma el golpe definitivo.
Dominio sostenido… y un viejo fantasma para Pakistán
El 7‑1 en el cara a cara entre ambas selecciones en la historia de la Women’s T20 Asia Cup ya no es una estadística aislada. Es una tendencia. Pakistán solo ha ganado una vez a India en este torneo; el resto son capítulos de una superioridad cada vez más marcada.
La victoria de este sábado encaja en esa serie como otra muestra de control total: lectura del pitch, elección del ataque, ejecución implacable y una persecución sin nervios. Un libreto que India repite con una naturalidad que desarma.
Por eso el mensaje de Irfan Pathan caló tan rápido. “Aaj Sunday hai kya?” no fue solo una broma suelta, sino la banda sonora de una rivalidad que hoy se inclina con claridad hacia un lado.
India se marcha de este duelo con otra paliza, una capitana de récord y dos jóvenes spinners que han puesto su nombre en el mapa continental. Pakistán, con un nuevo mínimo histórico y demasiadas preguntas.
La próxima vez que se crucen, la incógnita no será qué día de la semana marca el calendario. La verdadera cuestión será si alguien puede, por fin, cambiar el guion.






