Arranque amargo de Irlanda en el Europeo Élite de Boxeo
La primera jornada grande de Irlanda en el Europeo Élite de Boxeo en Sofía se convirtió en una sucesión de puertas cerradas. Tres cuartos de final, tres eliminaciones. Daina Moorehouse, Evelyn Igharo y Jack Marley se quedaron a un paso de las medallas y abandonaron el torneo con una mezcla de frustración y resignación.
Moorehouse, superada por el alcance español
Daina Moorehouse abrió la tarde irlandesa en el peso mosca femenino (51 kg) ante la española Laura Fuentes Fernandez. La dublinesa, de 25 años, se encontró muy pronto con el mismo problema una y otra vez: el alcance de su rival.
Fuentes Fernandez manejó la distancia, marcó el ritmo con el jab y obligó a Moorehouse a entrar siempre a contrapié. La irlandesa buscó acortar el ring, pero rara vez logró conectar combinaciones limpias. El castigo no fue espectacular, pero sí constante. Gol a gol, asalto a asalto.
Las cartulinas reflejaron la superioridad de la española: 4-1 a su favor, con puntuaciones de 30-27, 29-28, 27-30, 29-28 y 29-28. Moorehouse se marcha en cuartos, sin medalla, y con la sensación de haberse quedado atrapada en el plan de combate de su oponente.
Igharo, borrada por la número uno del mundo
Si el primer golpe fue duro, el segundo llegó sin anestesia. Evelyn Igharo subió al ring en el peso medio ligero femenino (70 kg) para medirse a una de las grandes referencias de la categoría: la inglesa Chantelle Reid.
Reid llegó a Sofía con un currículo imponente: olímpica en París, medallista mundial y de los Juegos de la Commonwealth, número uno del ránking. Y boxeó como tal. Mandó desde el centro del ring, controló los intercambios y no dejó resquicio alguno a la esperanza irlandesa.
El veredicto de los jueces fue contundente: 5-0, con todas las tarjetas 30-27 para la inglesa. Un dominio total.
Igharo, visiblemente afectada, lo reconoció en declaraciones a RTÉ Sport después del combate. Admitió que su cabeza “no estaba completamente ahí” y recordó que ya se había medido a Reid en febrero, cuando perdió por una ajustada decisión dividida. Esta vez no hubo margen para la épica. “Simplemente no aparecí el día”, confesó, asumiendo que la número uno del mundo impuso su clase y su jerarquía.
Marley choca con la potencia de Kushitashvli
El último en intentarlo fue Jack Marley, en el peso pesado, con una montaña delante: Georgii Kushitashvli, medallista europeo en 2022 y mundial en 2023. El georgiano no engaña a nadie. Es físico, es agresivo y no regala un centímetro.
Marley trató de responder con movilidad y trabajo de piernas, pero la presión de Kushitashvli se hizo notar desde el primer asalto. El georgiano cerró las salidas, castigó por dentro y fue minando poco a poco la resistencia del irlandés. Cada intercambio parecía inclinarse del mismo lado.
El resultado final, otro 4-1 contra Irlanda: 30-27, 29-28, 30-27, 30-27 y 28-29. Un castigo numérico que reflejó bien la pelea: Marley compitió, pero nunca logró cambiar la dinámica.
Su camino hasta esos cuartos de final había incluido una victoria meritoria ante Aryan Panah Saed, del World Boxing Refugee Team, un triunfo que parecía abrirle la puerta a algo más grande. En Sofía, esa puerta se cerró de golpe ante un rival de máximo nivel.
La jornada deja a Irlanda sin representantes en semifinales y sin medallas en este arranque del Europeo Élite. Tres boxeadores, tres oportunidades perdidas, pero también un recordatorio brutal de la altura a la que está el techo continental.
La pregunta, ahora, no es qué salió mal en Sofía, sino cómo transformar estos golpes en el tipo de cicatriz que endurece, no que frena.





