Jurrien Timber se acerca al regreso con el Arsenal
Mikel Arteta por fin ve luz verde en uno de los capítulos más largos de su etapa en el banquillo del Arsenal. Jurrien Timber está “cerca” de volver. No es un simple alta médica: es la recuperación de una pieza que el técnico llevaba meses esperando.
El lateral neerlandés no juega con los Gunners desde la final de la Champions League de la pasada temporada. Desde entonces, ausencia total en competición y un largo camino de rehabilitación. Esta semana, sin embargo, su nombre ha vuelto a mezclarse con la rutina del primer equipo. Viajó con la plantilla al triunfo por 0-1 en el campo del Napoli y ha seguido entrenándose con el grupo en los últimos días.
Arteta, prudente pero claramente optimista, abrió la puerta a su presencia este sábado por la tarde en la Premier League ante el Sunderland. “Vamos a ver. Tenemos otra sesión de entrenamiento hoy. Lleva unos días trabajando con nosotros. Vamos a ver”, apuntó el técnico sobre Timber, sin querer dar nada por garantizado, pero dejando claro que el regreso está muy cerca.
Un refuerzo de campeón para sostener el arranque perfecto
El contexto no puede ser más favorable para el vigente campeón. El Arsenal llega a la visita al Stadium of Light con tres victorias en tres jornadas en la defensa del título, incluida la reciente remontada por 2-1 ante el Chelsea. El equipo ha arrancado con autoridad y el regreso de Timber añadiría profundidad y variantes a una zaga que ya funciona, pero que ha tenido que convivir con ausencias.
La posible vuelta del neerlandés contrasta con la situación de Cristhian Mosquera. El central se ha perdido los triunfos frente a Chelsea y Napoli por un golpe y, aunque Arteta aseguró que está “realmente bien”, también dejó entrever que podría no llegar a tiempo para el duelo de este fin de semana.
La buena noticia para el técnico es que Ben White, sustituido en Italia, está en condiciones. De este modo, más allá de la duda de Mosquera, el único ausente claro seguiría siendo William Saliba. Para un equipo que quiere mantener el ritmo de campeón, recuperar efectivos en la línea defensiva es oro puro.
El recuerdo incómodo del Stadium of Light
El escenario, eso sí, trae un aviso claro. El Arsenal sabe que el Stadium of Light no regala nada. En su última visita, el pasado noviembre, el Sunderland frenó una racha de 11 victorias seguidas de los londinenses con un 2-2 agónico.
Aquel partido dejó cicatriz. El Arsenal remontó para ponerse por delante, parecía tener el trabajo hecho, y en el tiempo añadido apareció Brian Brobbey para firmar el empate y arrancar dos puntos a los de Arteta en el último suspiro. Un golpe que el entrenador no ha olvidado.
“El año pasado dejamos puntos allí y en el último minuto”, recordó el técnico. “Experimentamos y aprendimos mucho de ese partido”. No es una frase vacía: el mensaje a su vestuario es claro. Nada de relajación, nada de dar por hecho que el campeón ganará por inercia.
Arteta adelantó que el cuerpo técnico ha preparado el encuentro con ese precedente muy presente. “Mañana hablaremos de muchas cosas de las que queremos ser conscientes, de dónde queremos llevar el partido y de cómo anular sus puntos fuertes”, explicó, marcando la hoja de ruta táctica.
El Arsenal llega con confianza, resultados y la posible reincorporación de un defensor llamado a ser importante. El Sunderland, con el recuerdo reciente de haber frenado a un gigante en plena racha. Entre la memoria de aquel empate y la expectativa por ver de nuevo a Jurrien Timber vestido de corto, el campeón se juega algo más que tres puntos: se juega seguir marcando el tono de una defensa del título que, de momento, no conoce el tropiezo.






