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Leclerc brilla en Monza: Ferrari lidera en casa

El rugido de Monza volvió a sonar a rojo. Charles Leclerc abrió el Gran Premio de Italia con el mejor tiempo en la primera sesión de libres y encendió de inmediato la ilusión de Ferrari ante su público.

El monegasco marcó la referencia con una vuelta 0.173 segundos más rápida que la de Lewis Hamilton, que se coló segundo con el Mercedes. Muy cerca, su compañero George Russell cerró el top 3 y confirmó que la escudería alemana llega con armas para incomodar a Ferrari en el templo de la velocidad.

Detrás de ellos apareció una de las sorpresas del día. Liam Lawson, sustituto de Isack Hadjar en Red Bull, firmó el cuarto mejor registro y se permitió el lujo de acabar por delante del líder del campeonato, Kimi Antonelli, que no terminó de encontrar el ritmo en esta primera toma de contacto.

El italiano de Mercedes, que domina la clasificación de pilotos con 59 puntos de ventaja sobre Hamilton y el propio Russell, se quedó a 0.636 segundos del mejor tiempo de Leclerc. Una brecha considerable para un piloto que suele moverse con soltura en la parte alta de la tabla y que este fin de semana tendrá que remar a contracorriente.

Calor, bandera roja y problemas mecánicos

La sesión transcurrió bajo un calor sofocante que puso a prueba tanto a los pilotos como a la mecánica. El entrenamiento se vio interrumpido por una bandera roja cuando Colton Herta, debutante en el fin de semana y sustituto de Sergio Pérez en Cadillac, se quedó detenido en pista por un problema hidráulico.

El incidente cortó el ritmo justo cuando varios equipos preparaban tandas más largas, pero no alteró la foto final de la sesión: Ferrari arriba, Mercedes al acecho y un Red Bull con Lawson aprovechando al máximo su oportunidad.

Ferrari huele la oportunidad

En Maranello saben que este puede ser un fin de semana clave. Antonelli arrastra una penalización en parrilla por montar una nueva unidad de potencia y saldrá desde el fondo del pelotón el domingo. Un castigo enorme en un circuito donde adelantar es posible, pero donde la gestión del tráfico y la estrategia pueden arruinar cualquier remontada.

Ferrari quiere golpear mientras el líder está herido. Con Leclerc al frente desde el primer entrenamiento y el público italiano empujando desde las gradas, el equipo rojo se ve ante una ocasión inmejorable para recortar puntos y agitar un campeonato que, hasta ahora, parecía bajo el control firme de Antonelli.