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Marta Kostyuk avanza a cuartos en Guadalajara Open sin jugar

Marta Kostyuk ya está en cuartos de final del Guadalajara Open. Y aún no ha pegado ni un solo golpe en el torneo.

La número 10 del mundo aterrizó en México como primera cabeza de serie y con un cuadro, en teoría, diseñado para ir de menos a más. De momento, ni eso. Disfrutó de un bye en primera ronda y este miércoles avanzó sin jugar: Taylor Townsend se retiró por enfermedad antes de su duelo de segunda ronda y le abrió de par en par la puerta de los cuartos.

Ahora sí, el torneo empieza para ella.

Su estreno será de todo menos suave: al otro lado de la red estará Liudmila Samsonova, octava favorita, que sobrevivió a un maratón ante Kayla Day, resuelto por un ajustadísimo 7-6 (7-4), 2-6, 7-6 (7-5). Un aviso claro de lo que espera: una rival que llega con ritmo, confianza y minutos en pista, frente a una primera cabeza de serie que todavía no ha sentido la bola en condiciones de competición.

Kostyuk aterriza en Guadalajara en el punto más alto de su joven carrera. Este año levantó su primer título WTA 1000 en Madrid, una consagración en tierra batida que confirmó lo que se venía intuyendo desde hace tiempo: su tenis ya pertenece a la élite. No se quedó ahí. Alcanzó las semifinales en Roland Garros y en Wimbledon, dos escenarios que no perdonan despistes ni debilidades mentales.

Su último gran examen, sin embargo, dejó un sabor algo más amargo. En el US Open se despidió en octavos de final ante la sexta cabeza de serie, Linda Noskova. Una derrota que no empaña la temporada, pero que mantiene encendida una pregunta: ¿hasta dónde puede llegar este año?

Guadalajara ofrece una respuesta tentadora. Sin desgaste en las piernas y con el cuadro ya abierto hasta cuartos, la ucraniana tiene una oportunidad de oro para sumar otro resultado profundo en un WTA 1000. Eso sí, el peaje será alto: entrar en frío ante una pegadora como Samsonova rara vez sale gratis.

Kostyuk llega con ranking, con resultados y con cartel de favorita. Lo único que le falta, paradójicamente, es lo más básico: empezar a jugar.