MJ Williams rompe la sequía y Barrow celebra su primer triunfo
El capitán de Barrow, MJ Williams, llevaba casi dos años sin marcar. El sábado, por fin, rompió la sequía. Y no fue un gol cualquiera: abrió el camino del 3-0 ante Sutton United, el primer triunfo del curso y también la primera victoria de la era Adam Murray en el banquillo de los Bluebirds.
El tanto llegó como una descarga. Para él, para el vestuario, para una afición que arrastra demasiadas heridas tras el descenso de la League Two la pasada temporada y un inicio de campaña que se hizo eterno: seis jornadas para celebrar por fin un triunfo.
Williams, 30 años, no es precisamente un especialista en el área rival, pero quiere cambiar el guion.
“Fue un poco un shock, pero creo que ya me tocaba. Siempre he querido añadir goles a mi juego, pero a veces no me encuentro en las posiciones adecuadas”, explicó en declaraciones a BBC Radio Cumbria. Esa frase resume bien su momento: alivio, pero también ambición.
El trabajo en la pizarra empieza a dar frutos. Barrow ha insistido en las jugadas a balón parado, y el capitán nota el cambio. “Trabajamos mucho las acciones a balón parado, así que ahora me encuentro en mejores posiciones. Es una parte enorme de nuestro juego y quiero sumar más goles esta temporada”, subrayó.
La escena al final del partido fue el contraste perfecto con los últimos meses: jugadores y aficionados celebrando juntos, sin la sombra del descenso ni la frustración por resultados que no llegaban. “Ha sido duro para los aficionados, nunca he querido que fuera así, arrastrando lo del año pasado. Ellos han pasado por momentos difíciles, igual que el club, y tener ese momento con ellos al final del partido fue enorme”, reconoció el centrocampista.
Desde que Adam Murray tomó las riendas, el mensaje ha sido claro: reconstruir el vínculo con la grada. “Desde que el míster ha llegado, ha hablado de estar todos juntos y de tener esa conexión con los aficionados. Creo que en algunas de nuestras actuaciones hemos merecido más en los partidos. Conseguir ese 3-0 y vivir esas escenas al final fue brillante para todos”, añadió Williams.
Ahora, la cuestión es si Barrow puede convertir ese primer paso en una tendencia.
Un viaje largo, una oportunidad grande
El calendario no concede descanso. Barrow afronta este fin de semana un desplazamiento largo hasta Worthing, donde visitará Woodside Road con una idea clara: que la victoria ante Sutton no sea un simple paréntesis.
“Todos sabemos que es un viaje largo, pero es un partido enorme para nosotros”, advirtió el capitán. No hay margen para excusas. El propio Williams lo dejó claro: “Será una semana grande para nosotros, necesitamos ir allí y hacer una buena actuación. No hay excusas en este juego, iremos, nos prepararemos bien y llegaremos con confianza después de esa primera victoria”.
En el vestuario se ha notado el cambio de ánimo. La diferencia entre levantarse un domingo con una derrota más o con tres puntos en el bolsillo es abismal. “El ambiente en el equipo ha sido brillante esta semana. Cuando no ganas, todo se hace duro, pero despertarte un domingo sabiendo que has ganado el sábado es un alivio. La temporada pasada no tuvimos muchos de esos sentimientos y no es agradable en el fútbol entrar cada semana sin ganar”, reconoció.
Esa sinceridad habla de un grupo que ha sufrido, pero que ahora ve una rendija de luz. “Esta semana ha sido brillante para todos nosotros, pero ahora es importante volver a centrarnos el sábado y conseguir tres puntos enormes”, remató Williams.
El capitán ya ha roto su sequía. El equipo, la suya. Falta saber si este 3-0 será solo un respiro aislado o el inicio de una reacción que devuelva a Barrow y a su gente a un lugar menos áspero en el fútbol inglés.






