Nicolo Tresoldi: La decisión entre Italia y Alemania
Nicolo Tresoldi se ha convertido en algo más que un delantero en forma en el Club Brugge. A sus 22 años, es ahora mismo una pieza codiciada en un pulso silencioso entre dos potencias: Italia y Alemania. Y, por el momento, la respuesta del jugador es clara: calma.
Según coinciden varios medios italianos, el atacante no ha dado todavía el “sí” definitivo a la selección italiana. En una reunión en la sede de la FIGC con el nuevo seleccionador Roberto Mancini y el director técnico Claudio Ranieri, Tresoldi pidió tiempo. Tiempo para pensar, tiempo para acabar un ciclo. Y solicitó expresamente no ser convocado para los próximos partidos de Nations League.
Un pie en cada mundo
La decisión no es sencilla. Nacido en Cagliari, con padre italiano y madre argentina, Tresoldi dio sus primeros pasos en Italia antes de mudarse a Alemania con 13 años. Allí creció futbolísticamente, se formó en el Hannover 96 y se integró en la estructura de selecciones de la DFB desde categoría sub-19.
Su vínculo con Alemania no es decorativo: 12 goles en 24 partidos con la sub-21 hablan de algo más que una etapa de tránsito. Por eso, el delantero quiere cerrar ese capítulo antes de cambiar de bandera. De acuerdo con Gazzetta dello Sport y La Repubblica, la FIGC ha congelado por ahora la solicitud de cambio de asociación ante la FIFA, precisamente a petición del jugador.
Mientras tanto, en Brujas, Tresoldi hace lo que mejor sabe: marcar. Esta temporada ya suma cinco goles en siete encuentros. El martes volvió a aparecer en el escaparate grande, anotando en la derrota 3-2 del Brugge ante Aston Villa en la Champions League. No fue suficiente para puntuar, pero sí para reforzar una idea: está preparado para algo más.
De casi mundialista a pieza clave del mercado
Su irrupción no es una sorpresa aislada. En su primera temporada en el Club Brugge ya dejó un impacto enorme. Tanto, que Julian Nagelsmann lo tuvo en la mano para el último Mundial. El entonces seleccionador alemán lo reconoció abiertamente: Tresoldi estuvo “muy cerca” de entrar en la lista. Lo definió como un jugador con “ese instinto especial en el área”, un perfil que Alemania lleva tiempo buscando.
No entró en la convocatoria, pero el mensaje quedó claro: su momento llegaría. La cuestión es con qué camiseta.
El verano disparó los rumores. A finales de agosto, Gazzetta dello Sport aseguró que Tresoldi se había decantado por Italia. Desde Alemania, Bild respondió con otra versión: el exdelantero del Hannover seguía dudando. Hoy, los hechos dan la razón a los segundos. No hay decisión tomada.
Italia se recompone, Alemania se reordena
El contexto deportivo añade presión. Italia vive otra reconstrucción forzada tras quedarse, de nuevo, fuera de un Mundial. Mancini ha regresado al banquillo con la misión de rejuvenecer y redefinir a la Azzurra. Y un delantero móvil, joven, con olfato y formación alemana encaja a la perfección en ese proyecto.
El calendario aprieta: en el próximo parón de selecciones, Italia se mide a Bélgica (25 de septiembre), Francia (2 de octubre) y Turquía por partida doble (28 de septiembre y 5 de octubre) en la Nations League. Son partidos de nivel alto, un escaparate ideal para consolidar nuevas piezas. Pero Tresoldi ha preferido no entrar todavía en esa escena.
Al otro lado, Alemania también ha cambiado de era. Tras un Mundial desastroso en Estados Unidos, Canadá y México, Nagelsmann dejó el cargo. El relevo lo tomó Jürgen Klopp, llamado a reactivar una selección que ha perdido peso competitivo y emocional. El nuevo seleccionador anunciará su primera lista el 17 de septiembre. De momento, no se ha pronunciado sobre Tresoldi. El silencio, en este caso, no significa desinterés, sino estrategia.
Un delantero en plena ebullición
En el Club Brugge, la situación es distinta: no hay dudas. Pagaron 7,5 millones de euros por él en 2025 y hoy la inversión parece una ganga. Tresoldi ataca el área con una mezcla de agresividad y calma poco habitual en su edad. Se mueve bien entre centrales, define con naturalidad con su pierna derecha y no se esconde en noches grandes, como demostró ante Aston Villa.
Ese rendimiento sostiene dos corrientes paralelas: el interés de clubes y la presión de las federaciones. Cada gol alimenta las especulaciones sobre un posible traspaso y, al mismo tiempo, aumenta la urgencia de Alemania e Italia por asegurarse sus servicios.
Una decisión que marcará una década
Tresoldi no solo elige una camiseta. Elige un camino. Con Alemania, seguiría la línea natural de su carrera internacional, escalando desde la sub-19 hasta la absoluta en un ecosistema que ya conoce. Con Italia, abrazaría sus raíces y se convertiría en símbolo de una nueva generación azzurra, llamada a borrar años de frustración.
Por ahora, ha pedido tiempo. Un lujo que el calendario internacional concede cada vez menos. Klopp prepara su primera lista, Mancini reconstruye, la FIGC mantiene en pausa el trámite con la FIFA y en Brujas el delantero sigue marcando.
La próxima convocatoria puede no resolver el enigma, pero el margen se estrecha. ¿Cuántos goles más podrá marcar Tresoldi antes de que una de las dos camisetas deje de ser una opción y se convierta, definitivamente, en su destino?






