Nikola Jokić y las Estrellas del Fantasy
Nikola Jokić sigue siendo el rey. En cualquier formato de fantasy, en cualquier tipo de liga. El pívot de Denver combina producción descomunal, salud de hierro y un ecosistema estable a su alrededor. No hay debate serio: es el número 1 más seguro del tablero.
Muy cerca, eso sí, ya respira Victor Wembanyama. En ligas de categorías su impacto es devastador: los tapones que genera el francés de San Antonio rompen por sí solos una categoría y lo colocan en la conversación de mejor jugador fantasy de la temporada.
Detrás aparece Shai Gilgeous-Alexander. En ligas de categorías es el número 3 casi indiscutible; su eficiencia y su impacto global lo sostienen. En puntos y en formatos tipo High Score, su perfil menos “estridente” en números brutos puede hacerlo caer algunos puestos.
El nuevo mapa de las superestrellas
La salida de LeBron James rumbo a Philadelphia abre un boquete de uso en Los Angeles. Luka Dončić, ya de por sí con una carga ofensiva descomunal, puede elevar aún más su producción con los Lakers. Austin Reaves también se asoma como gran beneficiado: más balón, más tiros, quizá menos eficiencia, pero más valor en puntos y High Score.
En Detroit, Cade Cunningham ya no es promesa: es primera ronda consolidada. A sus 24 años, con margen de crecimiento y un entorno estable, se ha ganado salir antes de la mitad del primer giro de draft.
Boston reacomoda el tablero: Jayson Tatum vuelve de su rotura de Aquiles con la etiqueta de alfa absoluta tras el intercambio de Jaylen Brown por Paul George. Derrick White, obligado a asumir mucho el año pasado, verá reducir su volumen, pero seguirá aportando en defensa y en estadísticas periféricas. Payton Pritchard, que vivió su mejor curso, tendrá más difícil dar otro salto con Tatum sano y George en plantilla. Y en la pintura, Neemias Queta llega a la nueva campaña como doble-doble casi constante, aunque con más competencia por los minutos interiores.
Giannis Antetokounmpo cambia Milwaukee por Miami, pero su valor fantasy apenas se mueve: dominador total en puntos, rebotes y volumen, lastrando triples y tiros libres en categorías. Ahora compartirá frontcourt con Bam Adebayo, cuyo rol puede virar hacia menos rebotes y más tiros de tres.
Anthony Edwards encabeza un Minnesota remozado tras el traspaso de LaMelo Ball. Habrá ajustes en un backcourt de alto uso, pero el escolta sigue firmemente anclado en la primera ronda. La llegada de LaMelo, por su parte, reabre dudas de siempre: minutos, salud y continuidad.
En Philadelphia, el terremoto es mayúsculo: aterrizan LeBron James y Jaylen Brown, se reduce el techo de Tyrese Maxey y se libera presión sobre Joel Embiid. Menos minutos, menos uso para el pívot, pero también menos necesidad de forzar en temporada regular. El joven VJ Edgecombe, brillante en su año de novato, tendrá complicado rascar más balón en un quinteto tan cargado de estrellas.
Jóvenes que ya mandan
Cooper Flagg cerró su año de novato en Dallas como un volcán en erupción. Tras un inicio discreto, encadenó meses de producción de calibre MVP. En su segundo curso, entrar en esa conversación ya no suena descabellado.
Scottie Barnes, en Toronto, se ha convertido en uno de los dos jugadores más versátiles de la liga. Con Kawhi Leonard entrando y Brandon Ingram saliendo, su uso puede bajar ligeramente, pero su capacidad para sumar en rebote y defensa sostiene su valor. Immanuel Quickley se mantiene como pieza estable de media ronda, mientras Collin Murray-Boyles, tras aprovechar la lesión de Jakob Poeltl, afronta un segundo año pendiente de cuántos minutos reales habrá para él.
En Atlanta, Jalen Johnson ya se ganó el cartel de franquicia en medio de los problemas físicos y el posterior traspaso de Trae Young. A su lado, Nickeil Alexander-Walker se llevó el premio a Jugador Más Mejorado y se consolida como uno de los mejores perfiles 3-and-D. Onyeka Okongwu se adueñó del puesto de pívot titular y amplió su rango al triple. Dyson Daniels, pese a un año flojo en robos y tiro exterior, conserva un rol seguro por su pase y defensa. CJ McCollum, veterano fiable, mantiene su papel de anotador secundario.
En Houston, el proyecto se acelera. Alperen Sengun se ha convertido en uno de los pocos pívots con amenaza real de triple-doble, con máximos de carrera en asistencias, tapones y triples. Amen Thompson llega tras un año de explosión: lo único que le falta es el tiro exterior, pero en puntos y High Score eso importa poco. Jabari Smith Jr. subió hasta 31,5 minutos por noche y respondió con producción sólida, aunque rodeado ahora por Kevin Durant, Sengun, Thompson y Fred VanVleet su techo de tiros está más limitado. Tari Eason sigue siendo uno de los mejores jugadores fantasy por minuto, atrapado en una rotación abarrotada. Reed Sheppard mejoró en su segundo año, pero la vuelta de VanVleet y la llegada de Marcus Smart estrechan su camino a un rol protagonista.
Veteranos de lujo con reloj en contra
Kevin Durant aterriza en Houston y Stephen Curry sigue al mando en Golden State. Ambos conservan nivel de producción de primera ronda, pero la edad —37 para Durant, 38 para Curry— obliga a descontar riesgo de lesiones y descansos. Kristaps Porziņģis mantiene un techo por partido altísimo, aunque sus apariciones por temporada siguen siendo el gran interrogante.
James Harden, ahora en Cleveland, vio reducirse su uso tras salir de los Clippers, pero continúa como uno de los grandes generadores de 20 puntos y 10 asistencias. En ligas High Score, donde las asistencias valen más y las pérdidas no cuentan, su perfil se dispara. A su lado, Donovan Mitchell permanece como primera opción anotadora, con Evan Mobley consolidado como tercer foco ofensivo y ancla defensiva. Jarrett Allen, pese a un descenso paulatino en minutos y producción, sigue siendo doble-doble casi asegurado y mejoró con la llegada de Harden. Peyton Watson, recién llegado desde Denver, tiene por fin una ruta clara a la titularidad y puede convertirse en robo de draft si mantiene su progresión.
En Denver, Jamal Murray viene de su mejor temporada regular, impulsado también por ausencias de Nikola Jokić. DeMar DeRozan llega para sustituir a Peyton Watson y, con más de 30 minutos y tiros abiertos generados por Jokić, tiene vía libre para seguir sumando. Aaron Gordon, limitado por lesiones, conserva química y rol junto a las dos estrellas. Christian Braun, tras una campaña de altibajos y problemas físicos, tendrá otra oportunidad con minutos altos en una rotación continuista. Cameron Johnson, que no encontró su sitio el año pasado pese a mantener la eficiencia, se presenta como candidato claro a resurgir.
En Miami, Andrew Wiggins cumplió en su primera temporada completa, encajando como tercer anotador tras Giannis y Adebayo. Davion Mitchell ve crecer su importancia tras la salida de Tyler Herro: en los últimos rondas de draft, es una fuente barata de asistencias y, en ligas de 9 categorías, un lujo por su bajísimo volumen de pérdidas.
Cambios de camiseta que cambian el fantasy
Tyrese Haliburton vuelve de su rotura de Aquiles a unos Indiana Pacers construidos para que brille. Su talento de primera ronda está fuera de duda, aunque a algunos managers les costará gastarse una elección tan alta tras una lesión así. Pascal Siakam perderá balón con el regreso de Haliburton, pero debería ganar en eficiencia. Ivica Zubac, tras un año complicado por lesiones y traspaso, arranca temporada con rol claro y opción de recuperar su mejor versión. Andrew Nembhard, que explotó con Haliburton fuera (16,9 puntos y 7,7 asistencias), tendrá difícil repetir esos números, pero intentará sostener parte del impulso.
En Milwaukee, Tyler Herro llega como principal generador de juego tras salir de Miami en el traspaso de Giannis. Ryan Rollins viene de una irrupción con los Bucks aprovechando las bajas del griego, aunque su papel se complica con Herro. Kel’el Ware, tras dos años irregulares en minutos en Miami, podría ver incrementado su protagonismo en un equipo en plena reconstrucción, con un perfil muy valioso en categorías: rebotes, porcentaje de campo, tapones y triples. Jaime Jaquez, que dio un salto enorme con los Heat, también entra en esa mezcla de aleros con muchos minutos en juego. Myles Turner, decepcionante en su debut en Milwaukee y crítico con la salida de Giannis, se encuentra ahora rodeado de juventud y dudas sobre si eso le ayudará o le hundirá más. Kevin Porter Jr., tras su mejor año en 38 partidos, ve cómo su rol se enturbia con la llegada de Herro, el novato Brayden Burries y la progresión de Rollins.
Portland se ha convertido en uno de los proyectos más intrigantes. Llegan Ja Morant y Damian Lillard a un perímetro ya ocupado por Deni Avdija, Jrue Holiday y Scoot Henderson. Morant, traspasado tras repetidas ausencias en Memphis, aterriza en un contexto saturado de balón. Lillard regresa tras una rotura de Aquiles y entra en una fase distinta de su carrera, sin garantía de ser una de las dos primeras opciones ofensivas. Avdija viene de su primer All-Star, pero el reparto de tiros se complica. Donovan Clingan dio un salto en su segundo año, con doble-doble y mejora en tiros libres y triple. Toumani Camara se ha ganado el estatus de titular 3-and-D, útil como especialista en categorías. Cedric Coward apunta a más minutos y posible explosión en su segundo curso. AJ Dybantsa, número 1 del draft de 2026, llega como alero autosuficiente y gran tirador de media distancia, con la incógnita de cuánto balón quedará entre Young y Anthony Davis… y de si podrá estabilizar su triple.
En Brooklyn, Julius Randle llega para liderar puntos y asistencias en un equipo en reconstrucción, perfil ideal para ligas de puntos y High Score. Michael Porter Jr. verá bajar su volumen de tiro, pero tiene opciones de seguir como máximo anotador y principal amenaza exterior. Day’Ron Sharpe apunta al puesto de pívot titular tras años de números espectaculares por minuto: rebote élite y eficiencia con buena producción defensiva. Egor Dëmin mostró destellos desde el triple como novato, aunque sufrió cerca del aro; ahora compite con el número 6 del draft, Mikel Brown Jr., que parte con la titularidad en el puesto de base.
Equipos en reconstrucción, minas de valor
Utah ha dejado de mirar al futuro y pisa el acelerador. Lauri Markkanen pasa de estrella solitaria a pieza principal de un proyecto ganador, ahora rodeado por Jaren Jackson Jr. y el novato Darryn Peterson, más la explosión de Keyonte George. Eso puede significar más victorias y mejor contexto, pero también menos tiros. Jackson llega tras una temporada irregular en Memphis y poco rodaje con los Jazz; esta vez sí se espera que sea pilar del proyecto. George, que rozó el premio a Jugador Más Mejorado con números de All-Star antes de caer por partidos jugados, tendrá más competencia por el balón con Peterson y Jackson a pleno rendimiento. Peterson, número 2 del draft, arrancará como escolta titular, pero su techo de novato está limitado por tanto talento a su alrededor. Ace Bailey, pick 5 de 2025, mejora paso a paso y puede convertirse en sexto hombre de impacto. Jusuf Nurkić, beneficiado el año pasado por la lesión de Walker Kessler, parece encaminado a repetir como titular junto a Jackson.
Sacramento entra en reconstrucción y, con ello, en territorio dorado para el fantasy. Domantas Sabonis vuelve tras una temporada perdida por lesiones, sin Russell Westbrook ni DeMar DeRozan, y con opciones de recuperar un rol central en el ataque. Zach LaVine, tras un año perdido, se queda con una opción de jugador altísima y un camino despejado a un uso enorme… si el físico responde y si el equipo no decide sentarlo o moverlo a un aspirante. Keegan Murray, limitado a 23 partidos por problemas físicos, está en una posición ideal para dar un salto. El novato Darius Acuff, quizá en la mejor situación de cualquier rookie salvo Cameron Boozer, debería ser titular y compartir liderazgo con Sabonis y LaVine. Maxime Raynaud aprovechó los minutos de novato para entrar en relevancia, pero con Sabonis sano vuelve al rol de suplente.
En Orlando, Paolo Banchero es el ejemplo perfecto de jugador que sube varias rondas en puntos y High Score: suma en todo, aunque sus porcentajes, pocos triples y baja producción defensiva penalicen en categorías. Desmond Bane, tras superar un arranque dubitativo, se asentó como tercera opción tras Banchero y Franz Wagner. Wagner, castigado por lesiones en las dos últimas campañas, recuperó puntería desde el triple y seguirá como segunda espada. Anthony Black aprovechó lesiones de compañeros para un tercer año de explosión, con versatilidad y mejora en el triple, pero el reparto de minutos y tiros cuando todos están sanos limita su margen. Jalen Suggs, clave en defensa y espaciado, mantiene el eterno asterisco de la salud.
Pívots clásicos, pívots modernos
Karl-Anthony Towns, ahora en New York Knicks, encabeza el segundo escalón de pívots fantasy tras Jokić y Wembanyama. Su eficiencia y tiro exterior lo vuelven oro puro en ligas de categorías. Rudy Gobert, en lenta pero constante caída estadística, sigue garantizando dobles-dobles y tapones con un historial reciente de salud envidiable. Zach Edey, tras casi perderse toda la temporada por una lesión en el pie, ha demostrado que, por minuto, es una máquina de estadísticas interiores; la incógnita es si podrá rondar los 30 minutos por noche. Isaiah Hartenstein, frenado por problemas de gemelo, ofreció números muy completos desde la posición de cinco cuando estuvo disponible. Nic Claxton, traspasado a Chicago, tendrá a Josh Giddey sirviéndole alley-oops y puede recuperar porcentajes de campo estratosféricos.
En Dallas, P.J. Washington vuelve como ala-pívot titular, sólido año tras año, pero con algo más de riesgo si el novato Morez Johnson acelera su desarrollo. Sandro Mamukelashvili, tras un año de explosión en Toronto, llega a unos Lakers con rotación interior corta más allá de Walker Kessler, lo que le da un papel de sexto hombre muy interesante.
Bases y escoltas que cambian ligas
Trae Young dejó atrás un curso perdido por lesiones y un traspaso a Washington en el que apenas jugó. Esta temporada el balón será suyo en la capital, aunque compartirá escenario con Anthony Davis y el novato AJ Dybantsa, además del prometedor Kyshawn George, que creció en minutos, eficiencia y uso en su segundo año. Ayo Dosunmu, renovado por cinco años tras brillar en Minnesota por necesidad, se perfila como pieza clave en unos Wolves de ataque eléctrico liderados por Edwards y LaMelo.
En Chicago, Josh Giddey llega tras su mejor campaña, frenada por lesiones, como cerebro del equipo y amenaza constante de triple-doble, especialmente valioso en High Score. Matas Buzelis fue segundo en casi todas las estadísticas totales del equipo tras Giddey en su segundo año, con margen para otro salto si recibe más minutos. Norman Powell aterriza tras dos cursos por encima de 20 puntos de media, uno con Clippers y otro con Heat, y se mantiene como candidato a top-100. Nic Claxton, ya mencionado, encaja como finalizador ideal para el pase de Giddey. Caleb Wilson, novato, tiene vía libre a titularidad, 30 minutos y un rol bidireccional importante.
En Charlotte, Brandon Miller siguió creciendo en su tercer año tras superar una lesión inicial. Con LaMelo en Minnesota, tiene vía libre para asumir el rol de jugador franquicia. Kon Knueppel, en su segundo curso, también verá aumentar responsabilidades con la marcha de Ball, lo que lo convierte en apuesta de alto techo. Coby White, que acabó relegado a sexto hombre tras llegar a los Hornets, vuelve a ser base titular claro con la salida de LaMelo. Grayson Allen llega desde Phoenix para seguir lanzando triples con minutos en la veintena alta. Naz Reid, uno de los mejores sextos hombres de la liga en Minnesota, se prepara para ser ala-pívot titular en Charlotte.
En Oklahoma City, Shai manda, pero el contexto ha cambiado. Chet Holmgren mantiene un perfil valiosísimo en categorías por su mezcla de triples y tapones, aunque en puntos se le puede esperar más abajo. Josh Giddey ya no está; Ajay Mitchell emergió como pieza clave el año pasado y tendrá aún más balón tras la salida de varios aleros importantes. Cason Wallace se encuentra ante una oportunidad: con el recorte en gasto y cambios en las alas, puede pasar de especialista en robos a pieza ofensiva más completa. Isaiah Hartenstein refuerza la posición de cinco. Stephon Castle, en San Antonio, vivió un segundo año de explosión como generador principal, aunque su eficiencia de tiro y las pérdidas lo empujan hacia formatos High Score más que hacia categorías. Dylan Harper, héroe de los playoffs como novato, debería ver más minutos y balón en su segundo año pese a la saturación de talento en el perímetro de los Spurs. De’Aaron Fox, que vio su uso recortado por la irrupción de Castle y Harper, apunta a temporada de reivindicación. Devin Vassell, con menos peso ofensivo en la ascensión de San Antonio, sigue siendo una fuente fiable de triples en rondas tardías.
Rookies listos para mandar
Cameron Boozer, en Memphis, quizá sea el novato mejor colocado para liderar el juego de su equipo. Minutos, balón y margen de error para crecer, un cóctel que suele compensar los típicos baches de primer año. A su lado, Zach Edey buscará demostrar que su físico aguanta una temporada completa. Ty Jerome, tras un año casi en blanco, dejó grandes sensaciones en los 15 partidos que jugó; la incógnita es cuántos minutos tendrá. Cedric Coward, tras los lógicos altibajos de rookie, podría romper en su segundo curso.
En New Orleans, Derik Queen jugó 81 partidos con un rol cambiante, mostrando talento y potencial, pero la competencia en la pintura hace difícil justificar un pick muy alto. Jeremiah Fears, pick 7 de 2025, demostró capacidad anotadora instantánea y un perfil estadístico completo, aunque con Dejounte Murray sano tendrá complicado dar un salto grande. Saddiq Bey volvió tras perderse toda una temporada y firmó el mejor año de su carrera; repetirlo no será sencillo en un perímetro tan poblado. Miles Bridges, ahora en Phoenix tras un rol menguante en Charlotte, será titular, pero por detrás de Devin Booker y Jalen Green en jerarquía ofensiva. Darius Acuff y Darryn Peterson ya están en la conversación de novatos con mejor situación fantasy, junto a Boozer y Dybantsa.
En Utah, Ace Bailey apunta a sexto hombre de impacto. En Golden State, Yaxel Lendeborg podría pelear por la titularidad desde el primer día, con un perfil físico y técnico ideal para el sistema de los Warriors. Brandin Podziemski sigue creciendo año a año y se afianza como pieza importante alrededor de Curry y Draymond Green. En Denver, Yaxel no es el único novato con opciones de impacto; pero el foco, para fantasy, se lo lleva su posible rol inmediato.
Proyectos consolidados, roles definidos
New York Knicks llega de un título sin grandes cambios. Jalen Brunson, recién coronado MVP de las Finales, seguirá como primera opción ofensiva. OG Anunoby mantiene su valor como especialista 3-and-D de media ronda. Mikal Bridges, tras un paso atrás estadístico, conserva su mayor virtud: la disponibilidad. Josh Hart vio caer sus números con menos minutos, pero sigue siendo uno de los mejores reboteadores en su posición y, por primera vez, superó el 40% en triples.
En Phoenix, Devin Booker, pese a un año con molestias y tiro irregular, continúa como cerebro ofensivo y rostro de la franquicia. Trey Murphy III, en New Orleans, dio pasos pequeños pero firmes hacia el estatus de anotador de 20 puntos eficiente y amenaza en ambos lados de la cancha, aunque con más competencia por el balón con Dejounte Murray sano. Mark Williams, en los Suns, firmó su temporada más sana con 60 partidos y coqueteando con dobles-dobles; su rol no debería variar salvo explosión de Khaman Maluach. Collin Gillespie, tras irrumpir en una plantilla plagada de lesiones, verá reducido su número de titularidades con el quinteto sano, pero su renovación a cuatro años garantiza que seguirá siendo pieza importante de la rotación. Jalen Green, lastrado por problemas de isquiotibiales, apenas jugó 32 partidos, pero aportó puntos en ráfagas: perfil ideal para ligas de puntos y High Score.
En Dallas, además de Luka, Cooper Flagg y P.J. Washington, Kyrie Irving vuelve tras perderse toda la campaña por una rotura de ligamento cruzado. Su juego se traduce mejor en ligas de categorías, donde su eficiencia y pocas pérdidas lo elevan. P.J. Washington repite como titular, con el matiz de la posible irrupción de Morez Johnson.
En Washington, Anthony Davis vuelve a cambiar de ciudad tras un paso fugaz por Dallas. Solo jugó 20 partidos el año pasado, pero su techo de producción de primera ronda sigue intacto; la salud lo empuja hacia abajo en los rankings. Alex Sarr, pese al cambio radical de contexto con Davis y AJ Dybantsa a su lado, se mantiene como titular con un perfil de interior moderno, capaz de impactar en ambos lados. Kyshawn George, en su tercer año, verá cómo un entorno más talentoso limita su techo, pero mantiene un rol sólido.
El factor salud y el peso del calendario
LeBron James, ahora en Philadelphia, entra en una etapa nueva: menos minutos, menos uso, más gestión. Joel Embiid, con menos presión que nunca en temporada regular por el arsenal que lo rodea, puede ver reducidos sus números por partido, pero también el riesgo de tener que forzar. Kawhi Leonard, si finalmente se concreta su esperado traspaso a Toronto, vuelve a poner en la balanza su producción élite y el eterno miedo a los partidos disputados.
Paul George, ahora en Boston, arrastra seis temporadas de las últimas siete con 56 partidos o menos. Cuando está sano, su combinación de triples, defensa y creación propia lo mantiene muy arriba. Zion Williamson, relativamente sano con 62 partidos y menos de 30 minutos por noche, sigue siendo perfil de ascenso en puntos y High Score, donde sus limitaciones de triples y defensa pesan menos.
Zach LaVine, con 108 partidos perdidos en tres años, es quizá el ejemplo más claro de riesgo/recompensa en un equipo en reconstrucción. Keegan Murray, Ty Jerome, Franz Wagner, Mark Williams, Cason Wallace, Aaron Gordon… la lista de jugadores cuya temporada puede definirse por la salud es larga.
La temporada de fantasy se acerca. El tablero está lleno de estrellas cambiando de ciudad, jóvenes listos para explotar y veteranos peleando contra el reloj. La pregunta, como siempre, no es solo a quién eliges arriba, sino en qué punto te atreves a asumir el riesgo que puede decidir tu liga.






