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Novak Djokovic regresa al China Open en Pekín

Han pasado diez años desde la última vez que Novak Djokovic pegó una derecha competitiva en el China Open. Diez años desde aquel 2015 en el que levantó el trofeo por cuarta vez consecutiva en Pekín, barriendo a Rafael Nadal en la final con un contundente 6-2, 6-2. Ahora, el serbio prepara el regreso a uno de los escenarios más dominantes de su carrera.

Su nombre ya había aparecido a principios de mes en la lista de inscritos, junto a figuras como Jannik Sinner y el campeón del US Open Alexander Zverev. Faltaba la confirmación definitiva. Llegó, como tantas veces en esta era, a través de una pantalla.

“Estoy muy feliz de anunciar que vuelvo después de muchos años para jugar en Pekín, en el China Open”, comunicó Djokovic en un mensaje en su historia de Instagram. Un anuncio sencillo, pero cargado de significado para un jugador que convirtió el torneo de la capital china en su patio particular.

El vínculo con Pekín

Djokovic no oculta el cariño que le tiene al lugar. “Estoy emocionado por volver y rendir delante de todos vosotros en el National Tennis Centre, uno de los recintos más bonitos que tenemos en el tenis”, añadió. No exagera: allí construyó una de las rachas más demoledoras que se recuerdan en un ATP 500.

Entre 2009 y 2015, el serbio ganó seis títulos en siete años, la mejor marca de la historia del torneo. Y no fue una cuestión de cuadros amables. Superó a Marin Cilic en 2009 (6-2, 7-6) y a David Ferrer en 2010 (6-2, 6-4). Después, encadenó finales de enorme peso: Jo-Wilfried Tsonga en 2012 (7-6, 6-2), Nadal en 2013 (6-3, 6-4) y Tomas Berdych en 2014 (6-0, 6-2), antes de cerrar el ciclo con otro repaso a Nadal en 2015, de nuevo 6-2, 6-2.

Djokovic habla de “recuerdos increíbles” y “gran éxito” en su mensaje. Las cifras lo respaldan. Pekín fue, durante casi una década, territorio Djokovic.

“Quiero agradecer a todos los aficionados chinos por su amor y apoyo continuo durante tantos años. No puedo esperar para rendir delante de vosotros. Nos vemos muy pronto”, remató el serbio, consciente de que el público chino siempre lo ha recibido como a uno de los suyos.

Un regreso con cuentas pendientes

Esta vuelta a China no llega en un contexto cualquiera. Djokovic aterrizará en Pekín tras un golpe inusual en su trayectoria: la sorprendente eliminación en primera ronda del US Open ante Mariano Navone. Fue su primera derrota en el debut de un Grand Slam desde el Abierto de Australia de 2006. Un dato que habla tanto de su longevidad como de la rareza del tropiezo.

China, y en concreto Pekín, aparece ahora como el escenario perfecto para reaccionar. No solo por la estadística, sino por la sensación de control que siempre ha transmitido allí. El National Tennis Centre ha sido para Djokovic algo más que un estadio: un refugio competitivo.

Sinner, el campeón que espera

El trono, eso sí, tiene nuevo dueño desde 2025. Jannik Sinner se proclamó campeón el año pasado en Pekín tras dominar de principio a fin la final ante Learner Tien. El italiano se impuso 6-2, 6-2, firmando una actuación muy limpia: 24 golpes ganadores y 16 errores no forzados, frente a los 11 winners y 18 fallos de su rival.

“Es un lugar muy, muy especial para mí”, dijo Sinner en la ceremonia de trofeos, según recogió la ATP. Agradeció a su equipo, presente y ausente, y lanzó un mensaje de ambición: seguir mejorando, seguir empujando, ver hasta dónde puede llevarle la temporada. No se quedó en palabras. Después de Pekín, encadenó títulos en Viena, París y Turín para cerrar un 2025 de auténtica élite.

Ese es el contexto que espera a Djokovic: un torneo que conoce como pocos, pero en el que el paisaje competitivo ha cambiado. Sinner llega como campeón defensor y como uno de los hombres más en forma del circuito. Zverev, con el impulso de su título en el US Open, añade otra capa de dificultad a un cuadro que promete tensión desde los primeros días.

Un escenario ideal para medir hasta dónde llega todavía el dominio del serbio en una de sus plazas fetiche. Y una pregunta inevitable: ¿volverá Pekín a ser territorio Djokovic o ha empezado una nueva era en la capital china?