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Oleksandr Khizhnyak asoma en el ranking semipesado de la WBA

Oleksandr Khizhnyak no ha tardado en hacer ruido entre los profesionales. El campeón olímpico de 2024 ya aparece en el puesto 15 del ranking semipesado de la World Boxing Association (WBA), un salto temprano pero contundente para un boxeador que hasta hace nada dominaba el campo amateur.

El ucraniano se ganó ese lugar en agosto, en Lviv, en una noche que marcó un antes y un después en su carrera. Frente a Elias Palacio Durval, argentino, duro, correoso, Khizhnyak se jugaba el primer cinturón de su etapa profesional: el título WBA Gold International del peso semipesado.

No hubo dudas. Ni en el ring ni en las tarjetas.

Los jueces vieron un combate de dominio claro del local: 99–91, 98–92 y un rotundo 100–90. Khizhnyak impuso ritmo, presión y precisión, el mismo cóctel que lo llevó a lo más alto en los Juegos Olímpicos, ahora adaptado al terreno largo y exigente del boxeo de paga.

Ese triunfo no solo le dio un cinturón. Lo colocó en el mapa de una división cargada de nombres, experiencia y pegada. Desde el 15.º lugar del ranking, el ucraniano empieza a divisar un camino que, si mantiene este paso, lo acercará a peleas de mayor calibre y a rivales con recorrido mundial.

La WBA ya lo ha tomado en serio. El resto de la categoría, pronto, no tendrá más remedio que hacer lo mismo.