El pod de Gasly en Mónaco: doble sanción y cambio de resultado
El brillo del tercer puesto de Pierre Gasly en el Gran Premio de Mónaco ha durado lo que ha tardado la batalla jurídica en completar otra vuelta. El piloto de Alpine, que había cruzado la meta en P3 y recuperado el pod tras una primera revisión, vuelve a caer en la clasificación: las dos sanciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane han sido restablecidas y lo relegan al séptimo lugar.
La historia empezó en la pista, pero se decidió muy lejos de las barreras del Principado. Gasly terminó tercero en carrera, pero los comisarios le impusieron después dos penalizaciones de cinco segundos por superar el límite en el carril de boxes. Con esos diez segundos añadidos, su posición se desplomó… hasta que Alpine activó el “Right of Review”, aportó argumentos y logró que los comisarios anularan las sanciones y le devolvieran el pod.
Ahí entraron en juego McLaren y Red Bull. Ambos equipos llevaron el caso más arriba, al Tribunal Internacional de Apelación de la FIA, cuestionando la decisión que había favorecido a Alpine. La audiencia se celebró en París el 25 de agosto. Esta vez, el veredicto cambió el guion: el Tribunal dio la razón a los apelantes y ordenó restablecer las sanciones originales a Gasly.
El efecto dominó en la clasificación de Mónaco es inmediato. Isack Hadjar hereda el tercer puesto y se sube al pod en los papeles. Oscar Piastri asciende a la cuarta posición con el McLaren, mientras que los Racing Bulls de Liam Lawson y Arvid Lindblad avanzan a quinto y sexto, respectivamente. Gasly, que había saboreado el champán del pod de forma simbólica tras la primera revisión, se despierta ahora séptimo.
La FIA, en medio del ruido, ha querido marcar posición institucional. En un comunicado, el organismo anuncia que está revisando “la metodología y el funcionamiento del actual sistema de cronometraje de Formula 1 y las cuestiones reglamentarias relacionadas”, además de otros procedimientos judiciales como el propio derecho de revisión y los procesos de apelación. El mensaje es claro: el caso Gasly no se queda solo en un ajuste de tiempos, abre la puerta a una reflexión más profunda sobre cómo se mide, se juzga y se corrige un Gran Premio.
El ente federativo subraya también su respaldo a los comisarios, a los que define como independientes y parte esencial del automovilismo mundial. Recuerda que sus decisiones se toman en un entorno distinto al del Tribunal, que sí dispone de más asesoría legal, argumentos y pruebas adicionales. Y recalca que los comisarios revisan de forma constante sus métodos y participan en formación profesional continua, analizando cada resolución del Tribunal Internacional de Apelación para alimentar un proceso de mejora permanente.
Mientras en los circuitos la batalla se libra a milésimas, en los despachos las décimas también deciden podios, puntos y estados de ánimo. En Mónaco, la vuelta más dura de Gasly no fue contra el cronómetro, sino contra el reglamento. Y la pregunta, a partir de ahora, es inevitable: ¿cuántas carreras más se decidirán cuando los motores ya estén apagados?






