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Portsmouth: Un verano de fichajes y lecciones aprendidas

El director deportivo de Portsmouth, Richard Hughes, mira al vestuario que ha construido este verano y ve algo más que una simple plantilla renovada: ve una oportunidad. Doce fichajes, un presupuesto elevado y una Championship cada vez más salvaje en el mercado han dejado al club con una cara nueva y un mensaje claro: se va en serio.

Un verano caro… y exigente

Portsmouth abrió la cartera. Las cantidades pagadas por el delantero Marko Milovanovic y el centrocampista Rocco Shein superaron por sí solas todo el presupuesto de traspasos del verano pasado. Un salto económico que marca también un cambio de ambición.

Algunos de esos refuerzos ya han empezado a dejar huella sobre el césped. No ha sido, sin embargo, una ventana sencilla. Hughes lo reconoce sin rodeos en declaraciones a BBC Radio Solent: ha sido uno de los mercados más complicados desde que está en el cargo, un reflejo de las dificultades que muchos clubes están encontrando para reclutar a nivel Championship.

La sensación interna, pese a todo, es de avance. El director deportivo insiste en que el verdadero potencial de este grupo se verá cuando el bloque se asiente, cuando los nuevos se conozcan mejor y acumulen partidos juntos. Confía en la profundidad de plantilla que han logrado y habla de optimismo, de techo alto, de un camino que puede llevar lejos a este Portsmouth.

Fichar fue más fácil que vender

El gran matiz del verano está en la otra cara del mercado. Mientras las llegadas reforzaban casi todas las líneas, las salidas dejaron un sabor más amargo. El club no logró ingresar traspasos por varios jugadores que habían perdido protagonismo y buscaban un nuevo destino.

Andre Dozzell y Luke Le Roux abandonaron Fratton Park sin dejar dinero en caja. El caso de Le Roux escuece especialmente: Portsmouth pagó 1 millón de libras por el mediocampista sudafricano, que llegó el curso pasado, arrancó la temporada con minutos, pero fue cayendo en el orden de preferencias de John Mousinho hasta quedarse en solo 14 apariciones ligueras.

A principios de septiembre, el club anunció un acuerdo mutuo para rescindir su contrato. Dozzell, por su parte, encontró acomodo en la MLS con DC United, mientras que esta misma semana Le Roux ha dado el salto a la primera división belga con Cercle Brugge.

Autocrítica y lección aprendida

Hughes no se esconde. Sobre el caso de Le Roux, asume la responsabilidad junto a Mousinho y al departamento de reclutamiento. Habla de un fichaje que no funcionó ni para el club ni para el jugador, de una apuesta que no cuajó en el terreno de juego. El plan era encontrar una salida definitiva, un traspaso que cerrara el círculo. Esa opción nunca llegó.

El director deportivo insiste en que se trata de una experiencia de la que deben aprender. Un error que “tienen que llevar encima” y que no puede repetirse. En un mercado donde cada libra cuenta y cada decisión moldea el futuro deportivo, Portsmouth ha elegido mirar de frente sus fallos mientras se aferra a la convicción de que, con esta plantilla, el paso adelante ya no es una aspiración: es una obligación.