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Rafa Nadal regresa para celebrar 10 años de su Academia

Rafael Nadal no ha terminado del todo con el tenis. Al menos, no con la pista. El balear regresará el próximo mes a jugar ante público en un partido de exhibición que marcará su primera aparición desde la retirada oficial tras las Finales de la Copa Davis 2024.

Se retiró en casa, defendiendo a España, cerrando una carrera que lo instaló para siempre en la élite del deporte mundial. Ahora, reaparece también en casa. En Manacor. En su territorio.

Un regreso por un aniversario

Nadal, de 40 años, ha elegido un escenario muy particular para vestirse de corto de nuevo: la celebración del décimo aniversario de la Rafa Nadal Academy. El evento se disputará el 3 de octubre en Manacor, Mallorca, y reunirá a un puñado de amigos y antiguos rivales del campeón.

El cartel completo todavía no está confirmado, pero el simple anuncio de la presencia de Nadal basta para convertir la cita en un acontecimiento. No es un regreso a la competición, pero sí una vuelta simbólica al lugar donde siempre se sintió más cómodo: una pista de tenis, con público, con raqueta en mano.

La Academia, que abrió sus puertas en 2016, se ha convertido en una red global con sedes en Costa Mujeres, Grecia, Kuwait, Hong Kong, Marbella, Egipto y Punta Cana. Lo que empezó como un proyecto en su ciudad natal es hoy una fábrica internacional de talento.

Entre sus alumnos más destacados figuran Casper Ruud y Alexandra Eala, ambos instalados actualmente en el top 20 de sus respectivos circuitos. Una prueba de que el legado de Nadal ya no solo se mide en títulos, sino también en las carreras que ha ayudado a impulsar.

Un coloso en cifras y una era que se apaga

La exhibición llega en un momento cargado de simbolismo para el tenis masculino. Nadal cerró su trayectoria profesional con 92 títulos ATP, incluidos 22 trofeos de Grand Slam. Números descomunales, construidos en plena era de máxima exigencia, compartiendo escenario con Roger Federer y Novak Djokovic.

Entre los tres levantaron el deporte a una dimensión casi irrepetible. Durante más de dos décadas, el circuito giró en torno a ellos. Su dominio se ha reflejado de forma nítida en el ranking ATP: desde octubre de 2002 siempre había, al menos, uno de ellos en el top 10.

Ese registro, que parecía eterno, acaba de romperse.

Con Federer retirado y Nadal ya fuera del circuito, el peso competitivo recaía sobre Djokovic. El serbio, sin embargo, ha salido recientemente del top 10 tras caer en su debut en el US Open, lo que provocó una caída de siete puestos hasta el número 12. Con esa actualización, 1.227 listas oficiales después, el tenis se despertó con una imagen inédita: ningún miembro del legendario trío entre los diez mejores del mundo.

Es el final estadístico de una hegemonía que ha marcado a varias generaciones. Un récord de 24 años que difícilmente encontrará réplica.

Mientras el ranking se abre a nuevas figuras y nombres como Jannik Sinner o Carlos Alcaraz empujan con fuerza, Nadal elige otro camino: el del maestro que regresa a la pista para celebrar lo que ha construido fuera de ella. No será por puntos, ni por títulos. Será por memoria, por legado y por una pregunta que seguirá flotando cada vez que golpee una pelota en Manacor: de verdad, ¿alguna vez se va del todo alguien como Rafa Nadal?