Ryan Garcia exige revancha a Gervonta Davis: 147 o nada
Ryan Garcia lleva más de dos años con la misma imagen clavada en la cabeza: él de rodillas, mirando la cuenta del árbitro, tras un gancho al cuerpo de Gervonta “Tank” Davis en 2023. Desde entonces quiere la segunda parte. Pero ahora las reglas, avisa, han cambiado.
El propio Garcia confirmó que Davis y el fundador de Premier Boxing Champions, Al Haymon, ya han llamado a su puerta para hablar de una revancha. La respuesta fue inmediata, pública y sin rodeos.
“Puedo confirmar que Gervonta y Al han contactado a mi equipo. 147 o nada”, escribió en X. Y remató con una exigencia que suena tanto a reto como a advertencia: quiere a Davis en plenitud, sin excusas. “Y quiero que tenga una pelea de preparación y esté en su mejor versión cuando peleemos. Él tiene cosas que resolver pero seguro que lo vamos a poner en marcha. LETS RUMBLE”.
El eco de la primera pelea sigue pesando
Aquella primera cita, en abril de 2023, todavía condiciona todo. Entonces, Garcia aceptó casi todo lo que venía del lado de Davis. Se enfrentaron en un peso pactado de 136 libras, con una cláusula de rehidratación que le impedía pasar de 146 libras el día de la pelea. Un corsé contractual que favorecía claramente a “Tank”.
El resultado es historia: Davis ganó por nocaut en el séptimo asalto con un golpe al cuerpo que dejó sin aire ni respuesta a Garcia. Desde ese día, el californiano repite que no volverá a entrar en un combate con ese tipo de restricciones.
“Lo necesito si tú lo quieres”, escribió al hablar de la revancha en 147 libras. “Si no, no hay nada de qué hablar”. La línea roja está trazada.
Garcia ha deslizado que 144 libras podría ser un punto de conversación, pero cierra la puerta a volver a 140. “No hay forma de que baje a 140”, insistió en otro intercambio. “Él tiene que subir a donde estoy yo tarde o temprano”.
Del otro lado, la respuesta de Davis —a través de una cuenta vinculada a él— mostró cierta apertura. No se cerró al movimiento, pero tampoco aceptó el paquete completo.
“Sin mentir, por ti hago 144… palabra, di que es un trato”, escribió. “Y voy a sacar de en medio todo este problema por el que estoy pasando. Solo da la palabra”.
El tablero ya no es el mismo
La gran diferencia está en quién es Ryan Garcia hoy. Después de las derrotas ante Devin Haney y Rolando Romero, muchos le colocaron en la cuerda floja. Sin embargo, reconstruyó su carrera con una victoria por título ante Mario Barrios y la reforzó todavía más con un triunfo sobre Conor Benn.
Esos resultados le han dado algo que no tenía en 2023: palanca. Peso político. Y, sobre todo, una nueva casa deportiva: el welter. Garcia ya se ve, se siente y se vende como boxeador de 147 libras.
Davis, en cambio, ha construido casi toda su trayectoria entre las 130 y las 135 libras, con apenas incursiones por encima del peso ligero. Subir a territorio welter no es un simple ajuste; es entrar en la zona de confort de Garcia.
Por eso el tema del peso ya no suena a teatro de negociación. Es el corazón del conflicto. Si hay revancha, será en un terreno mucho más incómodo para “Tank” que la primera vez. Y esta vez, Ryan no parece dispuesto a doblarse para que el combate exista.
La pelota está en el campo de Davis. ¿Aceptará subir a la casa del hombre al que ya mandó a la lona, o preferirá guardar ese recuerdo como la última palabra entre ambos?






