Sabalenka busca su tercer título en el US Open, Estados Unidos espera
El US Open entra en zona de verdad. Desde el martes 8 de septiembre, ocho partidos de cuartos de final en individuales, femenino y masculino, reducirán el cuadro a solo cuatro aspirantes por lado. Dos días para separar candidatos de campeones.
En el cuadro femenino, todo gira alrededor de un nombre: Aryna Sabalenka. La número 1 del mundo ha pisado Flushing Meadows como si el torneo le perteneciera. Cuatro partidos, ningún set perdido, una sensación de autoridad que intimida. Busca su tercer título consecutivo en Nueva York, una hazaña que no se ve desde la racha de Serena Williams entre 2012 y 2014. No es solo un trofeo más; es territorio de leyenda.
Frente a ese dominio, Estados Unidos se aferra a dos banderas muy claras: Jessica Pegula y Coco Gauff. Dos estilos distintos, una misma ambición. Y un país entero mirando.
Cuadro femenino: Sabalenka manda, pero las estadounidenses acechan
El martes abre con pólvora: Aryna Sabalenka contra la cabeza de serie número 6, Linda Noskova, a las 11:30 a. m. (hora del Este, ESPN). La bielorrusa llega sin fisuras, pero el guion que firma Scooby Axson no la ve levantando el vuelo hasta el final. Al contrario: pronostica que aquí empieza su caída.
Según sus predicciones, Noskova no solo romperá la racha perfecta de Sabalenka. También será una pieza clave en la pérdida del número 1 del ranking. Un golpe doble: deportivo y simbólico.
Por la noche, a las 7 p. m., otro duelo con acento local: la número 3, Jessica Pegula, ante la número 26, Emma Navarro. Pegula ya sabe lo que es caminar hasta el último domingo en Nueva York: hace dos años llegó a la final, donde cayó precisamente ante Sabalenka. Ahora, el escenario cambia. Axson la ve imponiéndose con oficio ante Navarro para citarse en semifinales con la propia Noskova, a la que señala como campeona de Wimbledon y próxima rival en un cruce de alta gama.
El miércoles, el foco se mueve a una batalla generacional con aroma a Roland Garros: Mirra Andreeva (cabeza de serie número 5) frente a la número 4, Coco Gauff. Dos campeonas recientes en París, dos jugadoras que no especulan. Axson se decanta por Gauff, la campeona del US Open 2023 y dueña ya también de un título en Roland Garros en 2025. La proyecta de nuevo en semifinales, esta vez ante una Elena Rybakina en plena cima.
Rybakina, número 2 del cuadro, se mide a Qinwen Zheng en los cuartos del miércoles. Llega como nueva número 1 del ranking y campeona vigente del Australian Open. El pronóstico la sitúa superando el obstáculo chino para meterse en un cruce de lujo ante Gauff. Un lado del cuadro con aroma a final anticipada.
En resumen: Axson mantiene su apuesta inicial sin desviarse un centímetro. Ve a Coco Gauff y Jessica Pegula como las dos estadounidenses instaladas en semifinales, rodeadas de potencia europea y con la sensación de que este US Open puede volver a teñirse de estrellas y franjas.
Cuadro masculino: Alcaraz, Zverev y un trío estadounidense contra la historia
La historia reciente del tenis masculino en Nueva York pesa. Ningún estadounidense levanta el título desde Andy Roddick en 2003. Más de dos décadas de espera. Este año, sin embargo, el cuadro ofrece algo que no se veía con tanta claridad: tres jugadores locales en cuartos de final y un billete asegurado para semifinales.
El martes arranca con un duelo que garantiza acento estadounidense en la penúltima ronda: Frances Tiafoe, cabeza de serie número 11, contra el no cabeza de serie Alex Michelsen, a la 1 p. m. (ESPN). Uno, Tiafoe, ya habituado a la segunda semana en Nueva York; el otro, Michelsen, como la gran historia inesperada del torneo. Axson rompe el sueño del outsider: apuesta por Tiafoe, al que proyecta en su tercera semifinal del US Open tras las de 2022 y 2024. Una regularidad que lo consolida como referencia del tenis local.
Por la noche, el ambiente cambia de tono, pero no de intensidad. Carlos Alcaraz, número 2 del cuadro y ya dos veces campeón del US Open (2022 y 2025), se mide al número 8, Ben Shelton, a las 8:30 p. m. (ESPN). El español llega como la gran roca en un torneo que, según Axson, se ha vuelto imprevisible: solo tres de los diez primeros cabezas de serie alcanzaron la cuarta ronda. En ese caos, Alcaraz es la apuesta segura. Shelton ilusiona, pero el pronóstico lo deja fuera ante la experiencia y el colmillo del murciano.
El miércoles se resuelve el otro lado del cuadro. El número 1, Alexander Zverev, se enfrenta a Botic van de Zandschulp. El neerlandés llega al límite, después de una batalla de cinco sets y tres ‘tiebreaks’ el lunes para alcanzar los cuartos. Axson no ve margen para otra heroicidad: Zverev, dice, seguirá “paseándose”, aprovechando el desgaste brutal de su rival para avanzar sin grandes sobresaltos a semifinales.
El último billete saldrá del choque entre el número 28, Alexander Blockx, y un Karen Khachanov sin condición de cabeza de serie, pero con instinto de cazador. El ruso ya ha dejado víctimas de peso en su camino y el pronóstico le concede otra más: Blockx caería y Khachanov se plantaría en semifinales para medirse a Zverev. Potencia contra potencia, sin red.
El US Open entra así en una fase en la que cada punto empieza a pesar como un set. Sabalenka persigue la estela de Serena, Gauff y Pegula quieren recuperar el trono para Estados Unidos, Alcaraz defiende su imperio y el público local sueña con que, por fin, alguien tome el relevo de Roddick.
La pregunta ya no es quién juega mejor. Es quién soporta mejor el peso de Nueva York cuando la Arthur Ashe ruge y no hay margen para respirar.






