Sarfaraz Ahmed se centra en el partido a pesar de la controversia del PCB
El segundo Test en Lord’s se jugó bajo una sombra que no tenía nada que ver con el swing de la nueva pelota ni con el clima londinense. Durante la pausa del almuerzo del primer día, una entrevista televisiva con los hijos de Imran Khan desató una tormenta política que rozó el terreno de juego y llegó, según se entiende, a plantear la posibilidad extrema: cancelar el Test y el resto de la gira de Pakistán por Inglaterra.
En medio de todo, Sarfaraz Ahmed aseguró que su vestuario vivía otra realidad.
“Yo no sé nada. Solo estoy concentrado en el partido”, dijo el seleccionador al final del segundo día. Preguntado directamente por la entrevista emitida por Sky Sports, fue igual de tajante: “¿Estás hablando de la entrevista? No sabemos nada de la entrevista”.
La entrevista que encendió las alarmas
Durante el almuerzo del primer día en Lord’s, Sky Sports emitió una entrevista grabada con Suleiman y Kasim Khan, hijos de Imran Khan, leyenda del críquet paquistaní y ex primer ministro del país, encarcelado desde hace tres años por cargos de corrupción que él niega.
En esa conversación, dirigida por el ex capitán de Inglaterra Michael Atherton, los hijos de Imran expresaron su preocupación por el trato y la seguridad que recibe su padre en prisión y criticaron también la respuesta del gobierno británico.
Antes de que las imágenes salieran al aire, llegó una queja a Sky sobre la intención de emitir la entrevista. Desde Pakistán, el Pakistan Cricket Board (PCB) elevó la tensión: se entiende que el organismo llegó a plantear la posibilidad de cancelar el Test en Lord’s y el resto de la serie de tres partidos si la pieza se emitía.
Una versión de la entrevista acabó emitiéndose. Y ahí entró en escena el otro gran actor de la jornada: el England and Wales Cricket Board (ECB), que recurrió al asesoramiento del Foreign, Commonwealth and Development Office ante el clima enrarecido.
El partido sigue, el ruido también
Mientras se agitaban los despachos, el césped contó otra historia. Tras el almuerzo, los jugadores regresaron al campo y el juego continuó sin interrupciones. Ninguna escena de protesta. Ningún plantón.
Preguntado si en algún momento existió la posibilidad de que sus jugadores no salieran al campo para la sesión de la tarde del primer día, Sarfaraz fue claro: “Todos están bien. Estábamos almorzando en ese momento”.
En Pakistán, el encuentro se retransmite por la televisión pública PTV, que utiliza la señal de Sky. PTV decidió no emitir la entrevista con Suleiman y Kasim. El Test, sin embargo, avanzó sin más sobresaltos aparentes: al cierre del segundo día, Inglaterra mandaba en el marcador, 261 carreras arriba con 81-3 en su segunda entrada. Desde Sky, no trascendieron nuevas quejas relacionadas con la emisión durante el viernes.
Imran, el peso de una figura que trasciende el críquet
Nada de lo ocurrido se entiende sin la figura central que está en el origen de la polémica. Imran Khan, 73 años, es mucho más que un ex jugador para Pakistán. Fue el capitán que levantó la Copa del Mundo de 1992 tras una carrera internacional de 21 años. Después dio el salto a la política y ejerció como primer ministro entre 2018 y 2022.
Desde 2023 está en prisión por cargos de corrupción. Él los niega. Sus hijos, en la entrevista con Atherton, pusieron el foco en su situación personal y en el contexto político que la rodea. El eco de esas palabras alcanzó al PCB, cuyo presidente, Mohsin Naqvi, ocupa también el cargo de ministro del Interior de Pakistán. La mezcla de críquet, política y poder institucional quedó al desnudo.
Un historial cargado y una gira en el horizonte
El vínculo entre Inglaterra y Pakistán nunca ha sido sencillo. En 2006, en The Oval, un Test entre ambas selecciones se convirtió en un precedente único: tras acusaciones de manipulación de la pelota, Pakistán se negó a volver al campo después del té del cuarto día. El encuentro se dio por perdido por forfait. Hasta hoy, es la única vez en la historia que un equipo ha perdido un Test por incomparecencia.
Tras un paréntesis de 17 años sin giras inglesas a Pakistán por motivos de seguridad, el calendario se ha llenado en los últimos tiempos. En octubre, Inglaterra volverá a territorio paquistaní para un triangular de un día frente a la selección local y Sri Lanka. Será la cuarta gira separada a Pakistán en cuatro años.
El segundo Test en Lord’s no llegó a romperse pese a la amenaza que sobrevoló el almuerzo del primer día. El balón siguió botando, los bates siguieron sonando. La pregunta es cuánto tiempo podrá el críquet paquistaní seguir caminando por esa delgada línea en la que cada decisión política puede cambiar, en un instante, el resultado del siguiente día de juego.






