Serena Williams: el imperio inalcanzable en el deporte femenino
En el deporte femenino hay una cima económica que, de momento, parece inaccesible. En la cúspide está Serena Jameka Williams, con un patrimonio estimado de 400 millones de dólares. Ninguna otra mujer en la historia del deporte se acerca a esa cifra. Ni siquiera ahora, cuando Serena lleva años sin disputar una temporada completa.
Mientras el resto pelea por acercarse, la brecha se ensancha. Coco Gauff, la atleta femenina activa mejor pagada del planeta, factura alrededor de 33 millones de dólares al año. Es una cifra gigantesca para una jugadora de apenas 21 años, pero aún está a galaxias de la fortuna acumulada por Serena.
Un ranking dominado por la raqueta
La lista de las deportistas más ricas de todos los tiempos, basada en estimaciones de Forbes y otros informes financieros, es un mapa claro de dónde se ha concentrado el dinero en el deporte femenino: el tenis. De las diez primeras, seis empuñaron una raqueta antes de construir imperios comerciales.
Del décimo al primero, el recorrido es tan revelador como contundente: de 25 a 400 millones de dólares, con una constante que se repite en casi todos los casos: el verdadero dinero no llegó por los premios, sino por los patrocinios y los negocios paralelos.
10. Ronda Rousey – 25 millones de dólares
Ronda Jean Rousey abrió puertas a golpe de puño y llave de brazo. Primera mujer en encabezar un evento de pago por visión de UFC, primera también en entrar al Salón de la Fama de la organización en 2018. Su magnetismo la llevó de la jaula al cuadrilátero de WWE y de ahí a Hollywood.
Marcas como Reebok y Monster Energy apostaron fuerte por ella. Sus años dorados, entre 2014 y 2016, la convirtieron en una de las deportistas más reconocibles del planeta. En 2024 publicó su libro “Our Fight: A Memoir”, consolidando una figura que trasciende las artes marciales mixtas. El resultado: un patrimonio estimado en unos 25 millones de dólares.
9. Lindsey Vonn – 28 millones de dólares
En la nieve, Lindsey Caroline Vonn fue una máquina de ganar. Cuatro grandes Globos de Cristal de la Copa del Mundo y un oro olímpico en Vancouver 2010 la consagraron como la esquiadora alpina estadounidense más laureada de la historia.
Su éxito deportivo se tradujo en contratos de largo recorrido con Red Bull, Under Armour y Rolex. Vonn se retiró en 2019, pero sigue muy presente en campañas publicitarias y proyectos mediáticos. Su patrimonio ronda los 28 millones de dólares, una cifra construida tanto en los descensos a más de 100 km/h como en los despachos de marketing.
8. Coco Gauff – 28 millones de dólares
Cori “Coco” Gauff es la cara del presente… y del futuro. Encabezó la lista de Forbes de deportistas femeninas mejor pagadas en 2025 con 33 millones de dólares en un solo año. Ocho millones llegaron desde la pista, impulsados por su título en Roland Garros. El resto, unos 25 millones, proceden de patrocinios con New Balance, Bose y Baker Tilly, entre otros.
A sus 21 años, su patrimonio estimado —unos 28 millones— todavía está por debajo de lo que ya genera anualmente. Es la que más rápido escala en este ranking. Si mantiene este ritmo, será cuestión de tiempo que suba varios peldaños.
7. Simone Biles – 30 millones de dólares
Simone Arianne Biles no solo es la gimnasta más condecorada de todos los tiempos. Es una marca global. Su patrimonio ronda los 30 millones de dólares, alimentado por acuerdos con Audemars Piguet, Lilly, Nulo Pet Food, la firma capilar K18 y compañías especializadas como GK Elite y Spieth America.
El documental de Netflix “Simone Biles Rising” llegó incluso a una nominación al Emmy. Su decisión de retirarse de varias pruebas en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 para priorizar su salud mental la convirtió en uno de los grandes temas de la década. Lejos de erosionar su imagen, reforzó su poder comercial.
6. Annika Sörenstam – 40 millones de dólares
Annika Sörenstam dominó el golf femenino como pocas. Setenta y dos títulos en el LPGA Tour, diez grandes y una sensación de superioridad que marcó una era. Su patrimonio se estima en unos 40 millones de dólares.
Tras retirarse de la competición a tiempo completo en 2008, levantó un pequeño imperio empresarial: diseño de campos de golf, su propia línea de vinos y la Annika Foundation. Volvió a competir en el US Women’s Open de 2022, demostrando que el vínculo con la élite nunca se rompe del todo. Sus acuerdos con Rolex y Callaway siguieron vivos incluso después del adiós al circuito.
5. Naomi Osaka – 45 millones de dólares
Naomi Osaka se instaló en la élite económica del deporte con una velocidad brutal. Su patrimonio se sitúa en torno a los 45 millones de dólares, pero entre 2019 y 2025 amasó unos 230 millones en total, de los cuales apenas 25 millones proceden de premios en pista.
El resto llegó de un entramado empresarial y comercial que no deja de crecer: cofundadora de la agencia de representación Evolve, creadora de la marca de cuidado de la piel KINLÒ y de la productora Hana Kuma. Lideró la lista de Forbes de deportistas femeninas mejor pagadas durante tres años seguidos, con un pico de 51,1 millones en 2022 y su récord personal en 2021: 57,3 millones en un solo año.
4. Danica Patrick – 80 millones de dólares
Danica Sue Patrick rompió el molde en el automovilismo. Sigue siendo la única mujer que ha ganado una carrera de IndyCar, la Indy Japan 300 de 2008. En su momento álgido superó los 10 millones de dólares por año.
Su imagen se convirtió en una de las más potentes del motorsport estadounidense. Campañas con GoDaddy, Coca-Cola y Peak antifreeze se extendieron durante varias temporadas y generaron ingresos muy por encima de sus premios en pista. Se retiró en 2018, pero su cartera no dejó de moverse. A comienzos de 2025 se anunció su inversión en Unrivaled, la liga de baloncesto femenino, sumando otra pieza a un portafolio diversificado. Patrimonio estimado: unos 80 millones de dólares.
3. Venus Williams – 95 millones de dólares
Venus Ebony Star Williams no solo abrió el camino para su hermana. También construyó una fortuna propia, cercana a los 95 millones de dólares. En pista acumuló 42,8 millones en premios, cuarta cifra histórica en el circuito WTA.
Siete títulos de Grand Slam en individuales, cinco coronas en Wimbledon y un papel clave en la batalla por la igualdad de premios en los grandes torneos. Fuera de la pista, levantó la firma de moda EleVen y la empresa de diseño de interiores VStarr Interiors, que añadieron nuevas fuentes de ingresos. En 2025, Venus y Serena estrenaron un pódcast conjunto, Stockton Street*, otra muestra de cómo las hermanas siguen capitalizando su legado.
2. Maria Sharapova – 175 millones de dólares
Durante más de una década, Maria Yuryevna Sharapova fue la reina absoluta del marketing deportivo femenino. Cinco títulos de Grand Slam, un Grand Slam de carrera completado y una imagen que las grandes marcas querían a cualquier precio.
Nike, Porsche, Head, TAG Heuer, Evian… todas al mismo tiempo en su apogeo. A lo largo de su carrera, combinando premios y patrocinios, se calcula que generó unos 300 millones de dólares. En 2012 lanzó su propia marca de dulces, Sugarpova, que añadió otra vía de ingresos. Tras retirarse en 2020, el resultado de esa década larga de cheques millonarios se refleja en un patrimonio estimado de 175 millones, un segundo puesto muy claro, solo por detrás de Serena.
1. Serena Williams – 400 millones de dólares
Serena Jameka Williams juega en otra liga. A junio de 2026, Forbes estima su patrimonio en unos 400 millones de dólares, lo que la convierte en la mujer más rica que ha levantado su fortuna, principalmente, desde el deporte.
En la pista, las cifras impresionan: 94,8 millones de dólares en premios, récord absoluto en la WTA; 858 victorias individuales, 73 títulos y 23 Grand Slams de individuales en la Era Abierta. Siete Australian Open, tres Roland Garros, siete Wimbledon y seis US Open. Un palmarés que sostiene una marca personal indestructible.
Fuera de la pista, el negocio es aún más grande. Solo en los últimos 12 meses, Serena habría ingresado unos 50 millones de dólares antes de impuestos y comisiones, con diez patrocinios de largo plazo que incluyen Audemars Piguet, Lincoln, Nike y Wilson. Como directora ejecutiva de Serena Ventures, levantó 111 millones de dólares para su primer fondo, respaldó 16 compañías y posee participaciones minoritarias en los Miami Dolphins, Angel City FC y el Toronto Tempo de la WNBA.
El peso real del dinero: premios, patrocinios y una brecha de género
Detrás de los nombres hay un patrón claro. En la élite femenina, alrededor del 70 % de los ingresos procede de patrocinios. En los hombres, ese porcentaje baja al 35 %. La diferencia no es solo de género, también de estructura: los salarios y premios de las mujeres siguen siendo, en muchos casos, insuficientes para sostener grandes fortunas sin el apoyo comercial.
Solo cinco mujeres han superado los 30 millones de dólares en un solo año: Naomi Osaka, Serena Williams, Coco Gauff, Maria Sharapova y Aryna Sabalenka. La cifra habla tanto de progreso como de límite. El techo se eleva, pero aún son pocas las que lo tocan.
Las otras preguntas del dinero
¿Quién es hoy la deportista más rica del mundo? La respuesta es rotunda: Serena Williams, con su imperio de 400 millones. Entre las activas, Coco Gauff lidera las ganancias anuales, pero su patrimonio total todavía está muy lejos de ese listón histórico.
Naomi Osaka, por su parte, presenta un patrimonio estimado de 45 millones de dólares en 2025, con unos 21,1 millones en premios oficiales según datos de la WTA. Sharapova, con sus 175 millones, la supera por un margen enorme, fruto de más de dos décadas de contratos de máximo nivel y del impulso de Sugarpova.
Mientras tanto, el fútbol femenino empieza a mover cifras cada vez más serias, con estrellas como Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Sam Kerr y varias referentes africanas firmando contratos récord que remodelan el mapa salarial. El dinero comienza a fluir hacia otros deportes.
La pregunta ya no es si alguien alcanzará a Serena. La verdadera incógnita es quién será la primera en obligarla, al menos, a mirar hacia abajo.






