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Suryakumar Yadav: De capitán a la incertidumbre tras el cambio

Suryakumar Yadav todavía suena a presente en el cricket T20 de India. Campeón del mundo, ex número 1 del ranking ICC, capitán de una era casi perfecta. Por eso el impacto fue tan brutal cuando vio la lista para las series ante Irlanda e Inglaterra en junio… y su nombre no estaba.

“Sonreí al ver que mi nombre no estaba”, contó en el programa Baith and Bol de Aakash Chopra en YouTube. No era una sonrisa de alivio. Era la reacción de alguien que, en plena tormenta, se obliga a respirar hondo. “Siempre que he estado bajo presión o cuando las cosas no van a mi favor, he sonreído, me he relajado. He mirado atrás y he estado agradecido”.

El contraste con su propia hoja de ruta no podía ser mayor. A sus 35 años, Suryakumar se veía llevando la batuta del T20 de India, al menos, hasta los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y el siguiente T20 World Cup, previsto para ese mismo año. Él se preparaba para un ciclo largo. Los selectores, no.

“Es hora de seguir adelante”

El aviso llegó dos o tres días antes de que se anunciara la convocatoria. Una llamada seca, directa. Sin rodeos.

“Me dijeron: ‘Creemos que es hora de seguir adelante’”, relató. “No reaccioné porque no es mi fuerte. Cualquiera que haya tomado la decisión habrá sentido que era lo mejor para el equipo. Tomaste la decisión, me la comunicaste, no pasa nada”.

No deja de ser llamativo el contexto. Suryakumar había heredado la capitanía T20 de Rohit Sharma tras el T20 World Cup 2024. Bajo su mando, India ganó 42 de 50 T20I completados, defendió el título mundial —algo inédito en la categoría masculina— y, además, levantó el trofeo en casa, otro hito histórico.

La final ante New Zealand, en marzo de este año, parecía el inicio de un reinado. En realidad fue su última aparición con India.

Tras el título, el comité de selección dio un giro inesperado y entregó la capitanía a Shreyas Iyer. Con esa decisión se cerró, de golpe, una racha de dos años sin perder una sola serie T20I, coronada con Asia Cup y T20 World Cup.

“El chico al que han elegido, he jugado mucho cricket con él”, dijo Suryakumar. “Sé que es buen jugador, buena persona, buen capitán también. Así que no resentí la decisión, pero sí me decepcionó porque no perdimos una serie en dos años, ganamos Asia Cup, T20 World Cup… quieres que eso continúe. Cuando todo va bien, ¿por qué el cambio?”

La pregunta flota en el aire. Él no la responde. Tampoco los selectores, más allá de una explicación de manual.

El peso de la forma y del próximo ciclo

Ajit Agarkar, jefe de selección, puso el foco en dos puntos: rendimiento reciente y planificación a largo plazo. “Obviamente, es una decisión dura… acabamos de ganar el World Cup. Pero como suele pasar tras la mayoría de los World Cups, intentamos reevaluar cuál es la mejor manera de avanzar”, explicó. “En parte por su propia forma, pero también mirando al próximo ciclo de dos años, o un poco más de dos años hasta el próximo World Cup, pensamos que esta era la mejor manera de seguir”.

Los números daban pie al debate. En el T20 World Cup, Suryakumar sumó 242 carreras, la tercera cifra más alta del equipo, con un 84* crucial ante USA. No fue un torneo discreto. Sí lo fue, en cambio, su último IPL.

Después de un 2025 arrollador con 717 carreras, el 2026 con Mumbai Indians se desplomó hasta 270. Para un jugador que había convertido el formato corto en su territorio natural, esa caída pesó.

Él mismo reconoce que le costó digerirlo todo. “Durante un mes y medio seguí pensando: ¿cómo puede pasar esto? ¿Cómo es posible? Acabamos de ganar el World Cup. Sí, el IPL no fue tan bueno como yo quería”, admitió. La incredulidad no se disipaba ni en casa. “Amigos y familia me consolaron, diciéndome que esto es parte de la vida. Pero cuando se van, te quedas solo con tu familia. Y seguíamos pensando, ¿cómo es posible?”

Un capitán desplazado, no acabado

Entre la frialdad de los números y el calor del vestuario hay un espacio difícil de medir. Ahí se mueve Suryakumar ahora. No hay anuncio de retirada, ni gesto de ruptura. Hay herida, pero también espera.

“Estoy listo, sigo jugando, seguiré haciéndolo. Cuando sientan que es el momento adecuado, que las cosas están bien, llámenme”.

No hay dramatismo en su voz, al menos hacia afuera. Hay una mezcla de orgullo y paciencia. Sabe lo que ha logrado: un liderazgo casi impecable, un estilo de juego que redefinió el T20 de India, un trofeo mundial levantado en casa. También sabe que el deporte internacional no entiende de sentimentalismos.

India ya mira a Shreyas Iyer y al próximo ciclo. Suryakumar mira al calendario, entrena, espera. La pregunta ya no es si fue justo el cambio, sino otra mucho más cruda: ¿cuántas puertas se le vuelven a abrir a un capitán campeón que fue invitado a “seguir adelante” cuando creía que el futuro todavía le pertenecía?