Tottenham busca romper la racha sin goles ante Everton
Tottenham Hotspur entra en el fin de semana con una losa incómoda sobre los hombros: aún no sabe lo que es ganar en esta Premier League… ni marcar un solo gol. Para un club que se dejó cerca de 300 millones de libras en reforzar la plantilla durante el verano, el arranque de curso roza lo alarmante.
El golpe inicial llegó con fuerza. Un 3-0 ante Brentford para abrir la temporada, una actuación pobre, sin reacción, que encendió las primeras alarmas. El debut liguero en el Tottenham Hotspur Stadium no ofreció consuelo: Newcastle United se llevó un 0-2 sólido, dejando a los aficionados con la misma sensación de vacío. Mismo problema, distinto rival.
La única pequeña tregua llegó lejos de casa. El equipo de Roberto De Zerbi logró sumar su primer punto con un 0-0 ante Nottingham Forest. Portería a cero, sí, pero también marcador propio congelado. El guion se repite: trabajo defensivo aceptable por momentos, pero una falta de chispa y coordinación arriba que empieza a pesar.
Un proyecto caro que aún no arranca
El contexto hace más ruido que los resultados en sí. Después de una coqueteo absurdo con el descenso la temporada pasada, el club abrió la chequera en verano. Se invirtió a lo grande para evitar otro año de sufrimiento y para devolver al equipo a la parte alta de la tabla. De momento, la respuesta sobre el césped es un equipo que no termina de reconocerse.
Falta cohesión. Especialmente en ataque. Las piezas no encajan, los automatismos no aparecen y el gol se resiste. Tres jornadas, ningún tanto en liga. Para una plantilla de este nivel, es un dato que pesa como una sentencia. De Zerbi conoce el riesgo: con semejante inversión, la paciencia se acorta y los matices desaparecen. Ahora se le exige una fórmula ganadora, no sólo buenas intenciones.
Llega Everton, con colmillo y confianza
El siguiente examen no será plácido. Llega a Londres un Everton competitivo, dirigido por David Moyes, que ha arrancado con solidez: una victoria y dos empates en liga, incluido un 2-2 vibrante ante Manchester United en su último compromiso. Un equipo que, sin grandes alardes, compite, muerde y no se rinde.
El duelo se disputará el sábado a las 17:30 (hora del Reino Unido) en el Tottenham Hotspur Stadium. Para quienes no puedan estar en el estadio, el partido se podrá seguir en directo por televisión. Sky Sports emitirá el encuentro en Sky Sports Main Event y Sky Sports Football, con la previa arrancando a las 17:00.
Sobre el césped, el mensaje es claro: el margen de error para Tottenham se estrecha. Otro tropiezo, y el ambiente puede volverse espeso muy pronto.
El refugio del fortín de casa
En medio de tanta incertidumbre, hay un dato que ofrece algo de consuelo: el historial reciente en casa ante Everton es claramente favorable. De los últimos 17 partidos ligueros disputados como local frente a los Toffees, Tottenham sólo ha perdido uno. Y no sólo eso: ha ganado los cinco más recientes de manera consecutiva desde aquella derrota por 0-1 en septiembre de 2020.
El precedente inmediato también juega a su favor. En la última jornada de la pasada temporada, Tottenham se impuso 1-0 a Everton en este mismo escenario, un triunfo que resultó clave para evitar un desenlace dramático en forma de descenso. Ese partido se convirtió en una especie de punto de inflexión emocional, un recordatorio de que el estadio puede empujar cuando más falta hace.
Ahora, el contexto es distinto, pero la necesidad es igual de apremiante. El equipo necesita un golpe de autoridad, un resultado que no sólo sume tres puntos, sino que libere la cabeza y, sobre todo, desbloquee el gol.
La afición espera que la historia reciente se repita: Tottenham ganando a Everton en casa. La pregunta es si, esta vez, ese triunfo será el inicio de algo más grande… o sólo otro respiro momentáneo en una temporada que aún no ha encontrado su rumbo.






