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Towhid Hridoy establece un récord histórico en Potchefstroom

Seis años y medio después de levantar la Copa del Mundo Sub-19 con Bangladesh en Potchefstroom, Towhid Hridoy volvió al mismo escenario. Esta vez no para celebrar con un equipo juvenil, sino para reescribir en solitario el libro de récords del cricket bangladesí.

El capitán de Bangladesh ‘A’ se convirtió en el primer bateador de su país en alcanzar los 350 runs en un partido de primera clase. No es solo una cifra redonda: es una marca que abre una nueva dimensión para el bateo de Bangladesh.

Récord tras récord, en territorio ajeno

La entrada de Hridoy no fue simplemente grande; fue monumental. Con su 350* superó las dos referencias más altas de la historia del cricket de primera clase de Bangladesh: los 334* de Tamim Iqbal y los 313* de Raqibul Hasan. Desde ahora, ningún bangladesí ha anotado más en un solo innings de primera clase.

Lo hizo, además, lejos de casa. Hridoy se convirtió en el primer bangladesí en firmar un triple siglo de primera clase fuera de Bangladesh. Y fue más allá: sus 350 son ya la mayor puntuación de un bateador extranjero en Sudáfrica en este formato.

En toda la historia del cricket sudafricano de primera clase, solo un hombre había llegado tan lejos o más en un innings: Stephen Cook, con 390. Hridoy se le suma ahora en ese club diminuto de entradas descomunales en suelo sudafricano.

Una maratón de 481 bolas

Towhid Hridoy arrancó la cuarta y última jornada del segundo partido de cuatro días ante South Africa ‘A’ en el NWC Oval con 204 en el marcador. Podía haber sido una buena entrada. Decidió convertirla en legendaria.

Terminó invicto en 350, tras 481 bolas, con 27 fours y 10 sixes. Una mezcla de paciencia y agresión, de resistencia y autoridad. Una maratón que fue desgastando a los locales golpe a golpe, sobre todo en un contexto de serie dominada hasta entonces por los sudafricanos.

Bangladesh ‘A’ declaró su primera entrada en 676/8, con una ventaja de 164 runs sobre los 512 de South Africa ‘A’ en su primer innings. El partido ya no tenía mucho más que ofrecer al marcador: los sudafricanos alcanzaron 18 sin pérdida y ambas partes acordaron el empate.

El resultado fue anecdótico. El día pertenecía a Hridoy.

“Para ser honesto, esta entrada me dio mucha confianza. Después de recibir el trofeo al Jugador del Partido sentí que algún día jugaré una entrada así en la selección nacional”, confesó tras el encuentro. No sonaba a bravuconería, sino a alguien que acaba de comprobar de lo que es capaz.

El récord cae, y Tamim aplaude

El impacto del 350 se midió también en la reacción de quien hasta ayer ostentaba la plusmarca. Tamim Iqbal, ex capitán de la selección y actual presidente de la BCB, no tardó en rendirse ante la magnitud del logro.

“Anotar una entrada de 350 runs en cualquier lugar, en cualquier nivel y en cualquier contexto, es un logro extraordinario. Pero si esa entrada llega en Sudáfrica, hay que describirla como algo extraordinario”, escribió Tamim en su página de Facebook.

No hubo rastro de amargura en sus palabras. Todo lo contrario.

“Dicen que los récords están para romperse. Estoy muy feliz de que mi récord haya sido superado. Felicitaciones a Towhid Hridoy por hacer historia. Convertirse en el primer bateador bangladesí en llegar a 350 no es solo un logro personal; también es un símbolo del progreso del cricket en el país”, añadió.

La vieja guardia abriendo paso a la nueva. Un traspaso de testigo simbólico en un mensaje público.

Una serie dura, un rayo de luz

En términos de resultados, la gira de cuatro días no fue amable con Bangladesh ‘A’. South Africa ‘A’ se llevó la serie 1-0 gracias a una victoria aplastante por una entrada y 413 runs en el primer partido en Pretoria. El empate en Potchefstroom no borra ese golpe.

Pero dentro de una serie desigual, el 350 de Hridoy emerge como un punto de inflexión potencial. Un recordatorio de que, incluso en condiciones adversas, Bangladesh puede producir bateadores capaces de dominar en escenarios tradicionalmente hostiles.

La acción no se detiene aquí. Ambas selecciones se medirán ahora en una serie de tres partidos de un día, con el primero programado en Bloemfontein el 6 de septiembre. Después de lo visto en Potchefstroom, la pregunta es inevitable: ¿ha sido este 350 el preludio de la irrupción definitiva de Towhid Hridoy en la escena internacional de Bangladesh?