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Abhishek Sharma brilla en Delhi con récord ante Rashid Khan

En una noche pesada y cálida en el Arun Jaitley Stadium, Abhishek Sharma convirtió un simple chase en una exhibición. No fue solo una gran entrada. Fue una declaración.

Sus 82 carreras de apenas 32 bolas destrozaron el plan de Afganistán y permitieron a India alcanzar sin apuros los 157 objetivos en solo 13.4 overs, para adelantarse 1-0 en la serie de tres T20I. El marcador dirá “India gana por siete wickets”. La historia real fue otra: un zurdo de 23 años demoliendo a uno de los mejores spinners de la era corta.

Un récord contra Rashid Khan que pesa

Rashid Khan ha visto de todo en T20. Ha engañado a superestrellas, ha ganado ligas, ha sostenido ataques enteros sobre sus hombros. Frente a Abhishek, en cambio, terminó como un número más en una tabla de récords que ahora encabeza el indio.

Entre los 113 bateadores que han enfrentado al menos 30 bolas de Rashid en T20 con datos completos, nadie ha anotado con tanta ferocidad como Abhishek Sharma. Sus 101 carreras en 43 bolas frente al leg-spinner, a un estratosférico strike rate de 234.88, lo colocan en la cima de esa lista de élite.

No hubo respeto reverencial. Hubo lectura clara del vuelo, pies rápidos y una determinación casi obstinada de no dejar que Rashid marcara el ritmo. Cada vez que la bola se quedaba un centímetro corta o un poco más llena, la respuesta salía disparada hacia la valla.

Siete fours, siete sixes: un asalto desde la primera bola

Abhishek no esperó a “aclimatarse”. Atacó desde el inicio. Terminó con siete fours y siete sixes en su 82, una entrada comprimida, casi sin tiempos muertos, que destrozó cualquier ilusión afgana de estirar el partido hasta el final.

India perdió pronto a Sanju Samson, por 10, pero esa fue la única rendija de esperanza que tuvo Afganistán. Con el wicket todavía fresco, Abhishek subió el volumen y encontró a su socio ideal en Ishan Kishan. Entre los dos convirtieron una persecución razonable en una procesión.

India llegó a 82/1 en el powerplay. En un T20 internacional, eso suele significar que el partido ya se ha decantado. Aquí, la sensación fue aún más rotunda: Afganistán parecía perseguir sombras.

Ishan Kishan se suma a la fiesta y cae un récord más

Mientras Abhishek golpeaba con violencia, Ishan Kishan aportaba el contrapunto: 42 carreras de 33 bolas, suficiente ritmo para no frenar la avalancha y el aplomo para dejarle el escenario grande a su compañero.

Juntos, construyeron una asociación de 121 carreras por el segundo wicket que no solo rompió el partido, también reescribió los libros frente a Afganistán. Ninguna pareja había anotado jamás un stand de 100 o más ante ellos en T20I con una tasa tan alta.

Esos 121 llegaron en solo 53 bolas, a 13.70 carreras por over. Para ponerlo en contexto: el mejor ritmo anterior en un partnership de 100+ frente a Afganistán era de 12.25 por over, obra de Rohit Sharma y Rinku Singh con sus 190* en 93 bolas en Bengaluru en 2024. Abhishek e Ishan no necesitaron tanto tiempo. Prefirieron la vía rápida.

El ataque afgano, acostumbrado a controlar a los rivales con Rashid como eje, se quedó sin respuestas. Cada cambio de ángulo, cada variación de ritmo, encontraba el mismo final: la pelota saliendo despedida hacia la grada o atravesando el infield.

Un chase sin drama y un cierre tranquilo

Cuando llegaron los wickets de Abhishek e Ishan, el daño ya era irreparable. El marcador, el ritmo, la confianza: todo estaba del lado de India.

Shreyas Iyer cerró el trámite con 8* y Tilak Varma aportó 3*, sin necesidad de heroísmos. El chase se completó en 13.4 overs, una cifra que refleja mejor que cualquier adjetivo el dominio local.

India ganó por siete wickets y tomó el control de la serie. Pero el resultado, otra vez, cuenta solo una parte. Lo que quedará en la memoria es la forma: la agresión, la libertad con la que bateó la nueva guardia y la manera en que un joven zurdo se plantó frente a Rashid Khan y no parpadeó.

Mismo escenario, nuevas preguntas

El martes, en el mismo Arun Jaitley Stadium, Afganistán tendrá que encontrar respuestas rápidas. Necesita nivelar la serie. Necesita, sobre todo, un plan distinto para Abhishek Sharma, que ahora entra en el segundo T20I no solo como un abridor en forma, sino como el bateador que ha castigado a Rashid Khan como nadie en el formato corto.

India, mientras tanto, huele la posibilidad de cerrar la serie con autoridad. Si Abhishek mantiene este tono y el resto del orden de bateo se suma con la misma libertad, la pregunta ya no es si pueden ganar la serie, sino cuánta presión pueden poner desde tan temprano en un ciclo que empieza a dibujar nuevas figuras en el firmamento azul.