Inglaterra cierra un verano caótico con victoria 3-0 ante Pakistán
En medio del ruido, Inglaterra encontró algo parecido a la calma. Joe Root, de nuevo con el brazalete de capitán, firmó un 62* decisivo y condujo a su equipo a una victoria por ocho wickets ante Pakistán en Edgbaston, que selló un 3-0 rotundo en la serie. A su lado, Jordan Cox, imperturbable, terminó con 59* y puso el broche a un verano que empezó en shock y termina con una sensación distinta: la de un grupo que, al menos, sabe hacia dónde quiere ir.
No ha sido un camino limpio. Ni mucho menos.
De la retirada de Stokes al mando de Root
Todo saltó por los aires cuando Ben Stokes, el capitán que había sido respaldado incluso tras la derrota en los Ashes del pasado invierno, incumplió un toque de queda del equipo y se quedó fuera del segundo Test ante Nueva Zelanda en junio. Root, que había dejado la capitanía en 2022, volvió al cargo de forma interina.
Un Test más tarde, Stokes anunció su retirada del cricket de Test. Brendon McCullum fue destituido como seleccionador. Y la interinidad se convirtió en permanencia: Root fue nombrado capitán de pleno derecho por segunda vez en su carrera.
En cuestión de semanas, Inglaterra perdió a su líder carismático en el campo, a su entrenador de referencia y vio cómo se reabría un debate incómodo sobre la cultura del vestuario. Precisamente ahí, en ese terreno movedizo, Root ha marcado la diferencia.
Un equipo más serio en medio del desorden
El grupo que se presentaba a esta serie ante Pakistán arrastraba dudas sobre su profesionalidad. Sin Stokes, con cambios en el once y con un vestuario bajo la lupa, el riesgo de derrumbe era evidente. Sin embargo, el equipo se mostró más maduro, más adaptable, más serio.
No todo fue sencillo. La preparación del segundo Test quedó empañada por un incidente de Brydon Carse a las puertas de un club nocturno en Derby. Otra mancha en un verano ya turbulento. Pero el comportamiento del grupo en el campo ofreció una imagen distinta.
“En el caos aprendes mucho sobre el grupo de jugadores que tienes”, explicó Root. “La forma en que hemos afrontado esta serie, cómo hemos jugado al cricket y cómo hemos hecho las cosas ha sido realmente satisfactoria”.
Inglaterra se marcó un objetivo claro al inicio: 3-0. Lo dijo el propio capitán. Y lo cumplió. “Al principio de la serie queríamos el 3-0 y hemos sido lo bastante clínicos como para lograrlo”, remató.
Cox, Lawrence y un ataque que ilusiona
Sin Stokes, otros tuvieron que dar un paso al frente. Dan Lawrence aprovechó su oportunidad al entrar en el equipo en su lugar. Cox, en Edgbaston, jugó como si llevara años en este escenario, cerrando el partido con una serenidad impropia de su experiencia.
Durante buena parte de la serie, el ataque de cuatro rápidos funcionó como un reloj. Solo se vio desbordado el viernes en Birmingham, cuando el orden bajo de Pakistán les hizo sufrir más de la cuenta. Fue un recordatorio de que este equipo aún no domina todos los registros.
Root, sin embargo, quiso subrayar que el avance más importante no se mide en runs ni en wickets. “No somos un producto terminado”, dijo a BBC Test Match Special. “No vamos a engañarnos. Eso será un trabajo constante”.
Y ahí entró en un terreno que le obsesiona: la cultura. “La cultura de este equipo no es algo que vaya a surgir de la noche a la mañana, es algo que tendremos que vivir y respirar día tras día. Pero no hay razón para que no podamos hacerlo”.
El capitán defendió a su vestuario con firmeza: “Es un buen grupo de chavales, muy buena gente que trabaja increíblemente duro. Actuaciones como esta y el compromiso con lo que intentamos lograr, dentro y fuera del campo, serán lo que nos gane la confianza y el respeto de todos los que nos apoyan”.
El aviso de Vaughan: talento sí, juicio pendiente
Michael Vaughan, antiguo capitán de Inglaterra, coincidió en que el equipo está en plena construcción. Lo definió con claridad: “un trabajo en progreso”. Y lanzó una advertencia contra la euforia fácil.
No podemos juzgar a este equipo de Inglaterra contra Pakistán”, señaló. “No nos emocionemos demasiado, pero lo que ves es una enorme cantidad de talento”.
Vaughan desgranó nombres propios: un Jordan Cox que parece de hielo, Root en el cuatro como la gran referencia de su generación, Harry Brook como talento generacional, Dan Lawrence encajando con naturalidad y Jamie Smith, impecable con los guantes y sólido con el bate. “El ataque de bowling lo tiene todo”, añadió.
Y entonces llegó el golpe de realidad. “No han ganado una serie de cinco Test desde 2017. Por eso es por lo que te juzgan”.
Ahí está el listón. Inglaterra ha sobrevivido a un verano de caos, ha encontrado en Root una figura estabilizadora y ha descubierto piezas nuevas que encajan. El 3-0 ante Pakistán ilumina el presente, pero la verdadera sentencia llegará cuando toque afrontar, por fin, otra batalla larga de cinco Test. ¿Estará este grupo listo cuando llegue esa prueba?






